¿Qué se siente hacer un intercambio con AIESEC?

Muchas veces las personas nos ven muy entusiasmados vendiendo un intercambio de AIESEC y cuando preguntan “¿y tú ya lo hiciste?” la mayoría de las respuestas son “no”, sin embargo muchos sí han hecho intercambios con AIESEC, más de 400 personas han hecho intercambios con AIESEC en Venezuela en los últimos 2 años y en nuestras redes sociales, en especial en instagram, pueden ver algunas de esas experiencias (@aiesecvenezuela).

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Ahora bien, es complicado explicar cómo es tener una experiencia de intercambio con AIESEC porque es realmente diferente, no solo es la oportunidad de viajar, conocer otro país, otras culturas, un clima distinto, leyes distintas, personas muy diferentes, o muy parecidas; el hacer un intercambio bien sea de voluntariado o profesional termina cambiando completamente tu manera de ver al mundo y la manera en la que te veías a ti mismo. Durante este tipo de experiencias te das cuenta que quizás ya puedes ser independiente, puedes administrar tu dinero, cocinar, lavar tu ropa, ser responsable con tu trabajo y al mismo tiempo conocer lo mejor -y lo peor- de otros lugares, pero también te das cuenta de cuánto quieres a las personas que te rodean, de cuán especial es compartir un cumpleaños en familia, cuánta falta te hace “el ruido” de tu ciudad, sus calles, sus comidas.

Por otra parte, también aprendes a amar y respetar lo que no es tuyo, te acostumbras a que te empujen en el transporte público y al bajar caminen más de una cuadra para cruzar la calle en el rayado peatonal, se empieza a hacer parte de ti el hecho de probarte las cosas de las que eres capaz, empiezas a ser más maduro y lo más importante te das cuenta que tu país no es el único con problemas sociales, económicos y políticos. Yo viví en Bogotá, 7 meses, una ciudad que muchos admiran y a donde muchos venezolanos quisieran estar ahora, pero conocí también la cruda realidad de esa agitada y fría ciudad.

En Bogotá los estratos sociales están muy marcados, la discriminación por ser “pobre” es increíble, en ocasiones no puedes entrar a un simple McDonald’s si no tienes para pagarte un MC Combo, una persona de servicio o un vigilante no puede compartir el ascensor con personas de un edificio de estrato alto, a veces ni siquiera “se merecen” un buenos días, SÍ lamentablemente es así, su realidad es ser rechazados por ser pobres, son tratados por lo poco que tienen y no por lo mucho que pueden ser y lo más triste es que los que nacen en estratos bajos, crecen con esa mentalidad de “yo soy menos que ellos, no me merezco sus palabras”.

Mi experiencia de intercambio fue en un comedor social, con personas que a veces comían una sola vez al día, allí y porque era gratis, les enseñábamos a leer y escribir, algunos ni siquiera sabían cómo tomar un lápiz y nunca habían visto un libro en inglés, pero ellos iban todos los días a ver cómo un grupo de jóvenes venezolanos daban lo mejor de ellos por ayudarlos, los recibían con una sonrisa, escuchaban sus largas historias de vida y les regalaban abrazos y cariños, haciéndolos sentir seguros de que podían aprender.

Ellos no solo aprendieron a escribir sus nombres, los de sus familiares, sus direcciones y a firmar, aprendieron que lo que se dice de Venezuela y su gente en las noticias no es del todo cierto (nosotros aprendimos lo mismo de Colombia) y ese, exactamente ese es el punto principal de los intercambios con AIESEC, aprender a conocer las realidades del otro, no pensar que solo nosotros estamos mal, y que entendiéndonos los unos a los otros y apoyándonos como países hermanos es que podemos llegar a la paz mundial.

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Al final de mi experiencia, yo aprendí muchísimo más de ellos que lo que yo pude enseñarles, aprendí lo valioso que es el amor de tu familia, que así tengas 70 años, serías capaz de caminar 15 cuadras todas las mañanas por poder ayudar a tu nieto a hacer su tarea, aprendí que regalar un caramelo de menta puede significar un sacrificio pero te puede llenar el corazón más que muchas otras cosas, aprendí que las personas son capaces de salir adelante sin importar la edad o sus condiciones físicas y en especial aprendí que 6 semanas son más que suficientes para impactar la vida de otros y la tuya propia.

Desarrollando mi tipo de liderazgo, para ser un Líder Innovador

Existen diversas teorías de liderazgo, con enfoques distintos y diversas clasificaciones, pero ninguna logra determinar un conglomerado de las cualidades y habilidades que están principalmente involucradas en un líder, siendo esas las características que también determinan a cada persona para clasificarlo en una categoría por su liderazgo

En Innovación Gerencial, partimos de determinar las 3 principales dimensiones que están implícitas en un líder:

  1. Cualidades personales, el tipo de liderazgo inicia con esa marca personal que caracteriza a cada individuo al momento de socializar y demostrar su trabajo
  2. Habilidades sociales, todo buen líder debe comunicarse con las personas y poder inspirar a través de sus acciones. Es lo que lo diferencia de un jefe
  3. Habilidades de gestión, ser un líder implica tener responsabilidades, manejar un equipo y desarrollar proyectos en los cuales se demuestra el ímpetu en las acciones. Es decir, las metas que tiene el ejercicio de su liderazgo

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Estas tres dimensiones, se subdividen y engloban 8 cualidades personales, 8 habilidades sociales y 8 habilidades de gestión, que permiten determinar el tipo de liderazgo que posee cada persona. El modelo de liderazgo innovador se presenta como una estatus de superioridad a la cual, las personas pueden llegar a medida que van aumentando el nivel de dominio de esas 24 características; es por ello que se describen 6 tipos de liderazgo con un perfil determinado, planteando que una persona no solo puede ser clasificado en un perfil, sino que debe ir desarrollándose a sí mismo y mejorar sus puntos débiles.

Desarrollando mi tipo de liderazgo 1

Según John Kotter, profesor emérito de la Universidad de Harvard, expresa que no se puede enseñar liderazgo: “Las personas aprenden a liderar de la misma forma como aprenden cualquier otra función social complicada, es decir, lentamente, a lo largo de muchos años y principalmente por el método de prueba y error, orientadas por una visión de lo que es un buen liderazgo y frecuentemente con el estímulo del modelo de otras personas con gran capacidad de liderazgo”.

Desarrollando mi tipo de liderazgo

Modelo de liderazgo innovador

El Modelo de liderazgo innovador, está diseñado para la fácil identificación del perfil opuesto en el cual nos encontramos, destacando la importancia de dominar ese perfil para ser más competitivos profesionalmente y adaptable a diversos entornos. Si dividimos la clasificación en dos mitades, el lado izquierdo muestra los perfiles de los líderes más analíticos y ordenados, mientras que del lado derecho se muestran los perfiles más creativos y humanistas.

Este modelo de liderazgo se diferencia del resto, porque no solo clasifica y determina el tipo de liderazgo de las personas, si no que da respuesta al “ya se mi tipo de liderazgo ¿ahora qué hago?”, razón por la cual se establecen las etapas de desarrollo que te permitirán llegar a ese estatus de Liderazgo Innovador.

desarrollando mi tipo de liderazgo

Ciclo de MLI2

 

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Los voluntariados estan de moda

¡Ay yo quiero uno! ¿Dónde lo compro?

Hoy en día los jóvenes estamos constantemente pensando en dejar cambios significativos en nuestro planeta, pensamos en hacer un mejor país y volvernos mejores personas, lograr grandes cosas que causen un impacto que conformen una sociedad mejor, hacemos pequeñas cosas como caminar cuadras hasta encontrar un paso peatonal para cruzar la calle, hasta algo tan simple como dejar la basura en donde se debe (en una cesta para ella) dando con esto el ejemplo de que debemos mejorar. Pero, ¿por qué?  no es una moda, tampoco un movimiento religioso y mucho menos algo referente a la política, son simplemente las ganas, deseos o metas de mejorar la comunidad en la que nos encontramos ya sea en corto, mediano o largo plazo, pero es simplemente HACER UNA MEJORA.

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En Venezuela tenemos muchas organizaciones sin fines de lucro que ofrecen gran variedad de actividades para generar un impacto social. Voluntariados, puedes escoger el que más se acople al tipo de huella que quieres dejar en la sociedad. Pero, ¿cómo sabemos que cambio queremos hacer? bueno, todo depende del tamaño impacto que quieras causar, de las cosas  que estás dispuesto a hacer para conseguir esa meta que quieres y también en el propósito que quieres tomar como capa y ponerlo en tu cuello mientras sales corriendo a cambiar al mundo (Aun seguimos hablamos de cambiar una situación en Xs parte, ok).

Te cuento, todas esas cosas son como un círculo, una lleva a la otra. Si medimos el tamaño del impacto que hacemos como miembros de alguna ONG este mismo nos permite ver los resultados de todo lo que hacemos y nos recuerda constantemente las razones que nos impulsan a hacer las mil y una maromas que realizamos a diario en nuestra gran labor como voluntarios.

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Ahora ¿Por qué AIESEC y no otra ONG? En AIESEC se mide el tamaño de nuestro impacto por números de intercambio, los cuales son más de 20mil experiencias al año, unos que vienen y otros que se van, pero, no es solo irse de tu país y listo, AIESEC ofrece mucho más, ya que nosotros solemos decir que “tu intercambio termina cuando regresas a tu ciudad/país y haces un cambio”  no somos una ONG que solo te da la oportunidad de viajar, conocer nuevas culturas, comer rico y bailar sabroso, somos una organización que te permite ayudar a cambiar vidas empezando por la tuya, ayudándote a salir de tu zona de confort y multiplicando lo aprendido como las ondas del agua que van creciendo.  El tamaño de nuestro impacto social es muy alto, ya que es algo que se repite y alcanza lugares que no imaginas y solo tienes que ser un voluntario.