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Periodismo con P de peligro

En momentos de crisis, la información se vuelve una herramienta vital para el desenvolvimiento de las actividades diarias. Normalmente, esto se encuentra en manos de aquellos que ejercen el periodismo, pero en Venezuela se ha vuelto una profesión de alto riesgo, donde se tiene que burlar constantemente los obstáculos y las amenazas. Y eso incluye, bombas, perdigones e incluso balas.

Por tal tal labor, no es sorprendente que los primeros entes en ser vetados o censurados sean los medios de comunicación, que son bajo estas circunstancias, los únicos medios que tiene la población para conocer qué sucede en sus alrededores. Entonces, son los medios de comunicación los primeros enemigos o aliados de un régimen.

Periodismo sin censura

Al momento de un problema o situación grave, normalmente la gente acude a los medios de comunicación tradicionales para enterarse demás: la televisión, la radio y el periódico, pero en Venezuela el periodismo ha venido enfrentando una censura desmedida. Canales de televisión, como el canal del Estado, Venezolana de televisión (VTV), Globovisión o Venevisión ya no muestran noticias completas y a veces bastante distorsionadas de los hechos, como en el caso de VTV.

En medio del caos, han nacido nuevas propuestas de la mano de los periodistas para afrontar la censura. Vale subrayar que la mayoría han venido de jóvenes emprendedores. Así nació El Tambor, por ejemplo, como una iniciativa de un grupo de estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Monteávila. Muchachos que probablemente no pasen de los treinta años pero que transmiten en vivo las protestas, que las caminan de punta a punta y llevan la información a los demás. De igual manera, se encargan de hacer infografías y otros recursos para ilustrar lo que sucede en las calles.

Innovación en la transmisión

La transmisión en vivo se ha convertido en tendencia este año, plataformas como Facebook e Instagram la han añadido a sus servicios y ha resultado en grandes controversias. Pero en Venezuela ha sido increíblemente oportuno. Sellos como VPI, VIVOplay y Periscope han tomado la delantera y colocan la realidad en las pantallas de todo el mundo. Su función principal es la de sacar a las personas de la oscuridad que significa la desinformación, entendiendo ésta no sólo como la falta de, sino también a las noticias falsas que circulan y se comparten sin la debida verificación.

Generación de valientes

Venezuela nos hace preguntarnos hoy día cómo es posible soportar la frustración, la desmotivación y la apatía en medio de una profunda crisis económica, política y social. Muchos de nosotros, jóvenes nacidos bajo el amarillo, el azul y el rojo, vivimos incesantemente vadeando entre ríos de conflicto, representados, entre otros, con la rebosada delincuencia, el alto costo de la vida, y la reducción de oportunidades: y es justamente aquí donde vacilamos, donde nuestro concepto sobre progreso y mejora se nubla, y dudamos del por qué de lo que hacemos.

Pero la realidad parece no ser tan dramática, ¿o sí? Aún compartimos experiencias vivaces junto a los nuestros. Disfrutamos de una arepa con café para desayunar. Todavía vamos al cine, a comer una torta o tomarnos unas birras con los panas. Aunque, admitimos que lo anterior no aplica para todos, Venezuela sigue en pie y es por el arduo trabajo de aquellos que no lo dejan caer, porque aún existen individuos que creen en el país que los vio nacer; el país en el que viven.

El trabajo en AIESEC

Luchando de maneras muy distintas, cada venezolano representa una pieza de ese rompecabezas que es la solución a los problemas más profundos de la sociedad. Habrá quienes decidan asistir a las marchas, quienes ayuden a los manifestantes durante la represión, quienes salgan día tras día a protestar pacíficamente, pero también habrá quienes decidan tomar el brío de formarse, liderar a los demás e impactar sus vidas. En ese último está AIESEC.

Cuando me preguntan ¿para qué AIESEC hace lo que hace? Me es muy fácil pensar en que una persona ajena a la organización quizás no sienta el impacto que percibimos como AIESECos. Pero les diré algo que sí se siente: nuestro positivismo y ganas de seguir trabajando para lograr esas metas que nos proponemos, para cambiar y empoderar a los demás, así como sucedió, sucede y sucederá con nosotros mismos.

Lo que todos ganamos

AIESEC toma lo mejor de las capacidades y habilidades de los jóvenes para desarrollar ese potencial que necesitamos como sociedad, y que servirá para forjar la próxima generación de líderes, una generación de valientes que le dará forma de nuevo a este país. Más temprano que tarde, todos llegamos a creer en la importancia de cómo nos beneficia impactar las vidas de otras personas, y es que, en realidad, junto con los demás, todos estamos mejorando constantemente.

Una vez dentro de la organización, mientras la vida continúa y tratamos de disfrutar de los pequeños momentos que tenemos, te das cuenta que el por qué de lo que hacemos en AIESEC somos nosotros mismos.

Se busca un país

Los venezolanos amamos a nuestro país desde el nacimiento, sentimos a nuestra tierra como quizás ninguna otra persona de otra nacionalidad siente a la suya. Nos sentimos orgullosos cuando vemos a uno de los nuestros triunfar tanto dentro como fuera de nuestro país y decimos sin pensarlo 2 veces que tenemos la mejor geografía del mundo, desierto, selva, nieve y playa.

También, decimos que tenemos a las mujeres más bellas de la faz de la tierra, la mejor gastronomía, la mejor música, etc., y así podemos seguir diciendo tantas cosas hasta llegar al punto de decir “Venezuela es el mejor país del mundo”… He allí nuestro error, no somos el mejor país del mundo, y nos falta mucho para serlo, seamos realistas, Venezuela afronta actualmente tantas problemáticas que se me iría todo el artículo nada más mencionándolas, pero esa no es mi intención, ni tampoco la intención de AIESEC en Venezuela.

En AIESEC en Venezuela creemos que a través del liderazgo joven podemos sacar a nuestro país hacia adelante, y por eso actualmente poseemos aproximadamente 400 personas formándose día a día como los líderes que tomaran la batuta para guiar a nuestra nación a solucionar todas estas problemáticas. Por eso en este artículo les comentaré del país que se busca, por el que nos levantamos temprano cada mañana y nos trasnochamos cada noche, ese país que buscamos.

Se busca un país donde no existan más homicidios, donde la corrupción no tenga cabida, donde las familias puedan caminar tranquilas en las calles a cualquier hora del día.

Se busca un país donde ningún niño vuelva a morir de hambre, donde todos tengan las disponibilidad de comer mínimo las 3 comidas fundamentales del día, donde se pueda dormir tranquilo sabiendo que no pasarás hambre al otro día.

Se busca un país con buenas bases económicas, donde lo que consumamos se produzca en nuestra tierra, donde el sueldo no sólo te alcance para subsistir sino para vivir con todas las comodidades que se permita.

Se busca un país sin analfabetismo, donde todas las personas hayan tenido una buena educación, donde el que se gradúe no tenga que buscar trabajo en otros países porque en el nuestro sobran las oportunidades.

Se busca un país donde se acepten las diferencias, donde todos tengan cabida y las mismas oportunidades sin importar su sexo, raza, género, religión, ideología política, y cualquier otra característica que te pueda hacer distinto a los demás.

En fin, me quedo corto de tantas cosas que buscamos, incluso puede que por ser tantas piensen que no estamos cuerdos, pero si no estar cuerdo es creer que nuestro país tiene mucho potencial por aprovechar, que podemos resolver todas nuestras problemáticas, que es posible conseguir la paz y el pleno desarrollo del potencial humano, entonces sí, en AIESEC en Venezuela no estamos para nada cuerdos, porque definitivamente creemos en ello, y damos el todo día a día para conseguirlo.

Por eso y mucho más en AIESEC en Venezuela se busca un país, un país para ti, para mí, para todos.