El efecto Donaldo Barros

Donaldo Barros o DoBa para quienes lo conocen un poco más, es un venezolano que sólo se enfoca en meterle goles a la vida. Alguien más en el mar de gente que llena este país, una persona que ha tomado todo lo que la vida le ha dado para transformarlo en cosas maravillosas, y que en el camino, se ha llevado a multitudes con él.

Recuerdo hace unos años atrás, cuando Instagram todavía no se había convertido en el 98% de mi tiempo libre, un día que mi hermano me mostró la cuenta de Donaldo. Para ese momento yo solía tomar fotos para mí misma, con miedo a que los demás no entendieran cual era el mensaje que quería dar y con miedo a las opiniones de otros. La verdad es que ver a una persona cualquiera tomar fotos tan increíbles de mi país y amarlo tanto como yo lo amaba a escondidas me hizo darme cuenta que no estaba sola y que valía la pena unirse a él.

Esta semana me topé con una conferencia TED con la voz del mismísimo DoBa, ésta fue en el 2015, más o menos al mismo tiempo en el que mi hermano me lo mencionó. Donaldo se presenta como un venezolano que ama a su país, alguien sólo se imagina viviendo en estas tierras y que se llena de orgullo al mostrar su pasaporte.

Para quienes hayan visto al menos 3 fotos tomadas por él sabrán el poder que tienen sus manos, con estas proyecta imágenes de una Venezuela que no todos ven. Desde su serie #historiasdeunvecino, hasta cualquier otra de sus fotografías publicadas en la famosa red social, Donaldo me ha inspirado a ver más allá de lo que la política y la economía a veces no me dejan ver del país en el que nací.

Entre muchísimas otras cosas Donaldo nos habla sobre todos los talentos que nos rodean y de como nosotros también podemos explotar quienes realmente somos. De sus palabras me llevo enseñanzas como que todos somos mortales, nacemos, dejamos una huella en el mundo y nos vamos. El tiempo que estemos no importa, el lugar donde nazcamos mucho menos, pero la huella que dejemos siempre será lo importante. Esta última determinará si no perdimos nuestro tiempo en este mundo y si de verdad le dimos valor al país en el que nacimos.

Yo no fui la única que se inspiró con él, sólo debes ver las fotos de Venezuela tomadas antes de que la huella de Barros llegase para darte cuenta que bastaba con la llegada de un líder para crear a otros. La palabra líder, me atrevo a decir, es una de las más importantes para AIESEC y ver desde los ojos de esta organización que un venezolano triunfa y ayuda a otros a dejar el país en alto con su rol de líder, merece mucho más de lo que este artículo puede llegar a hacer, pero al menos Donaldo me inspiro a intentarlo.

El poder de las personas

Hablemos de otros, hoy quiero hablar de los demás. De esto he escrito antes pero nunca tan inspirada como lo estoy hoy.

Hace unos días fui a la un evento de AIESEC que tan sólo de acordarme me saca una sonrisa en la cara. Para quien esté leyendo esto y no sepa mucho sobre la organización, ésta cuenta con un montón de personas con metas, tanto dentro como fuera de la organización, que se ayudan entre todos para lograrlas en un tiempo determinado. En mi opinión ver a personas ayudándose entre sí siempre será lo más cercano que pueda estar de la magia.

El evento se basó en reunir en Caracas a los comités de la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello, para pasar la mañana hablando de temas que pudiesen ayudarnos a mejorar nuestro potencial y conocernos un poco mejor. En resumen, quiero que lo veas de la siguiente manera, estas reuniendo al menos a unas 50 personas que son parte de una organización que se basa en crear líderes. En cuestión de minutos tienes esa magia de la que te estoy hablando, tienes intercambio de ideas y de perspectivas que jamás pensaste compartir con otras personas y mucho menos con desconocidos.

Así como dije arriba esto ocurrió en la mañana, para ser más específicos un domingo a las 8:30 a.m. Tienes que considerar el poder que pueden tener estas personas, que no pasan de los 30 años de edad, y que podrían haber pasado su domingo en casa durmiendo o haber salido la noche anterior pero prefirieron dar un poco de sí mismos y buscar un mundo mejor. Personas como Fadia Frangie, Felipe Laucho o Diveana Rodriguez, que como líderes de cada uno de los comités que antes nombré, te hacen darte cuenta que vale la pena apostar por organizaciones como estas que les permiten a personas tan jóvenes como ellos impactar tan positivamente en el mundo.

Porque de eso se tratan todos estos poderes y toda esta magia. Se trata de unir ideas, de apoyarse entre todos y de conseguir soluciones hasta para el más mínimo problema. Se trata de saber que no estás solo cuando sueñas en que las cosas pueden estar mejor en tu país, porque quizás hay otros que en este momento están intentando hacer tu sueño realidad.

Y es que dime si no te ha pasado antes, que ves como alguien puede hacer algo y automáticamente piensas que tú también puedes hacerlo. Que ves a alguno de tus amigos lograr algo que te llena de orgullo y quieres apoyarlo a que te siga sorprendiendo. O que ves que alguien dice algo que tú siempre has pensado, pero nunca has tenido la valentía de decir, y lo único que te provoca ahora es gritarlo a los 4 vientos y aplaudir a quien te provocó ese sentimiento.

Este tipo de eventos son los que impulsan los buenos cambios, este tipo de días son los que me hacen querer escribir sobre todo lo bueno que este mundo tiene para ofrecer. Son mañanas como estas las que me hacen sentir mejor si tengo sueño, porque al menos sé que tuve la oportunidad de ver magia materializarse ante mis ojos, con trucos tan simples como decir “…soy parte de un Todo ahora” y hacer que todos aplaudan. Es escribir sobre haber vivido esto lo que me da esperanzas en el mañana y lo que me hace saber que no estoy sola cuando pienso que la paz es posible, si hay personas como estas a tu lado.

Ventajas de los veintitantos

Cumples 20 años y entras en un limbo de definiciones, nada está tallado en piedra pero todo lo que haces se escribe a tinta indeleble. Terminas la adolescencia y comienzas en una etapa en la que no puedes considerarte un niño pero tampoco un adulto. Que tus juegos se convierten en profesión y tu tiempo en trabajo.

Llegas a los famosos 21, donde ya no hay vuelta atrás y ninguna duda de que en cualquier país del mundo eres mayor de edad, las responsabilidades se van acumulando lentamente y suele ser entonces cuando comienzas a tener más cuidado con la tinta que escribes, pero nada te libra de cualquier error que sólo tachas escribiendo sobre él.

No hace mucho tuve 22 años, fue aquí cuando decidí llenar mis bolsillos de cualquier experiencia nueva, justo cuando me creía hecha de un material inoxidable y juraba conocerme del todo. Si estás leyendo esto y sintiéndote identificado de alguna manera, por favor sonríe, al menos no eres el único que se equivocó.

Es que no fue sino hasta los 23 que descubrí que no es que era inoxidable, si no que nada de lo que me había tocado la piel hasta ahora había sido lo suficiente importante como para corroerla y dejar marcas. En ésta etapa de mi vida descubrí que sólo me conocía al 10% y que siempre voy a estar cargando como si de una computadora con mal Internet se tratase. Entendí que no siempre son los demás que cambian, que cambiar de vez en cuando vale la pena y así como ellos lo merecen, tú también te debes esa oportunidad.

Y discúlpame si me extiendo más en los 23 porque son los que estoy viviendo ahora, la verdad es que contigo puede ser distinto. Puedes leerme ahora, tener 20 años y haber descubierto anoche que lo que siempre pensaste que te gustaría, ahora te aburre. Sin mentirte este año de vueltas y mareos me han enseñado que nunca sabré del todo lo que viene en la vía, y eso no debe asustarme ni un poco, al menos mientras sólo se trate de una metáfora y no esté realmente manejando.

Te doy un consejo que a escondidas me estoy dando a mí misma, no se trata de definirse todo el tiempo, seamos honestos es imposible. Estamos en ese momento de nuestras vidas en donde podemos creer en algo en la mañana y acostarnos en la noche con otra visión totalmente distinta del mundo. Se trata de completarse a uno mismo con cualquier pieza que consigas en el camino.

Que sí, yo entiendo que las responsabilidades han cambiado, que mis prioridades a los 23 se ríen en la cara de las que yo creía importantes a los 19. Pero ¿sabes qué te digo? Que todavía tengo la oportunidad de ser quien me provoque cuando sea grande y yo la voy a aprovechar.

Todo esto está dedicado a un gran amigo que hace poco me preguntó si no estaba nerviosa por lo poco que falta para yo que cumpla los 24 y me retó a escribir mi respuesta por aquí. Toda mi respuesta se resume a un rotundo no sin ninguna duda en mi corazón. Te pregunto, si otro número en mi edad sólo significan más años de vida, más experiencias nuevas por venir, más tinta que gastar escribiendo y tachando, más canciones que bailar o que cantar y mucho más por aprender ¿Por qué debería estar nerviosa? Hoy no puedo decidir todo lo que viene mañana y al menos hoy me siento confiada de que vale la pena sólo planear un día a la vez y que lo demás venga poco a poco

¿Qué dices tú?

Haz lo que “no puedes” – Casey Neistat.

Este es uno de los mejores momentos en la historia del mundo para ser creativos. Podrías dejar de leer hasta ahí y tendrías todo el mensaje de lo que quiero decir en este artículo o podrías seguir leyéndolo y unirte al nuevo movimiento.

Esta semana vi un vídeo que me inspiro a escribir todo esto, es de un cineasta estadounidense llamado Casey Neistat que tiene como título DO WHAT YOU CAN’T que significa haz lo que “no puedes” en español. Resumiendo un poco la carrera de Casey, a la cual admitiré ser un poco adicta, él podría ser la historia real de esa película que quizás hayas visto de Will Smith llamada En Busca de la Felicidad.

Neistat tuvo un hijo a los 16 años de edad teniendo que dejar de estudiar y enfocándose únicamente en trabajar para poder mantenerse a flote, con varias personas diciéndole que no sería capaz de lograrlo. Años después sin mucho dinero más que el suficiente se mudó a Nueva York con el sueño de ser cineasta, compró una cámara y con su hermano grabó algunos vídeos caseros, incluyendo uno que luego le permitiría realizar una serie en HBO que se llamó The Neistat Brothers y no triunfó ni un poco. Ah perdón, ¿esperabas que te dijera que fue el gran éxito de su vida? Pues la verdad es que no, pero aquí lo importante es lo que vino después, luego de que su serie no triunfara y de todas las veces que su padre le dijera que su sueño no iba a funcionar y que Nueva York era muy grande para él.

Casey se hizo famoso con uno de estos vídeos caseros grabado con una videocámara de mala calidad y publicado en internet mucho antes de que existiera YouTube, cuando para que un vídeo se hiciera viral debía compartirse por correo con un mensaje amenazador como “comparte esto o todas tus pesadillas se harán realidad”. Él simplemente publico un vídeo enviándole un mensaje al mundo de la mejor manera que pudo, compartiendo una historia con otros y el mundo decidió oírle. Hoy en día tiene uno de los canales de YouTube más importantes de la plataforma, con casi 7 millones de seguidores y con más de 2 millones de vistas sólo en este vídeo que me inspiró.

Como él hay millones de personas que tienen cosas que decir, mensajes que todavía no han llegado a nuestros oídos pero que a alguien le dan vueltas en la cabeza todos los días. Sólo aquellos que se atreven a crear en este mundo son los que son capaces de ayudarlo a dar vueltas. Son personas como él, los que prefieren no frenarse por los no y crearse caminos llenos de si propios, los que no sólo le dan vuelta al mundo sino que además tienen el poder de decidir a qué velocidad va este.

Lo que debes saber ahora es que realmente no hay una fórmula secreta para lograr lo que él logró y que los vídeos no son las únicas maneras que hay en el mundo para hacerte oír. Tienes la ventaja de vivir en la época del internet, de las mil y un oportunidades de expresarte y encontrar a alguien que te entienda, así no esté en tu mismo país. Porque te prometo que no será la primera vez que alguien a tu alrededor te diga que no le gusta lo que haces, pero queda de tu parte escucharlo o buscar mejores opiniones.

Hoy me despido inspirada, con ganas de comerme al mundo, o siguiendo la metáfora de darle vueltas, simplemente de hacer todo lo que me han dicho que no puedo. Desde ahora te invito a venir conmigo.

Inteligencia cultural: ¿Qué es y cómo nos beneficia?

¿No sé si les paso como a mi? ¡En mi vida había leído u oído sobre este tema! Pero era algo en lo cual he estado interesada en experimentar desde siempre incluso sin saber cómo llamarlo, aun así, buscando sobre qué escribir descubrí su nombre, todos los días aprendemos algo nuevo, así que… ¡Henos aquí!

Como venezolana puedo decir que, a pesar de todo, amo a mi país, pero nunca me he sentido plenamente suya, sino del mundo, una ciudadana global, porque siempre me atrajo la vida y cultura de otros países, siempre he leído un poco sobre diferentes países…

Con el conocimiento de estas diferencias, tendría cuidado al: Asentir con la cabeza de arriba a abajo para indicar “no” o moverla de lado a lado indicando “sí”, lo cual es lo normal en el Norte de la India y en Bulgaria, mientras que acá y en el resto del continente es todo lo contrario, otro ejemplo, el de hacer el signo de “Okey” con la mano para hacer énfasis en que algo está bien, mientras que en Turquía seria llamar “homosexual” a un hombre; o que, en Tailandia, cruzar las piernas en público es de muy mala educación, mientras que en otros países podría ser considerado un signo de elegancia; o que en Japón, se quitan los zapatos antes de entrar en la casa de alguien, y en otros simplemente se limpia un poco la suela para no ensuciar la casa ajena.

Ahora bien, ¿Qué tiene que ver todo esto?

Conocer estos pequeños detalles te impulsan a alcanzar cierta competencia cultural, que puede ayudarte a tener una carrera internacional más tranquila y exitosa, y convertirte así, en un ciudadano global con más conocimiento y una perspectiva más amplia que te permite tomar mejores decisiones y evitar algunos fracasos o errores, aunque bien es cierto que “nadie aprende en cabeza ajena”, sí, nos da, como se diría en derecho, una “máxima experiencia” que nos lleva a ser mejores líderes y ganadores.

Con esta nueva era, la tecnología, la globalización, las relaciones interculturales son casa vez más frecuentes en los distintos ambientes (llámese trabajo, estudios, sociedad), lo que ha permitido el aumento de la tolerancia y comprensión de las distintas culturas, creencias y pensamientos, lo cual encuentro muy enriquecedor, porque podemos tener este contacto incluso con un click, y hablar con la gente de otros países, las culturas vivas y las realidades, a veces muy diferentes de la nuestra. ¡Es realmente impresionante!

Esto nos beneficia en las relaciones interpersonales, al adaptar nuestras acciones y discursos, con el objeto de tener éxito, especialmente en el área empresarial, pues, no solo es el conocimiento adquirido a través de los estudios y especializaciones en ciertas materias, o, las experiencias profesionales que dan forma a nuestro perfil profesional.

También, es crucial para tomar buenas decisiones y lograr el éxito en un mundo sin fronteras, dándole versatilidad a nuestro perfil profesional, adaptándose a diferentes ambientes y culturas. Asimismo, nos hace más atractivos a la hora de optar un cargo en las empresas, pues las misma, ahora no solo buscan conocimiento en un área, sino también, la capacidad de hablar otros idiomas, liderazgo y la simpatía social a los fines de venderse mejor como marca.

La inteligencia cultural, nos permite ser mas competentes al hacer frente a los problemas que se han presentado a lo largo de los años, dándonos sensibilidad cultural frente al racismo, y nos permite buscar la equidad entre naciones y mejores decisiones.

Una de las tantas cosas que le puedo agradecer a AIESEC es el permitirme desarrollar aún más esta inteligencia, incluso desde la comodidad de mi casa y perderme en un nuevo mundo sin fronteras. Entonces, ¿Consideras que el programa líder global es un desperdicio de tiempo? ¡Como yo lo veo, no! Pues, poder crecer y poner en practica esta inteligencia, te hace mejor, te motiva a la excelencia y comprensión, que es lo que necesitamos para ser una mejor sociedad.

¡Anímate a ser un Líder global! Y en consecuencia, un ciudadano del mundo, sin olvidar que eres venezolano, ante todo, “máxima experiencia” para aplicar lo que consideremos mejor para avanzar como país.

Productividad para flojos

Aquellas personas que me conocen saben que suelo ser alguien que nunca está al día, a veces es como si el mundo va corriendo y yo trotando, viendo el paisaje y cantando lo que sea que este sonando en mis audífonos. No tienes ni idea la cantidad de veces que me he tenido que quitar los audífonos y correr hasta quedarme sin aliento detrás de todas mis tareas pendientes. Son muchas las veces que dejar todo para última hora es tentador, más que eso es algo en lo que podemos caer casi sin darnos cuenta. Llamarme una experta en estas carreras no sería uno de mis mejores atributos de no ser porque casi siempre logro cruzar la meta y te diré que no hay mejor sensación de llegar a tiempo.

En este artículo me gustaría hablarte desde lo que yo suelo hacer, como la floja número 1, para ponerme al día con todo lo que se me va acumulando con el tiempo. Te advierto que seré lo más honesta posible, no pretendo que hagas esto mañana y te conviertas una de esas personas que aparenta tener su vida en orden cuando todos les vemos las costuras. Lo que quiero con todo esto es decirte lo que me funciona a mí y quizás pueda ayudarte a ti en el futuro, las enumeré sólo para hacerlo más fácil, espero que te sirvan de algo.

  1. LISTAS DE TODO: sé que no soy la única persona que le ha pasado esto, vas muy feliz por la vida, al día con el par de cosas que tienes sobre la mesa y ¡BOOM! Como por arte de magia aparecen 357 asignaciones que no esperabas, ya sea una semana de parciales en la universidad de la cual estabas convencido que “todavía quedaba tiempo” para estudiar o la boda de tu hermano que pensabas que era para el mes siguiente y eres dama de honor, ambas historias reales. El hecho es que los improvistos pasan y la tarea principal siempre será reducir las cargas sobre los hombros a un buen ritmo. Date un tiempo de anotar en alguna parte todas, repito TODAS las cosas que debas hacer esa semana lo más detallado posible, créeme que es mucho mejor verlas en un papel que tenerlas sólo en tu mente y que como suele pasarme a mí el 76.3% de las veces, que se te olviden fácilmente. En mi caso anotarlas nunca es suficiente, suelo pegarlas en algún sitio que sé que siempre veré durante esa semana como en la puerta de mi cuarto o en la pared detrás de mi escritorio, de manera de que me persiga en cualquier momento. Lo que viene después de eso es cumplir con todo lo de la lista, glorioso no empieza a explicar la sensación de tachar hasta la última meta que tenías.
  2. ORDENAR METAS: esta va un poco de la mano con las listas de arriba. Como te dije son muchas las veces que tienes la lista repleta, pero lo mejor que puedes hacer es decidir que es lo más importante. Un truco que suelo hacer es que en el momento que he terminado con alguna de mis metas y debo decidir cuál es la siguiente, siempre alterno entre aquellas que son muy importantes y las que puedo hacer rápidamente. Me explico un poco mejor, si haces todas las metas pequeñas primero luego te viene la carga más pesada sin descanso y honestamente ese es el momento en el que puede que me rinda y no me provoque hacer nada. También pasa cuando haces todas las metas grandes pensando que luego tendrás tiempo para hacer las que consideras insignificantes y ahí es cuando te llevas las peores sorpresas. Barajear un poco las cosas te permite balancear las cargas al punto que algunas tareas puedan ser el escape de otras.
  3. ELIGE TUS DISTRACCIONES: en un mundo paralelo en el que todos somos seres superiores, ordenados y siempre al tope de todo, te diría que eliminaras todas tus distracciones pero de nuevo, decirte eso sería una de las mentiras más grandes que he dicho jamás. Despegarte de tu teléfono y todo lo que pueda estar pasando en el mundo mientras tú estás en tu casa en pijama estudiando, en mi opinión es uno de los mayores retos por los que puede pasar el ser humano y me atrevo a decir que no estoy exagerando. Sé que no todos somos adictos a nuestro teléfonos o que no todos se distraen fácilmente, pero la verdad es que todos odian esa sensación de “podría estar haciendo algo mejor” cuando estamos ocupados en algo que no nos llama la atención. Mi truco es elegir con que quiero distraerme, determinar el tiempo que puedo disfrutarlo y ofrecérmelo a mí misma en modo de recompensa cada vez que cumpla con una meta. Estos pequeños regalos pueden ser desde ir a comerme algo entre una tarea y otra hasta ver un capítulo de alguna de las series que tenga en la cabeza. La idea es cambiar las distracciones por momentos de descarga, que puedas respirar un poco de todo lo que has hecho y descansar.

Ser productivo no es para todos pero cuando debas aparentar que tu vida está en orden y que puedes lograrlo todo, espero que esto te sirva de algo. Y si no es así, al menos me sirvió a mí.

¿Por qué salir a conocer el mundo?

Quizás al leer la pregunta hayas pensado en salidas, vacaciones o viajes, sin embargo, esta vez quiero que veas más allá de lo que se nota a simple vista.

Muchas personas han visitado numerosos países sin haber conocido realmente al entorno en el que estaban ¿Qué es conocer el mundo? No es sólo salir de tu país, no es sólo visitar sitios nuevos, no es sólo quedarte unos días en una ciudad extranjera. Conocer el mundo es estar en constante contacto con la nueva cultura que encuentras, es experimentar de primera mano lo bueno y lo no tan bueno que ofrece el sitio al que llegaste, ya sea la gastronomía, las tradiciones, las religiones, etc.

Menciono lo no tan bueno, ya que cada sociedad tiene distintas problemáticas, es un hecho del que no se puede hacer la vista gorda, y para realmente conocer el mundo debes conocerlo con sus pros y sus contras, porque al final, es la unión de todos estos factores lo que definen la cultura y la sociedad. Incluso, puedes tomar parte en la solución de dichas problemáticas y así formar parte de una red global de voluntarios que son agentes de cambio.

Ahora bien, ya sabiendo el cómo se conoce el mundo, podemos dar paso a la respuesta de la pregunta principal que está como título de este artículo.

Al salir a conocer el mundo te das la oportunidad de expandir tus conocimientos, de salir de tu zona de confort, de experimentar nuevos estilos de vida, pero más aún que todo ello, te estarás redescubriendo, porque conocerás aspectos de ti que quizás nunca pudiste observar o no tan profundamente cuando estabas en tu hogar.

Así, como bien he explicado, razones para salir a conocer el mundo sobran, razones que van desde lo externo hasta lo interno, desde conocer nuevos estilos de vida hasta hacer un voluntariado. Atrévete a crecer, a descubrir, a experimentar. Atrévete a conocer el mundo.

CV: el primer paso para entrar al mundo laboral

Buscar trabajo puede ser una de las cosas más temidas en la vida, ya sea que tengas dieciséis años y busques un trabajo de medio tiempo, o tengas veintidós y estés recién graduado. No es tarea fácil para nadie. Lo primero a lo que te enfrentarás será el famoso CV.

El curriculum vitae es uno de los documentos más importantes luego de tu cédula y pasaporte. El CV recoge tu desempeño académico, tus experiencias laborales y extracurriculares, así como tus habilidades en las distintas disciplinas existentes.

¿Cómo hacer un CV?

No tienes por qué temerle al currículo, es más fácil de lo que parece:

  • Asegúrate de que posees todos los requisitos que la empresa solicita: la información del CV puede variar dependiendo de la empresa a la que apliques. Por ejemplo, hay casos donde se pide al empleado colocar una foto y otros en los que no.
  • Divide la hoja en secciones: tu CV debe contener una parte sobre educación, experiencia laboral, habilidades y actividades o cursos que hayas realizado.
    • Si posees referencias de antiguos empleadores puedes registrarlo al final del CV. Coloca nombre completo, nombre de la empresa y cargo que sostuvo o sostiene tal persona.
  • Coloca tu nombre completo, dirección, correo y teléfono en el encabezado de la hoja: dichos datos deben estar actualizados para que la empresa pueda contactarte.
    • Cambia tu correo electrónico si el mismo no es profesional: ese correo que te crearon tus padres o el que te colocaron tus primos no da una buena imagen. Tu correo debe ser sgarcia, soniag, s.garcia o similares, así evitarás el uso de números y apodos.

¿Qué información debo colocar?

  • Evita colocar información de más: el CV se trata de frases cortas, no de párrafos. También omite cualquier tipo de información personal como situación sentimental
    • En la sección de educación, no pondrás el kinder ni la primaria, sino el bachillerato (si te graduaste hace poco) y la universidad con la carrera que cursaste. Si tienes algún tipo de mención, puedes colocarlo.
    • En la sección de experiencia, deberás informar al empleador por cuanto tiempo trabajaste en cada empresa (años), qué cargo tuviste y cuáles fueron tus tareas. Asegúrate que las fechas coincidan o darás una impresión equivocada.
    • En la sección de habilidades, deberás informar sobre todas aquellas habilidades que tengas. Así como las herramientas que sepas usar (y el nivel) relevantes a la empresa y al puesto al que aplicas. Es aquí donde indicarás si hablas un segundo idioma y el nivel del mismo,
    • En la sección de actividades, puedes registrar aquellas actividades o cursos/talleres que hayas realizado y de los cuales tengas una constancia,
  • Mantén un formato simple: esto es letra Arial, tamaño 12, sin color y sin nubes o dibujos. Títulos y subtítulos en negrita y/o subrayados
    • La herramienta de listar te dará una mejor estructura y formato de la hoja

Voilà! Tu CV está listo. Ahora lo verdaderamente difícil es hacer que tu currículo se destaque sobre los demás. Deja que AIESEC te ayude con eso.

 

 

4 mitos sobre voluntariado internacional que debes eliminar

Muchas personas a la largo de su vida se han planteado hacer un voluntariado internacional, ya sea porque se alinea con su carrera, por vocación, o por probar una nueva experiencia en su vida.

Probablemente tú también te has imaginado haciendo un voluntariado con niños de bajos recursos en África, con personas con enfermedades terminales en hospitales, con elefantes en algún santuario de Tailandia, etc., y es que hay una cantidad casi interminable de voluntariados que hacer alrededor del mundo. Sin embargo, muchas veces se ve frustrado este sueño por ciertos mitos que recorren las calles de boca en boca y que a pesar de que no van acorde a la realidad, frenan bastante esas ganas de tomar el voluntariado.

Aquí te traigo 4 mitos sobre voluntariado internacional que debes olvidar, para que puedas tomar con la mayor certeza tu voluntariado y así cambiar tanto tu vida como la de los seres involucrados con tu proyecto.

  1.  Es muy costoso de realizar: A pesar de que sí existe un gasto en cuánto a traslado y manutención, la mayoría de los proyectos te ofrecen beneficios que te reducen considerablemente los gastos que puedas tener, aparte de que con todo el aprendizaje y crecimiento que tendrás con tu voluntariado siempre será mayor la ganancia que la pérdida.
  2.  No cualquiera puede realizar un voluntariado: Si bien hay proyectos que necesitan perfiles y habilidades muy específicas, la mayoría tiene requisitos muy mínimos, además de que con la decenas de miles de proyectos que hay alrededor del mundo, te aseguro que siempre habrá siquiera uno en el que te adaptes completamente.
  3.  No se cambia al mundo con tu proyecto: Hay que estar conscientes de que por más que estarías solucionando una problemática con tu proyecto, esto por sí solo no significaría un cambio considerable a nivel mundial. Ahora velo de este modo, así como tú habrán miles de personas realizando proyectos para solucionar todas estas problemáticas, conformando todos una red mucho más grande que sí está realizando un cambio positivo considerable en el mundo, por lo que sí, con tu ayuda estarías aportando a ese gran cambio para bien que necesita nuestro planeta.
  4.  Es muy difícil conseguir un voluntariado internacional: Este es el mito más grande de todos, porque actualmente no es para nada difícil poder conseguir y tomar un voluntariado internacional. AIESEC tiene una plataforma internacional que te permite escoger entre miles de proyectos en más 126 países, donde podrás obtener información de primera mano sobre el proyecto que te gusta, además de contar con un sin fin de beneficios que harán de tu voluntariado la mejor experiencia de tu vida.

 

Ya sabiendo todo esto, ¿qué esperas para tomar el reto de hacer un voluntariado internacional?, te invito a que desde ya seas un agente de cambio, te invito a que seas un Voluntario Global.

¿Adicto a las redes sociales?

Piensa en tu día a día, te despiertas, das unas vueltas en la cama y luego vas directo a tu teléfono, a revisar tus mensajes y todas tus redes sociales, muchos dirían que eres adicto, yo diría que se equivocan. Vivimos en un mundo en línea, siempre conectado y siempre actualizado. Somos la generación de costumbres como revisar tu teléfono cada vez que te sientas aburrido y de resolver todas tus dudas al alcance de un click.

Desde muy pequeña he tenido acceso a internet, recuerdo mi primer MSN Messenger a los 10 años o quizás menos, cuando creía que mi apodo me definía del todo y cuando sentía que mi súper poder era decir cómo me sentía con tan sólo compartir la música que escuchaba a todos, lo cierto es que las cosas no han cambiado mucho.

Jamás olvidaré mi etapa de MySpace en la que cada vez que se abría mi perfil sonaba Dance, Dance de Fall Out Boy, la misma etapa en la que descubrí que serían mi banda favorita hasta el fin de los tiempos, capaz porque siempre me recuerdan quién era antes y todo lo que he logrado hasta ahora. Y está prohibido olvidar cuando empecé a usar redes como Facebook o Twitter, cuando entendí que podría importarme muchísimo lo que los demás pensaran, pero también me importaba compartir mi opinión. Es definitivo, las cosas no han cambiado del todo.

Las redes sociales lentamente se han convertido en parte de nuestras venas, nos han moldeado a ser quienes somos actualmente y te voy a decir lo más maravilloso de todo esto. Estamos en una era en la que compartir tu día desde que amanece hasta que oscurece es normal, que siempre quedará un recuerdo de cualquier vivencia y que en unos años ser olvidados por todos no es una opción. Escribo hoy sobre esto porque sé lo bonito que se siente ver fotos que consideras viejas y acordarte de cada detalle que pasaba mientras estas eran tomadas, porque sé que cuando sonrío frente a una cámara es para recordarme en unos años de que fui feliz.

A veces pienso en todos los sentimientos que se perdieron en el tiempo, todas esas personas que en su época no fueron capaces de colaborar en este mundo como nosotros lo somos capaces. Todo esto lo que me provoca es crear más, aprovechar el súper poder que tengo de compartir quien soy a otros y en el camino conocer al mayor número de personas posible.

En estos últimos años me he dado cuenta que el internet no es más que una gran conexión, las páginas web son los libros de historia del futuro y algunas fotografías en Instagram las nuevas expresiones de arte que nos diferenciarán de otras generaciones. Porque para mí todo esto convierte al mundo virtual en una Pangea versión 2.0, un gran continente unido por infinitos sentimientos, millones de cerebros funcionando al mismo tiempo y muchísimas más cosas que te relacionen con quienes estén del otro lado de la pantalla.

Lo cierto es que no hay límites y si eso no te inspira a crear nuevos territorios, no sé qué lo hará. Porque puede que no seas realmente adicto a las redes, a los me gusta y la aceptación social, puede que quizás sólo te guste ser parte esencial de este mundo, vivir y recordar, ser esa parte buena que aun flota en el mundo. Si todo esto es así, me parece que vale la pena que sigas compartiendo.