Generación de valientes

Venezuela nos hace preguntarnos hoy día cómo es posible soportar la frustración, la desmotivación y la apatía en medio de una profunda crisis económica, política y social. Muchos de nosotros, jóvenes nacidos bajo el amarillo, el azul y el rojo, vivimos incesantemente vadeando entre ríos de conflicto, representados, entre otros, con la rebosada delincuencia, el alto costo de la vida, y la reducción de oportunidades: y es justamente aquí donde vacilamos, donde nuestro concepto sobre progreso y mejora se nubla, y dudamos del por qué de lo que hacemos.

Pero la realidad parece no ser tan dramática, ¿o sí? Aún compartimos experiencias vivaces junto a los nuestros. Disfrutamos de una arepa con café para desayunar. Todavía vamos al cine, a comer una torta o tomarnos unas birras con los panas. Aunque, admitimos que lo anterior no aplica para todos, Venezuela sigue en pie y es por el arduo trabajo de aquellos que no lo dejan caer, porque aún existen individuos que creen en el país que los vio nacer; el país en el que viven.

El trabajo en AIESEC

Luchando de maneras muy distintas, cada venezolano representa una pieza de ese rompecabezas que es la solución a los problemas más profundos de la sociedad. Habrá quienes decidan asistir a las marchas, quienes ayuden a los manifestantes durante la represión, quienes salgan día tras día a protestar pacíficamente, pero también habrá quienes decidan tomar el brío de formarse, liderar a los demás e impactar sus vidas. En ese último está AIESEC.

Cuando me preguntan ¿para qué AIESEC hace lo que hace? Me es muy fácil pensar en que una persona ajena a la organización quizás no sienta el impacto que percibimos como AIESECos. Pero les diré algo que sí se siente: nuestro positivismo y ganas de seguir trabajando para lograr esas metas que nos proponemos, para cambiar y empoderar a los demás, así como sucedió, sucede y sucederá con nosotros mismos.

Lo que todos ganamos

AIESEC toma lo mejor de las capacidades y habilidades de los jóvenes para desarrollar ese potencial que necesitamos como sociedad, y que servirá para forjar la próxima generación de líderes, una generación de valientes que le dará forma de nuevo a este país. Más temprano que tarde, todos llegamos a creer en la importancia de cómo nos beneficia impactar las vidas de otras personas, y es que, en realidad, junto con los demás, todos estamos mejorando constantemente.

Una vez dentro de la organización, mientras la vida continúa y tratamos de disfrutar de los pequeños momentos que tenemos, te das cuenta que el por qué de lo que hacemos en AIESEC somos nosotros mismos.

Liderazgo en tiempos de crisis

El liderazgo entre tantas cosas siempre ha sido clave importante para la resolución de conflictos, justo por ello es que en los tiempos de crisis es cuando más se necesita de un líder o líderes que guíen eficientemente a las multitudes hacia el sendero correcto del crecimiento y la reestructuración de la sociedad. Ahora bien, pueden surgir varias interrogantes con respecto a lo que acabo de decir, por ejemplo: ¿Cómo se crea este liderazgo?; ¿cualquiera puede ser líder?; ¿es realmente necesario el liderazgo para salir de una crisis?, estas y otras preguntas las responderé a continuación.

Para empezar, el liderazgo nace debido a la necesidad de direccionamiento que pueda tener un grupo, esto se debe a que no se puede alcanzar efectivamente una meta si no existe una organización o planificación para conseguirla. Seguidamente, a un buen líder se le reconoce más por sus habilidades cualitativas que cuantitativas, no necesariamente el líder o los líderes requieren ser obligatoriamente los que tengan más edad o experiencia, sino que se les reconocerá por su capacidad para resolución de conflictos, delegación de tareas, organización de equipo, entre otras. Además, un buen liderazgo viene acompañado de cualidades como empatía, honestidad y empoderamiento, por mencionar algunas. Como se puede observar, las cualidades que debería de tener un líder no son innatas, por lo que cualquier persona tiene la capacidad para desarrollar su liderazgo.

Una vez ya mencionado todo con respecto al liderazgo, todavía queda una pregunta latente: ¿es realmente necesario el liderazgo para salir de una crisis?, la respuesta quizás ya la sepas, y es que sí, es totalmente necesario debido a que toda crisis requiere de 3 factores para resolverse:

  1. Identificar la problemática.
  2. Planificar o idear la solución de dicha problemática.
  3. Ejecutar la resolución de la problemática.

Y estos 3 factores son sólo viables a través de un buen liderazgo que sepa dirigir etapa por etapa al grupo para que al final logren alcanzar de la manera más eficiente su meta.

Mi invitación para ti es que te desarrolles día a día como líder, para que seas un agente de cambio en este mundo que tanto lo necesita.

Deserción escolar y analfabetismo (2/2)

Cuando la educación inicial que recibe el niño es precaria, se tiene un analfabeta funcional, que de entrada no querrá ir a la escuela porque no entiende. Su frustración se verá reflejada en sus notas y, más temprano que tarde, será otro que practica la deserción escolar. En vez de ver la educación como una oportunidad, la tendrá en mente como un castigo:

Según la UNICEF hay 117 millones de niños y jóvenes en América Latina; de estos 22.1 millones se encuentran fuera del sistema educativo o están en riesgo de hacerlo. Este dato sólo incluye a los estudiantes entre 5 a 14 años (Lugo, 2013)

Razones de la deserción

Al momento de preguntarle a un estudiante de una institución pública sobre otro de una privada, dirá: ellos pasan porque pagan. Mientras que el de la escuela privada dirá sobre el que asiste a una pública: a ellos los pasan porque igual [a los profesores] les van a pagar. Aquí chocan dos estereotipos y dos realidades muy distintas, pero hay una figura común: el profesor.

Encontrar un buen profesor en estos días es como buscar una aguja en un pajar. Desde mi experiencia puedo confirmar que existen actualmente increíbles profesores altamente preparados, por ejemplo a nivel universitario. Pero que también están los denominados “profesores piratas”, que son más comunes en la educación primaria y media.

El objetivo de un profesor nunca debe ser el de colocar un millón de conocimientos en la cabeza de su alumno, sino realmente mostrarle cómo hacer uso de ese conocimiento. No sólo aprenderlo de memoria, sino aplicarlo en su vida, al contrario del analfabetismo funcional.

¿Qué sucede en casa?

Entonces, ¿quién se ve más afectado, la educación privada o la pública? La verdad es que cada caso es particular, pero existe un punto que se comparte por ambos:

Alvarado manifestó su preocupación explicando que “La crisis está sacando a niños de las aulas, no solo porque tienen que acompañar a sus padres a hacer cola para comprar comida sino porque tienen que buscar cómo ganar dinero para ayudar al sustento del hogar” (Martín, 2016)

De manera que, tanto el que estudia en una institución privada como el que está en una pública se encuentra en peligro de deserción. El de la pública, si bien no paga una matrícula, termina desertando y buscando un trabajo informal, que le permita aportar comida en su mesa. Mientras el de la privada, deberá desertar para invertir ese dinero en comida y otras necesidades básicas. Por esta razón y muchas otras, la deserción escolar es asociada con los aumentos del nivel de pobreza.

Embarazo y deserción

Una de las principales razones para la deserción escolar en adolescentes es el embarazo precoz:

En Venezuela se registra la más alta tasa de embarazo adolescente entre los países de Suramérica, con 101 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años de edad, cifra obtenida por el diagnóstico mundial 2012 llevado a cabo por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)

¿Qué sucede con este tipo de embarazos? Las razones son multifactoriales: está involucrado el tema de la educación desde el hogar y la escuela, y la gran cantidad de desinformación sobre la educación sexual por el hecho de la dificultad en los padres y familiares para discutir formalmente sobre el tema. (Massiah, 2016)

He aquí uno de los motivos por los cuales la educación o la figura de una escuela es tan importante, pues es la institución, luego de la familia y antes del Estado, capaz de formar a las personas en todos los sentidos. De brindarle apoyo y herramientas a sus estudiantes para tomar las mejores decisiones. No se trata sólo de colocar un montón de conocimiento en sus cabezas, sino de formar personas con valores y principios.

Analfabetismo en aumento (1/2)

En el 2005, el gobierno de Venezuela, bajo la presidencia de Hugo Chávez, se declaró como un territorio libre de analfabetismo. Según la UNESCO, un país se cataloga como tal, cuando su índice de analfabetismo se encuentra por debajo del 4%. Ahora, esto implica claramente que aún hay gente analfabeta. Y que esa cifra es sólo un promedio, lo que significa que hay personas analfabetas fuera de este cálculo.

En el 2003, el gobierno venezolano lanzó el programa educativo “Misión Robinson”, cuyo objetivo era el de enseñar leer y escribir a todos aquellos que fueron excluidos del sistema educativo: “(…) enseñaron a leer y a escribir a un millón 482 mil 543 compatriotas, de todas las edades, que estaban sumidos en la ignorancia” (Embajada de Venezuela en Argentina, s/f). Luego, a finales de ese mismo año, se creó la “Misión Robinson 2”, para culminar la primaria.

“Sin embargo, cuando revisamos los resultados del Censo 2011 encontramos que la tasa de analfabetismo, para ese momento, es de 5,23%, lo cual implica un retroceso con respecto al logro reportado en el 2005” (PRODAVINCI, 2013)

Fracaso de las misiones: analfabetismo en aumento

El último censo nacional venezolano, hecho en 2011 ubica los niveles de alfabetismo 95,1%, para la población de 10 años y más, por lo que la tasa de analfabetismo corresponde al 4,9%. Esto implica que para ese año había en Venezuela 1.101.706 personas que no sabían leer ni escribir, lo que contradice las propias declaraciones oficiales

En términos absolutos, la tasa registrada en el Censo del 2001, 7,02 %, equivale a 1.082.485 personas, mientras que la registrada en el Censo del 2011, 5,23 %, es igual a 1.039.217 personas (Cunto, 2016)

Esto nos dice que realmente sólo se alfabetizaron unas 43 mil personas. El fracaso puede deberse, en parte, a que se buscó alfabetizar a un grupo de personas en el acto y no la institución de un plan educativo sólido e innovador. De igual manera se ha dejado de lado a la educación preescolar, vital para el desarrollo motriz-cognoscitivo y social en los infantes. Así, tenemos unos niños en edad para la primaria, que no pueden acceder por su falta de desarrollo y entendimiento de reglas y valores básicos. Y que, por ende, quedaran fuera del sistema educativo.

Lo que parecía una medida para erradicar el analfabetismo terminó en una situación contraproducente. Un niño sin oportunidades se convierte en un adulto sin futuro, que se refugiará en cualquier otro sector para proveerse de bienes y una calidad de vida, precaria por supuesto. Son los denominados analfabetas funcionales, saben escribir y leer, pero se hallan incapaces de poder analizar y comprender hasta las situaciones más sencillas. Y una mente así, es fácilmente manejable.

Para estadísticas completas del nivel de analfabetismo en Venezuela, visita PRODAVINCI

Venezuela a todo color

Los colores normalmente se asocian a los estados de ánimo. Al verlos, en nuestro cuerpo se da una respuesta. Así podemos encontrarnos con que el azul puede relajar, pero que es igualmente un color frío o que puede asociarse a la tristeza. Pero nos resulta abstracto pensar sólo en el color, como cuando te frotas los ojos muy duros y ves manchas por un momento. Una experiencia fuera de serie.

MÁS ALLÁ DEL COLOR

Tal vez la foto de arriba se te haga familiar, esta obra de Carlos Cruz-Diez se encuentra en las paredes y piso de nuestro Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Este hombre no podría ser de otra nacionalidad sino venezolano. Siempre vigilando cuando las personas vienen y van. Aunque él mismo resida ahora fuera del país a sus noventa y tres años. Definitivamente el arte te conserva.

Carlos Cruz-Diez opta por llevar el color a un plano principal, no hay pero sí hay un gran sentimiento. Sólo el color y su luz penetrando en ti, desenvolviéndose y creando un nuevo mundo sin barreras. Sus obras las podemos encontrar en Venezuela por supuesto, en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas y en su propio espacio, el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz-Diez en Caracas también. Hacia el interior, lo puedes encontrar en el estado Mérida. Internacionalmente, sus obras están distribuidas en Francia, España, Estados Unidos, Brasil y muchos otros.

DEL MUSEO A LA CALLE

Saliendo del museo y quedándonos en el plano urbano, las paredes también hablan. Un exponente venezolano de esto es Flix, mejor conocido como Flix Robotico. Sus obras no sólo se han colado por las calles sino que también se han colado en los museos, pues apuesta por mostrar personajes y situaciones de la vida a todo color. A alegrarte el día aún en medio del tráfico y posiblemente transportarte a otro mundo, uno más sencillo y puro.

Graduado de Arquitecto de la Universidad Central de Venezuela, es capaz de evocar las situaciones diarias y volverlas extraordinarias. Al mismo tiempo que puede colocarse a la par de Carlos Cruz-Diez y hacer del color el protagonista. Es tan dinámico y versátil como el mismo país. Sus obras se encuentran a los largo de las calles de Caracas y en el estado Falcón. Hacia el exterior, tenemos su selección de muestra del Bienal de Venecia y numerosas apariciones en revistas extranjeras. Sin duda, una generación de relevo con mucho potencial y luego vendrán más.

¿Cómo es la ciencia en Venezuela?

La ciencia en Venezuela es un gran misterio para muchos, varias veces he escuchado que en Venezuela la ciencia no tiene cabida, pero aunque no lo crea, ha dado aportes que quizás no conozcan pero que han sido de gran utilidad para la humanidad.

Ejemplos claros de estos aportes inmensos que han dado venezolanos a toda la humanidad son los aportes dados por el doctor Humberto Fernández-Morán, creador del  bisturí de diamante, y contribuidor del desarrollo de los microscopios electrónicos y el programa Apolo de la NASA, programa que logró que el hombre llegase a la luna por primera vez; y el doctor Jacinto Convit, quien desarrolló la vacuna contra la lepra, ganó el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, y fue nominado al premio Nobel de Medicina en 1988.

Además de ellos, hay muchos otros que han aportado en grandes avances, como Agustín Aveledo, José María Benítez Gloria Teresa Mercader, por mencionar algunos.

Yendo más hacia la actualidad, tenemos científicos venezolanos triunfando en las instituciones con mayor prestigio a nivel mundial, desde investigadores hasta rectores de universidad, pasando por todas las ciencias naturales, y ganando cada tanto algún premio importante en investigación y ciencias.

Sin ir tan lejos, acá mismo en Venezuela se llevan grandes investigaciones científicas, como ejemplo de ello está el IVIC (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas), el CIDA (Centro de Investigaciones de Astronomía), y muchos organismos dedicados a la ciencia. También se llevan a cabo investigaciones científicas dentro de varias universidades del país.

Sin lugar a duda el venezolano está en todo, y la ciencia no podía escapar de ello. Actualmente hay muchos científicos en formación en Venezuela, y creo firmemente que cada uno de ellos tiene el potencial para dejar el nombre de nuestro país en alto. En un futuro cercano no será sorpresa ver a venezolanos haciendo grandes descubrimientos y ganando los premios más altos que puede otorgarse en nombre de la ciencia.

Venezuela, arte y mujer

Con el caos que se vive constantemente, me encuentro preguntándome a menudo si las personas se habrán sentido igual en otros sucesos históricos. Pues no sólo la alegría y el amor inspiran a las personas, también lo hace el temor y la angustia, con el mismo –o quizás más- empeño que las otras emociones. Indudablemente, éstas tenían que ir a parar a algún lado. Tal lugar sería el arte.

Y es que el arte ha sido aliado y representante de la vida en todo momento, incluso el hombre de las cavernas pintaba en las paredes. El arte, en cualquiera de sus expresiones, es ese lugar seguro al que se acude por un poco de consuelo y entendimiento. Por lo que, si quieres entender a un país, tienes que estar en contacto con su arte.

Existieron y existen otros muchos artistas venezolanos que también merecen tal reconocimiento, pero hoy les traigo a dos grandes figuras que probablemente no conocías. Son dos mujeres que sin duda te hacen querer ver las cosas dos veces, aunque las dos crecieron en un ambiente profundamente artístico, también lo hicieron en medio de grandes problemas políticos.

El arte de Sofía Imber

La primera de ellas es Sofía Imber, quien tristemente falleció hace unos meses, pero que vivirá en todas las calles de Caracas, pues en su centro se levanta el Museo de Arte Contemporáneo (MAC). Este recinto, que antiguamente llevaba su nombre, recoge pinturas, esculturas y fotografías que son tan variopintas como la propia Venezuela.

El conjunto de colecciones pretende mostrar las raíces de todo un país. No sólo son líneas, colores y perspectivas. Son las líneas, colores y perspectivas de la misma vida, de sucesos que marcaron la historia de un país y del mundo también. Así que la próxima vez que te pares en frente de un cuadro sin tener ni idea de qué significa, tal vez sólo tengas que repasar la historia en tu cabeza para hallar las respuestas. Y entonces, verás que no resulta tan extraño ni tan lejano.

Los poemas de Ana Enriqueta Terán

Y como no todo el arte se encuentra dentro de un museo, el segundo personaje es tal vez el más desconocido. Ana Enriqueta Terán es la única poeta venezolana conocida y estuvo de cumpleaños ayer. ¡Tiene noventa y nueve años. Originaria del estado Trujillo, la escritura de Ana es muy potente y actual. Tanto así que si no te hubiese mencionado su edad, creerías que es una poeta del ahora.

Ana, al contrario de Sofía, trabaja y apoya al gobierno actual. Eso es sólo un pequeño dato para observar más de cerca la dualidad de las cosas, tan presente en Venezuela. Una vez Ana dijo: “el mundo cambiaría si todos escribieran poesía”, pues siendo promotora del arte, al igual que Sofía, entendía la importancia y los beneficios del arte para la vida.

Paz, Justicia e Instituciones Sólidas en Venezuela

Para iniciar esta serie, me gustaría comenzar con este hashtag

#EsTiempoDeSerRealistasYContribuirConSoluciones 

Difícilmente podemos hablar de paz en Venezuela hoy, si en este hermoso país no respetan los derechos humanos, si no hay estabilidad legislativa, sin libertad de expresión, sin seguridad social y económica y por último pero no menos importante, no hay paz si el pueblo no tiene confianza plena en sus gobernantes y dirigentes políticos. Estos factores afectan el pleno desarrollo de un Estado.

No te sientas culpable por estar enojado. Siéntete culpable por ser cruel.

Hablar actualmente de Venezuela, es hablar de la crisis causada por una ideología mal implementada y la pérdida de valores y fe, y que ha generado el aumento de violencia armada, inseguridad, un continuo decrecimiento económico y la dificultad de emprendimientos nacionales, resentimiento, frustración, corrupción, violencia sexual, censura, homicidios, robos, hurtos, hambre y falta de medicinas, desmejoras en infraestructuras y servicios públicos, esta ola ha arrastrado todo el territorio nacional, razón por la cual se imposibilita la protección de la sociedad, ya que una gran parte de la misma se encuentra inmersa en estos hechos.

Pero, aun así, hablar de Venezuela es hablar de un pueblo valiente y bravo, ya que, en medio de esta situación existen jóvenes con anhelo en su corazón y fe en Venezuela, que lucha por el cambio de mente a través de la educación e información, y proponen para la construcción de Paz, Justicia e Instituciones Sólidas en Venezuela:

  1. Libertad de desarrollo, invertir en la educación y el deporte, con el fin cultivar la mente y disminuir la ignorancia y pobreza, reduciendo de a poco los índices delictivos
  2. Libertad de participación, tomar parte en la dirección de los asuntos públicos, votar, consentir procesos, asociación y reuniones pacificas
  3. Libertad del miedo, desarme masivo de las bandas organizadas para delinquir, educación y entrenamiento a político y ético-moral a los organismos de protección del estado, políticas económicas liberales, castigo a la corrupción
  4. Libertad de credo y pensamiento, tolerancia a la fe, valores, principios y ideologías propias de una comunidad u persona
  5. Libertad de expresión, dialogar con las comunidades y pueblos para encontrar soluciones duraderas a los conflictos e inseguridad, reconciliarnos, así como, dar a conocer y manifestar su postura u criterio propio
  6. Libertad de soñar, anhelar la libertad, desarrollo y mejora de nuestra calidad de vida y entorno, garantizando el pleno uso y goce de nuestros derechos y estabilidad social-económica, ser nuestra mejor versión todos los días
  7. Libertad para vivir, experimentar la paz, felicidad, prosperidad y unión que podemos llegar a tener si todos trabajamos para la construcción de un mejor país.

Estas libertades promueven el desarrollo sustentable de un país, concientizando al ciudadano común, funcionario público y políticos, sobre la importancia de tenernos los unos a los otros presentes en nuestras decisiones, dejando atrás el egoísmo y los intereses personales, para buscar el bien común.

La estabilidad y bienestar social es posible a través de la evolución, aceptación y dialogo entre las partes y el respeto al derecho ajeno.

Nunca mientas, ni siquiera una mentira piadosa. Sé honesto, sé real y di la verdad. Este compromiso te obliga a tomar mejores decisiones y a ser una persona más fuerte.

Cada persona debe comprometerse a garantizar el pleno derecho del otro, solidarizarse con las vivencias del mismos, y colocándose en los zapatos del otro, con el fin de actuar desde donde estemos, desde los más pequeños, como los mejores ciudadanos, dejando atrás la violencia, el conflicto. Siendo así la esperanza de una nueva y mejor Venezuela.

Consolidemos nuestro desarrollo, por medio de nuestras acciones apliquemos justicia honesta, equitativa, ¡creemos conciencia!

 

 

El efecto Donaldo Barros

Donaldo Barros o DoBa para quienes lo conocen un poco más, es un venezolano que sólo se enfoca en meterle goles a la vida. Alguien más en el mar de gente que llena este país, una persona que ha tomado todo lo que la vida le ha dado para transformarlo en cosas maravillosas, y que en el camino, se ha llevado a multitudes con él.

Recuerdo hace unos años atrás, cuando Instagram todavía no se había convertido en el 98% de mi tiempo libre, un día que mi hermano me mostró la cuenta de Donaldo. Para ese momento yo solía tomar fotos para mí misma, con miedo a que los demás no entendieran cual era el mensaje que quería dar y con miedo a las opiniones de otros. La verdad es que ver a una persona cualquiera tomar fotos tan increíbles de mi país y amarlo tanto como yo lo amaba a escondidas me hizo darme cuenta que no estaba sola y que valía la pena unirse a él.

Esta semana me topé con una conferencia TED con la voz del mismísimo DoBa, ésta fue en el 2015, más o menos al mismo tiempo en el que mi hermano me lo mencionó. Donaldo se presenta como un venezolano que ama a su país, alguien sólo se imagina viviendo en estas tierras y que se llena de orgullo al mostrar su pasaporte.

Para quienes hayan visto al menos 3 fotos tomadas por él sabrán el poder que tienen sus manos, con estas proyecta imágenes de una Venezuela que no todos ven. Desde su serie #historiasdeunvecino, hasta cualquier otra de sus fotografías publicadas en la famosa red social, Donaldo me ha inspirado a ver más allá de lo que la política y la economía a veces no me dejan ver del país en el que nací.

Entre muchísimas otras cosas Donaldo nos habla sobre todos los talentos que nos rodean y de como nosotros también podemos explotar quienes realmente somos. De sus palabras me llevo enseñanzas como que todos somos mortales, nacemos, dejamos una huella en el mundo y nos vamos. El tiempo que estemos no importa, el lugar donde nazcamos mucho menos, pero la huella que dejemos siempre será lo importante. Esta última determinará si no perdimos nuestro tiempo en este mundo y si de verdad le dimos valor al país en el que nacimos.

Yo no fui la única que se inspiró con él, sólo debes ver las fotos de Venezuela tomadas antes de que la huella de Barros llegase para darte cuenta que bastaba con la llegada de un líder para crear a otros. La palabra líder, me atrevo a decir, es una de las más importantes para AIESEC y ver desde los ojos de esta organización que un venezolano triunfa y ayuda a otros a dejar el país en alto con su rol de líder, merece mucho más de lo que este artículo puede llegar a hacer, pero al menos Donaldo me inspiro a intentarlo.

El poder de las personas

Hablemos de otros, hoy quiero hablar de los demás. De esto he escrito antes pero nunca tan inspirada como lo estoy hoy.

Hace unos días fui a la un evento de AIESEC que tan sólo de acordarme me saca una sonrisa en la cara. Para quien esté leyendo esto y no sepa mucho sobre la organización, ésta cuenta con un montón de personas con metas, tanto dentro como fuera de la organización, que se ayudan entre todos para lograrlas en un tiempo determinado. En mi opinión ver a personas ayudándose entre sí siempre será lo más cercano que pueda estar de la magia.

El evento se basó en reunir en Caracas a los comités de la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello, para pasar la mañana hablando de temas que pudiesen ayudarnos a mejorar nuestro potencial y conocernos un poco mejor. En resumen, quiero que lo veas de la siguiente manera, estas reuniendo al menos a unas 50 personas que son parte de una organización que se basa en crear líderes. En cuestión de minutos tienes esa magia de la que te estoy hablando, tienes intercambio de ideas y de perspectivas que jamás pensaste compartir con otras personas y mucho menos con desconocidos.

Así como dije arriba esto ocurrió en la mañana, para ser más específicos un domingo a las 8:30 a.m. Tienes que considerar el poder que pueden tener estas personas, que no pasan de los 30 años de edad, y que podrían haber pasado su domingo en casa durmiendo o haber salido la noche anterior pero prefirieron dar un poco de sí mismos y buscar un mundo mejor. Personas como Fadia Frangie, Felipe Laucho o Diveana Rodriguez, que como líderes de cada uno de los comités que antes nombré, te hacen darte cuenta que vale la pena apostar por organizaciones como estas que les permiten a personas tan jóvenes como ellos impactar tan positivamente en el mundo.

Porque de eso se tratan todos estos poderes y toda esta magia. Se trata de unir ideas, de apoyarse entre todos y de conseguir soluciones hasta para el más mínimo problema. Se trata de saber que no estás solo cuando sueñas en que las cosas pueden estar mejor en tu país, porque quizás hay otros que en este momento están intentando hacer tu sueño realidad.

Y es que dime si no te ha pasado antes, que ves como alguien puede hacer algo y automáticamente piensas que tú también puedes hacerlo. Que ves a alguno de tus amigos lograr algo que te llena de orgullo y quieres apoyarlo a que te siga sorprendiendo. O que ves que alguien dice algo que tú siempre has pensado, pero nunca has tenido la valentía de decir, y lo único que te provoca ahora es gritarlo a los 4 vientos y aplaudir a quien te provocó ese sentimiento.

Este tipo de eventos son los que impulsan los buenos cambios, este tipo de días son los que me hacen querer escribir sobre todo lo bueno que este mundo tiene para ofrecer. Son mañanas como estas las que me hacen sentir mejor si tengo sueño, porque al menos sé que tuve la oportunidad de ver magia materializarse ante mis ojos, con trucos tan simples como decir “…soy parte de un Todo ahora” y hacer que todos aplaudan. Es escribir sobre haber vivido esto lo que me da esperanzas en el mañana y lo que me hace saber que no estoy sola cuando pienso que la paz es posible, si hay personas como estas a tu lado.