CV: el primer paso para entrar al mundo laboral

Buscar trabajo puede ser una de las cosas más temidas en la vida, ya sea que tengas dieciséis años y busques un trabajo de medio tiempo, o tengas veintidós y estés recién graduado. No es tarea fácil para nadie. Lo primero a lo que te enfrentarás será el famoso CV.

El curriculum vitae es uno de los documentos más importantes luego de tu cédula y pasaporte. El CV recoge tu desempeño académico, tus experiencias laborales y extracurriculares, así como tus habilidades en las distintas disciplinas existentes.

¿Cómo hacer un CV?

No tienes por qué temerle al currículo, es más fácil de lo que parece:

  • Asegúrate de que posees todos los requisitos que la empresa solicita: la información del CV puede variar dependiendo de la empresa a la que apliques. Por ejemplo, hay casos donde se pide al empleado colocar una foto y otros en los que no.
  • Divide la hoja en secciones: tu CV debe contener una parte sobre educación, experiencia laboral, habilidades y actividades o cursos que hayas realizado.
    • Si posees referencias de antiguos empleadores puedes registrarlo al final del CV. Coloca nombre completo, nombre de la empresa y cargo que sostuvo o sostiene tal persona.
  • Coloca tu nombre completo, dirección, correo y teléfono en el encabezado de la hoja: dichos datos deben estar actualizados para que la empresa pueda contactarte.
    • Cambia tu correo electrónico si el mismo no es profesional: ese correo que te crearon tus padres o el que te colocaron tus primos no da una buena imagen. Tu correo debe ser sgarcia, soniag, s.garcia o similares, así evitarás el uso de números y apodos.

¿Qué información debo colocar?

  • Evita colocar información de más: el CV se trata de frases cortas, no de párrafos. También omite cualquier tipo de información personal como situación sentimental
    • En la sección de educación, no pondrás el kinder ni la primaria, sino el bachillerato (si te graduaste hace poco) y la universidad con la carrera que cursaste. Si tienes algún tipo de mención, puedes colocarlo.
    • En la sección de experiencia, deberás informar al empleador por cuanto tiempo trabajaste en cada empresa (años), qué cargo tuviste y cuáles fueron tus tareas. Asegúrate que las fechas coincidan o darás una impresión equivocada.
    • En la sección de habilidades, deberás informar sobre todas aquellas habilidades que tengas. Así como las herramientas que sepas usar (y el nivel) relevantes a la empresa y al puesto al que aplicas. Es aquí donde indicarás si hablas un segundo idioma y el nivel del mismo,
    • En la sección de actividades, puedes registrar aquellas actividades o cursos/talleres que hayas realizado y de los cuales tengas una constancia,
  • Mantén un formato simple: esto es letra Arial, tamaño 12, sin color y sin nubes o dibujos. Títulos y subtítulos en negrita y/o subrayados
    • La herramienta de listar te dará una mejor estructura y formato de la hoja

Voilà! Tu CV está listo. Ahora lo verdaderamente difícil es hacer que tu currículo se destaque sobre los demás. Deja que AIESEC te ayude con eso.

 

 

4 mitos sobre voluntariado internacional que debes eliminar

Muchas personas a la largo de su vida se han planteado hacer un voluntariado internacional, ya sea porque se alinea con su carrera, por vocación, o por probar una nueva experiencia en su vida.

Probablemente tú también te has imaginado haciendo un voluntariado con niños de bajos recursos en África, con personas con enfermedades terminales en hospitales, con elefantes en algún santuario de Tailandia, etc., y es que hay una cantidad casi interminable de voluntariados que hacer alrededor del mundo. Sin embargo, muchas veces se ve frustrado este sueño por ciertos mitos que recorren las calles de boca en boca y que a pesar de que no van acorde a la realidad, frenan bastante esas ganas de tomar el voluntariado.

Aquí te traigo 4 mitos sobre voluntariado internacional que debes olvidar, para que puedas tomar con la mayor certeza tu voluntariado y así cambiar tanto tu vida como la de los seres involucrados con tu proyecto.

  1.  Es muy costoso de realizar: A pesar de que sí existe un gasto en cuánto a traslado y manutención, la mayoría de los proyectos te ofrecen beneficios que te reducen considerablemente los gastos que puedas tener, aparte de que con todo el aprendizaje y crecimiento que tendrás con tu voluntariado siempre será mayor la ganancia que la pérdida.
  2.  No cualquiera puede realizar un voluntariado: Si bien hay proyectos que necesitan perfiles y habilidades muy específicas, la mayoría tiene requisitos muy mínimos, además de que con la decenas de miles de proyectos que hay alrededor del mundo, te aseguro que siempre habrá siquiera uno en el que te adaptes completamente.
  3.  No se cambia al mundo con tu proyecto: Hay que estar conscientes de que por más que estarías solucionando una problemática con tu proyecto, esto por sí solo no significaría un cambio considerable a nivel mundial. Ahora velo de este modo, así como tú habrán miles de personas realizando proyectos para solucionar todas estas problemáticas, conformando todos una red mucho más grande que sí está realizando un cambio positivo considerable en el mundo, por lo que sí, con tu ayuda estarías aportando a ese gran cambio para bien que necesita nuestro planeta.
  4.  Es muy difícil conseguir un voluntariado internacional: Este es el mito más grande de todos, porque actualmente no es para nada difícil poder conseguir y tomar un voluntariado internacional. AIESEC tiene una plataforma internacional que te permite escoger entre miles de proyectos en más 126 países, donde podrás obtener información de primera mano sobre el proyecto que te gusta, además de contar con un sin fin de beneficios que harán de tu voluntariado la mejor experiencia de tu vida.

 

Ya sabiendo todo esto, ¿qué esperas para tomar el reto de hacer un voluntariado internacional?, te invito a que desde ya seas un agente de cambio, te invito a que seas un Voluntario Global.

Trabajo: una palabra con mil acciones para mejorar la calidad de vida

El mercado laboral es el punto de encuentro donde personas y empresas se reúnen. También es allí donde se crean los puestos de trabajo y las nuevas estrategias para enfrentar los problemas de la sociedad.

Cuando una persona comete un error suele decirse que ocurrió porque no fue consciente de las consecuencias que trajo su decisión; o que no vio las cosas desde la perspectiva correcta. Tales motivos nos llevan a analizar nuestra propia formación.

¿En qué debo invertir mi tiempo, trabajo y dinero?

La vida se trata de tomar decisiones, de elegir una opción sobre la otra: gasto o compro, estudio o trabajo. Muchos dicen que la educación es el camino, otros dicen lo contrario. Situaciones similares pasan con el dinero y el tiempo, el último realmente no regresa.

Aristóteles dijo que todas las acciones están orientadas a un fin: la felicidad. Pero ésta no se alcanzaba a través de la riqueza, el honor o el placer. Para él lo importante era ser prudente, es decir, tomar el tiempo para pensar qué hacer o qué decir. Más importante aún, que eso te sirva para alcanzar la felicidad.

Por lo tanto, cada momento que se invierta en mejorarse uno mismo, será siempre beneficioso. Esto no se debe confundir con cosas superficiales, porque se trata de algo mucho más profundo. Se trata de que tus actos perduren aunque terminen en el presente.

Cuando las personas se desarrollan integralmente es que pueden acceder a las oportunidades que, posteriormente, mejoraran su calidad de vida. Esto, inevitablemente, traerá efectos positivos sobre sus alrededores.

¿Entonces hay que dejar de estudiar?

Por supuesto que no. Pero esta educación de la que hablo va más allá de una teoría, es  humano. Todos buscamos alcanzar una misma meta aunque distintos sean los caminos a ella. Pero primero, hay que establecer las reglas del juego. Pensarás que tal trabajo le corresponde a las instituciones públicas, cuando en verdad es cosa de todos.

¿Dónde se aprende? En la casa, la escuela, la universidad, en el ascensor, calle o en el carro. Toda interacción con la sociedad va dejando huella en nosotros, nos hace quienes somos. Y si mi entorno no es el más adecuado…

¿Cómo puedo cambiarlo?

Las oportunidades llegan a los hogares por medio de las empresas, ya que son ellas las que crean los productos y servicios. Por consiguiente, es a ellas a quienes buscamos a la hora de mejorar nuestra calidad de vida. Sumando estos elementos tenemos un lugar de encuentro, donde se realiza una actividad de doble beneficio. Todos ganamos si todos cooperamos.

Más allá de eso, recuerda que una empresa es un grupo de personas. Así, como tú, que empezaron con muy poco, pero que se unieron y están constantemente trabajando por sus metas. Ellos toman riesgos y los convierten en oportunidades.

Aunque son mentes individuales, que reciben una recompensa por su trabajo, trabajan para con todos y no sólo para sí. Puede que no lo sientas tan cercano, pero ahora mismo hay personas luchando por tu futuro, educación y salud. Son ellos los que hacen posible que hoy estemos donde estemos.

No lo pueden hacer solos, necesitan de ti. El mundo te espera, haz un intercambio profesional y sé parte del cambio.

Los engranajes del Reloj

En clase, la profesora Empresa les pidió a sus alumnos formar equipos para hacer el proyecto de fin de año. Uno de los equipos estaba conformado por Tecnología, Educación, Marketing y Administración, los cuales no se agradaban entre sí. Estando cerca la fecha de entrega, se reunieron en un recreo para definir qué harían.

Educación fue la que saltó primero, “¡Hagamos una escuela! Se llamará Reloj, porque será un fino y simple instrumento que todos deberían tener”, dijo.

Tecnología río con sarcasmo mientras Administración fruncía el ceño, pensando en lo tedioso que sería. Pero Marketing sintió curiosidad y preguntó:

“¿Qué es lo que la haría especial?”

“Una escuela preescolar, donde los niños aprendan de forma distinta y puedan explorar todas sus habilidades”, respondió con seguridad.

El rostro de Marketing se iluminó y comenzó a hacer bocetos en su pequeño libro de ideas de los posibles logos y del método de enseñanza a utilizar. Tecnología, que tenía un hermano pequeño llamado Software y una madre ocupada, de nombre Redes, vio en su mente como eso podría mejorar sus vidas. No se detuvo ahí y agregó:

“¿Qué les parece si esos padres pudieran registrarse en la web de la escuela y poder estar al corriente de las lecciones que sus hijos aprenderán? También me parece importante que los padres pudieran encontrar información relevante para fomentar la educación de los hijos en casa”.

Marketing y Educación saltaron de alegría al ver que el proyecto tomaba una nueva forma. Pero aún faltaba Administración, que no le agarraba el gusto al asunto, pues su padre Finanzas había sido profesor y se quejaba constantemente de que no se sentía valorado.

“Tendré las tareas más aburridas”, se quejó.

“¿No te das cuenta que sin tus conocimientos la escuela no podrá efectuarse? No es sólo sacar cuentas, sino poder aprovechar todos los recursos disponibles al máximo, para poder ofrecer el mejor servicio con las mejores herramientas y que, a su vez, todos los trabajadores reciban lo que se merecen”.

Los cuatro se miraron con orgullo y se pusieron en marcha, pues no había tiempo que perder. El futuro les esperaba.

Impacta

Llega un punto en nuestras vidas en el que nos estancamos, en el que por más que busquemos descubrir, por más que intentemos crecer, no lo logramos, y es como si de pronto todo esa subida exponencial que habíamos logrado se detuviese y no pudiésemos ascender más. Imagina que tanta sangre, sudor y lágrimas derramadas no valiese para nada al final, tanto esfuerzo para sentirte tan o más incompleto que antes, lo peor del caso es que no encuentras el porqué de ese hecho, porqué lo que antes era toda luz hoy se vuelve sombra.

Sé que todos en algún momento hemos pasado por ello, sin embargo, este no es un artículo para hablar sobre nuestras pesadumbres, no, este es un artículo para darte la clave de cómo salir de ese hueco y volver a tu sendero hacia la gloria. Puede que pienses que dicha clave no sea algo que esté dentro de tus posibilidades, o incluso, que sea algo cliché, ¿Pero qué sería la vida sin los clichés? y es que realmente todos sabemos cómo vivir nuestra vida de la mejor manera, pero muy pocos se atreven a sacrificar lo suficiente para que así sea.

Sin ganas de extenderme demasiado, te diré la clave para impulsar de vuelta nuestro ascenso, dicha clave es: Impacta.

Y es que es el momento de que todo ese desarrollo y crecimiento que has adquirido lo pongas en práctica, es hora de que le demuestres al mundo todo tu potencial, porque impactando al mundo no sólo lo haces un mejor lugar para ti, sino también para los demás. Sé que a veces puede sonar difícil el hecho de impactar, incluso puede surgir la pregunta ¿Cómo puedo yo impactar?, la respuesta a dicha pregunta es lo sencillo, y es que la mejor manera de impactar es siendo tú mismo, obrando siempre por el desarrollo y bienestar de la comunidad.

Una frase de Martin Luther King que me impactó desde el primer momento fue:

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”

Ese tiene que ser el impacto que debemos lograr, un impacto que nos llene y nos haga sentir que estamos haciendo lo correcto, un impacto que nos haga convertir el mundo en un lugar mejor que el encontramos, y sin darnos cuenta, dicho impacto nos convertirá en líderes, no sólo líderes de nuestras vidas, sino líderes de un propósito, líderes de una visión, líderes de un movimiento.

En ese sentido, una vez que descubramos, crezcamos, y finalmente, impactemos, nos convertiremos cada vez más en mejores versiones de nosotros mismos, nos convertiremos en los líderes del mañana.

No esperes más tiempo para desarrollarte como un líder, desde ya descubre, crece, impacta.

Comienza tu vida laboral

Caminé por el pasillo con unos nervios impulsados por el frío y la pulcritud de ese lugar. Todos se movían en perfecta sincronización, como si el estrés no existiese. Supongo que es lo que pasa cuando amas lo que haces y haces lo que amas.

Es aquí donde quiero estar.

-Buenos días, vengo para la entrevista de trabajo.

Estreché su mano y me senté para entregarle mi CV. Mi vida, mi pasión y mi experiencia resumida en una página, completamente apartada hacia un lado en menos de cinco segundos. Viendo mi cara horrorizada me dijo:

-Verás… lo que diga el papel no sirve de nada si la persona no puede aplicarlo en su ambiente. Así que dime, ¿Por qué debería contratarte?

La pregunta del millón, la que tantas veces yo misma me había hecho, cayó sobre mí como un gran balde de realidad. De esos que te hacen evaluar tu pasado y presente y te abre las puertas al futuro.

–Me gusta hacer las cosas diferentes, pero no del tipo descabellado e irreal. Me gustan los retos, lo que no entra en el molde, corro riesgos porque tengo la certeza de que funcionará y si al final resulta que no, sé que eso me hará aprender también. –solté casi sin respirar, como una verdad dentro de mí que solo quería ver luz– Por eso decidí hacer distintos intercambios a otros países, para ampliar mi mente, para entender cómo vive la gente, cuáles son sus problemas y cómo los resuelven. Su manera de entender las relaciones empresariales, los mercados, me hizo ver las cosas desde distintos ángulos. Me hizo cuestionar si lo que yo estaba haciendo era lo correcto. Al mismo tiempo que podía ser yo, ser creativa y audaz a la vez que dar una ayuda, aprovechando al máximo los recursos, ofreciendo una solución real a un problema real que hará la vida de las personas sea mejor. Fue como ver el mundo con otros ojos.

–¿Cómo hiciste eso?– me preguntó con gran curiosidad.

–Contacte a un grupo de mi localidad, AIESEC, se llama. Ellos fueron los que me abrieron las puertas y me dieron la oportunidad de trabajar con empresas que nunca creí posibles. Definitivamente, cambió mi vida.

***

Una entrevista de trabajo probablemente sea uno de los desafíos más grandes a enfrentar. Realmente te hace pensar y valorar todo el trabajo que haz realizado durante tu vida, al mismo tiempo que te permite analizar y plantear cuáles son las metas cumplidas y por cumplir y sobre todo cómo alcanzarlas. No es tanto lo que diga el papel, sino lo que puedas hacer con tus conocimientos y experiencias.  No tengas miedo y prepárate con nosotros.

 

Duna Manent, una española en Venezuela

Esta es la historia, desde mis ojos, de Duna Manent, una catalana de 23 años de edad que vino a mi cuidad a cambiar vidas. Llegó a Venezuela el 5 de enero del 2017, para ese entonces yo tenía algo menos de 2 meses en AIESEC pero muchísimas ideas en la mente y expectativas al máximo, eso sin contar que no era la única que estaba en la misma posición.

Los días previos a que llegara Duna ya podías ver lo invertidos que estaban todos los que la recibiríamos. Recuerdo cómo días antes Albani Jaimes, quien, para ponérselo más fácil al que lee, era la encargada número 1 de que la experiencia de Duna fuese inolvidable, me escribió para vernos y terminar de pulir los últimos detalles de su estadía.

La española” como naturalmente la habíamos apodado antes de que llegara, se quedaría en mi casa en el oeste de Caracas las primeras 3 noches y luego pasaría a mudarse al este de la ciudad en donde estaría el resto de las 6 semanas que incluía el proyecto para el que había venido a Venezuela. La idea de que Albani y yo nos viéramos ese día, incluía hablar sobre el proyecto, que en su caso era “Trazando Metas” y se trataba de discutir con niños sobre los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU, mediante dinámicas que ellos pudieran disfrutar y entender. Además, también aprovecharíamos el día para hacer el recorrido que Duna haría: desde donde viviría hasta el lugar donde la recogerían, para llevarla al barrio La Bombilla en Petare donde está ubicada la Fundación María Luisa Casar y los niños con quien ella trabajaría.

Honestamente saber que alguien vendría a mi país a hablar con niños, el futuro en miniatura, sobre temas como acabar la hambruna o la pobreza para el 2030, me emocionaba más de lo que soy capaz de escribir. Siempre he pensado que una sola persona no es capaz de cambiar el mundo, de acabar con todas las guerras y destruir todo lo que podamos considerar malo de la actualidad, pero sí veo la posibilidad de muchísimas personas como Duna regadas por el mundo contagiando a otros con la esperanza de un mundo mejor, y estoy segura que es desde esas esperanzas que comienzan las buenas ideas.

Duna llegó ese jueves y en los pocos días que estuvo en mi casa tuvo la oportunidad de conocer a mis padres y todo lo que eso implica. Ellos son fieles amantes de Venezuela, conocen el país como las palmas de sus manos. Verlos mostrándole desde videos de la Gran Sabana el primer día con tan sólo horas de haber llegado, hasta como comerse unos tostones la última noche que estuvo en mi casa me hizo darme cuenta de un montón de cosas. Este país, como cualquier otro en el mundo, puede tener sus fallas, sus malos ratos y sus defectos, pero son esos fieles amantes del país los que realmente lo curan de todo mal y Venezuela tiene gente de sobra así.

Después de que se mudara con Vanessa Da Silva, quien sería su alojamiento y algo así como su hermana en la ciudad -me atrevería a decir-, trate de ver a Duna durante los fines de semana que me permitía mi rutina. Las veces que nos veíamos también venían varias personas que al igual que yo querían hacer de sus días aquí los más inolvidables posibles.

En el camino vi personas como Vanessa que se enfocó en mostrarle hasta el último rinconcito del Ávila, lo más bonito que tiene Caracas, y a cambio Duna le enseño muchas otras experiencias que sé que ella valorara por siempre. También puedo hablar de otros quienes siempre estuvieron alerta de que Duna no pasara ni un solo día sin salir de casa desde el primer viernes con Leonardo, los demás días con Katherine, José, Ayimi, María Fernanda, Diveana, Sofía, María Carolina y pare usted de contar, hasta el último con Jesús y Alejandra. Siendo esta última una de las que más se enfocó en mostrarle al máximo cuan divertido puede llegar a ser venezolano o latino en general y quien sé que aprendió mucho de todo el tiempo que pasó Duna aquí.

Porque de eso se trataron estas 6 semanas, de esto se trata toda la experiencia de los voluntariados en AIESEC, de aprender. Esta organización se enfoca en crear líderes y Duna vino a este país a demostrarle a un montón de niños que por más grande que este mundo sea, las diferencias jamás deberán intimidarnos. A medida que pasó el tiempo pude ver como ella fue tocando a varios con su personalidad, fue cambiando vidas, y aunque no lo vi venir, también noté como otros la tocaron y cambiaron a ella. Vi personas como Albani cambiar hasta su manera de pensar en sí misma, la confianza que todas estas semanas creó en ella es algo que jamás va a olvidar.

Que estas experiencias se repitan será, de ahora en adelante, una de mis grandes metas en esta organización. Que más personas como ella vengan a mi país y se enamoren de él, será solo el comienzo. Y que tú te inspires luego de haber leído todo esto, es sólo parte del primer paso.

Gracias Duna por todo, espero volverte a ver.

El respiro que deseo encontrar en Mérida

Todos los años viajo a Mérida con mi mamá para visitar a mi abuela. Es un estado que me gusta: las montañas, el frío, la amabilidad de los merideños… Siempre me ha molestado que nunca tengo buena señal, debo admitirlo. No logro mandar mensajes ni recibir llamadas. Me siento incomunicada con el mundo exterior.

Hace tiempo que estoy un poco agobiada por este año, por la ciudad, por la gente. Es por ello que aprovecharé este viaje de otra manera: una desintoxicación tecnológica y citadina. Trataré de conectarme conmigo misma, con mis emociones, pensamientos, deseos. Trataré de fijarme las metas del próximo año, trazarme planes, organizar -aunque sea un poco-mi vida. Ubicarme, proyectarme y entenderme.

Que Mérida me ayude

Esta vez usaré la montaña como una excusa para perder la señal. He estado sumergida en las redes sociales, en las películas por internet y en tener una vida a través de una pantalla de computadora. No suelto mi teléfono ni para comer, no me separo del WiFi y creo que me estoy perdiendo a mi misma.

Es darme un respiro de tanta tecnología y sentir más la naturaleza. Aprovecharé estos pocos días para alejarme de todo y sentir el aire en mi cara. Obviamente no es un adiós demasiado largo porque debo comunicarme con mi hermana, mi papá, mis amigos. En algún momento tengo que “volver a la red” porque simplemente hay que hacerlo (universidad). Pero por ahora aprovecharé este tiempo en Mérida.

Adiós, ciudad

Debo oler las páginas de un libro viejo y oír música sin audífonos. Que sea Mérida la que me ayude a (re)encontrarme. Me imaginaré que estoy realizando un voluntariado con AIESEC pero en este momento estoy ayudando a mi yo interior. Suena muy espiritual pero todos deberíamos hacerlo aunque sea una vez.

Veamos qué tal resulta y si surge una buena experiencia para este blog.

Vamos a darle la vuelta al mundo

En 2010, Calle 13 – una banda de rap fusión puertorriqueña- lanzó una canción titulada: La vuelta al mundo. Por un momento podemos pensar que es una historia de amor. Podemos verla como la invitación de una persona a compartir con ella todo lo que el mundo nos da. Pero ¿y si el mismo mundo es quien nos invita?

Si oímos con atención la letra podríamos darnos cuenta que ese recorrido podemos hacerlo nosotros mismo. Que nuestros compañeros de viaje sean las ganas de conocer, vivir, sentir y ayudar. Que podamos sentirnos parte de nuevas cultura y todo lo que nos rodea.

Dame la mano

¿Qué tal si los miembros de AIESEC tuviésemos esta canción en nuestro playlist viajero? ¿Qué tal si empezamos a vivir la letra? Me gustaría que más personas -tanto miembros como aquellos que no lo son- comiencen a explorar más.

Comencemos a explorar tierras lejanas, aprender nuevas culturas, reír en otros idiomas y ver el mundo de otro color. Fluir con el viento y oler la diversidad. Creer que podemos cambiar realidades y cambiarnos a nosotros mismos en el proceso.

Ya sea con un Voluntariado Social, una Pasantía Profesional o simplemente un viaje familiar, disfrutemos de ese viaje. No importa si es en avión, autobús, barco, bicicleta o a pie, disfrutemos el paisaje y veamos más allá de la carretera.

La vuelta al mundo

Para aquellos que no la han oído, no la conocen o no le han prestado atención, quiero compartir con ustedes la letra de la canción:

No me regalen más libros porque no los leo
Lo que he aprendido es porque lo veo
Mientras más pasan los años, me contradigo cuando pienso
El tiempo no me mueve, yo me muevo con el tiempo 
Soy las ganas de vivir
Las ganas de cruzar
Las ganas de conocer
Lo que hay después del mar

Yo espero que mi boca nunca se calle
también espero que las turbinas de este avión nunca me fallen
no tengo todo calculado ni mi vida resuelta
solo tengo una sonrisa y espero una de vuelta

Yo confío en el destino y en la marejada
yo no creo en la iglesia pero creo en tu mirada
tú eres el sol en mi cara cuando me levanta
yo soy la vida que ya tengo
tu eres la vida que me falta
Así que agarra tu maleta, el bulto, los motetes, el equipaje, tu valija,
la mochila con todos tus juguetes

Y dame la mano
Y vamos a darle la vuelta al mundo
darle la vuelta al mundo
darle la vuelta al mundo

Darle la vuelta al mundo

La renta, el sueldo, el trabajo en la oficina
lo cambié por las estrellas y por huertos de harina
me escape de la rutina para pilotear mi viaje
porque el cubo en el que vivía se convirtió en paisaje
Era un objeto esperando a ser ceniza

Un día decidí hacerle caso a la brisa
A irme resbalando detrás de tu camisa
no me convenció nadie, me convenció tu sonrisa

Y me fui tras de ti persiguiendo mi instinto
si quieres cambio verdadero pues camina distinto 
voy a escaparme hasta la constelación más cercana
la suerte es mi oxígeno, tus ojos son mi ventana
quiero correr por siete lagos en un mismo día
sentir encima de mis muslos el clima de tus nalgas frías
llegar al tope de la tierra, abrazarme con las nubes
sumergirme bajo el agua y ver cómo las burbujas suben

Dame la mano
Y vamos a darle la vuelta al mundo
darle la vuelta al mundo
darle la vuelta al mundo


#YoApuestoPorVenezuela David Reyes

Ser una persona “Solution Oriented” es una habilidad que se va cultivando con tiempo, esfuerzo y creatividad; la capacidad de resolver situaciones complejas se desarrolla en la medida que pongamos en práctica dichas soluciones. Es por ello que las personas que crecen en medio de la crisis tienen tendencia a solventar situaciones más fácilmente. Esta habilidad es fácilmente desarrollada por los intercambistas que se atreven a apostar por Venezuela. Tal es el caso de David Reyes, un mexicano de 21 años de edad que decidió aventurarse para desarrollar su liderazgo en nuestro país.

Su proyecto lo desarrolló con el comité local de AIESEC en Maracaibo. Su principal objetivo fue participar en la reconstrucción y restauración del Jardín Botánico en dicha ciudad. Para ello se valió de los conocimientos propios y las opiniones de los trabajadores del lugar, de esta manera llegaba a un consenso de qué necesidad era primordial para el proyecto.

De acuerdo con la opinión de David, los jóvenes mexicanos comparten con los venezolanos el optimismo de un futuro mejor, sin embargo también admite que en su país no tiene retos tan fuertes como los que superan los jóvenes venezolanos día a día.

Para David ser venezolano es sinónimo de calidez, amabilidad y buena educación.

Cuando se le preguntó qué costumbres venezolanas llevaría de regreso a su país dijo con orgullo: “El saludar a cada lugar que entraba y despedirme una vez que salía”.

David conocía un poco la situación de Venezuela gracias a medios de comunicación extranjeros, pero aun así pudo probar por sí mismo, que a pesar de la crisis, Venezuela es un país lleno de jóvenes con esperanza de un mejor mañana.

David se atrevió a decir #YoApuestoPorVenezuela, ¿eres tú el siguiente?

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