El efecto Donaldo Barros

Donaldo Barros o DoBa para quienes lo conocen un poco más, es un venezolano que sólo se enfoca en meterle goles a la vida. Alguien más en el mar de gente que llena este país, una persona que ha tomado todo lo que la vida le ha dado para transformarlo en cosas maravillosas, y que en el camino, se ha llevado a multitudes con él.

Recuerdo hace unos años atrás, cuando Instagram todavía no se había convertido en el 98% de mi tiempo libre, un día que mi hermano me mostró la cuenta de Donaldo. Para ese momento yo solía tomar fotos para mí misma, con miedo a que los demás no entendieran cual era el mensaje que quería dar y con miedo a las opiniones de otros. La verdad es que ver a una persona cualquiera tomar fotos tan increíbles de mi país y amarlo tanto como yo lo amaba a escondidas me hizo darme cuenta que no estaba sola y que valía la pena unirse a él.

Esta semana me topé con una conferencia TED con la voz del mismísimo DoBa, ésta fue en el 2015, más o menos al mismo tiempo en el que mi hermano me lo mencionó. Donaldo se presenta como un venezolano que ama a su país, alguien sólo se imagina viviendo en estas tierras y que se llena de orgullo al mostrar su pasaporte.

Para quienes hayan visto al menos 3 fotos tomadas por él sabrán el poder que tienen sus manos, con estas proyecta imágenes de una Venezuela que no todos ven. Desde su serie #historiasdeunvecino, hasta cualquier otra de sus fotografías publicadas en la famosa red social, Donaldo me ha inspirado a ver más allá de lo que la política y la economía a veces no me dejan ver del país en el que nací.

Entre muchísimas otras cosas Donaldo nos habla sobre todos los talentos que nos rodean y de como nosotros también podemos explotar quienes realmente somos. De sus palabras me llevo enseñanzas como que todos somos mortales, nacemos, dejamos una huella en el mundo y nos vamos. El tiempo que estemos no importa, el lugar donde nazcamos mucho menos, pero la huella que dejemos siempre será lo importante. Esta última determinará si no perdimos nuestro tiempo en este mundo y si de verdad le dimos valor al país en el que nacimos.

Yo no fui la única que se inspiró con él, sólo debes ver las fotos de Venezuela tomadas antes de que la huella de Barros llegase para darte cuenta que bastaba con la llegada de un líder para crear a otros. La palabra líder, me atrevo a decir, es una de las más importantes para AIESEC y ver desde los ojos de esta organización que un venezolano triunfa y ayuda a otros a dejar el país en alto con su rol de líder, merece mucho más de lo que este artículo puede llegar a hacer, pero al menos Donaldo me inspiro a intentarlo.

El poder de las personas

Hablemos de otros, hoy quiero hablar de los demás. De esto he escrito antes pero nunca tan inspirada como lo estoy hoy.

Hace unos días fui a la un evento de AIESEC que tan sólo de acordarme me saca una sonrisa en la cara. Para quien esté leyendo esto y no sepa mucho sobre la organización, ésta cuenta con un montón de personas con metas, tanto dentro como fuera de la organización, que se ayudan entre todos para lograrlas en un tiempo determinado. En mi opinión ver a personas ayudándose entre sí siempre será lo más cercano que pueda estar de la magia.

El evento se basó en reunir en Caracas a los comités de la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello, para pasar la mañana hablando de temas que pudiesen ayudarnos a mejorar nuestro potencial y conocernos un poco mejor. En resumen, quiero que lo veas de la siguiente manera, estas reuniendo al menos a unas 50 personas que son parte de una organización que se basa en crear líderes. En cuestión de minutos tienes esa magia de la que te estoy hablando, tienes intercambio de ideas y de perspectivas que jamás pensaste compartir con otras personas y mucho menos con desconocidos.

Así como dije arriba esto ocurrió en la mañana, para ser más específicos un domingo a las 8:30 a.m. Tienes que considerar el poder que pueden tener estas personas, que no pasan de los 30 años de edad, y que podrían haber pasado su domingo en casa durmiendo o haber salido la noche anterior pero prefirieron dar un poco de sí mismos y buscar un mundo mejor. Personas como Fadia Frangie, Felipe Laucho o Diveana Rodriguez, que como líderes de cada uno de los comités que antes nombré, te hacen darte cuenta que vale la pena apostar por organizaciones como estas que les permiten a personas tan jóvenes como ellos impactar tan positivamente en el mundo.

Porque de eso se tratan todos estos poderes y toda esta magia. Se trata de unir ideas, de apoyarse entre todos y de conseguir soluciones hasta para el más mínimo problema. Se trata de saber que no estás solo cuando sueñas en que las cosas pueden estar mejor en tu país, porque quizás hay otros que en este momento están intentando hacer tu sueño realidad.

Y es que dime si no te ha pasado antes, que ves como alguien puede hacer algo y automáticamente piensas que tú también puedes hacerlo. Que ves a alguno de tus amigos lograr algo que te llena de orgullo y quieres apoyarlo a que te siga sorprendiendo. O que ves que alguien dice algo que tú siempre has pensado, pero nunca has tenido la valentía de decir, y lo único que te provoca ahora es gritarlo a los 4 vientos y aplaudir a quien te provocó ese sentimiento.

Este tipo de eventos son los que impulsan los buenos cambios, este tipo de días son los que me hacen querer escribir sobre todo lo bueno que este mundo tiene para ofrecer. Son mañanas como estas las que me hacen sentir mejor si tengo sueño, porque al menos sé que tuve la oportunidad de ver magia materializarse ante mis ojos, con trucos tan simples como decir “…soy parte de un Todo ahora” y hacer que todos aplaudan. Es escribir sobre haber vivido esto lo que me da esperanzas en el mañana y lo que me hace saber que no estoy sola cuando pienso que la paz es posible, si hay personas como estas a tu lado.

Ventajas de los veintitantos

Cumples 20 años y entras en un limbo de definiciones, nada está tallado en piedra pero todo lo que haces se escribe a tinta indeleble. Terminas la adolescencia y comienzas en una etapa en la que no puedes considerarte un niño pero tampoco un adulto. Que tus juegos se convierten en profesión y tu tiempo en trabajo.

Llegas a los famosos 21, donde ya no hay vuelta atrás y ninguna duda de que en cualquier país del mundo eres mayor de edad, las responsabilidades se van acumulando lentamente y suele ser entonces cuando comienzas a tener más cuidado con la tinta que escribes, pero nada te libra de cualquier error que sólo tachas escribiendo sobre él.

No hace mucho tuve 22 años, fue aquí cuando decidí llenar mis bolsillos de cualquier experiencia nueva, justo cuando me creía hecha de un material inoxidable y juraba conocerme del todo. Si estás leyendo esto y sintiéndote identificado de alguna manera, por favor sonríe, al menos no eres el único que se equivocó.

Es que no fue sino hasta los 23 que descubrí que no es que era inoxidable, si no que nada de lo que me había tocado la piel hasta ahora había sido lo suficiente importante como para corroerla y dejar marcas. En ésta etapa de mi vida descubrí que sólo me conocía al 10% y que siempre voy a estar cargando como si de una computadora con mal Internet se tratase. Entendí que no siempre son los demás que cambian, que cambiar de vez en cuando vale la pena y así como ellos lo merecen, tú también te debes esa oportunidad.

Y discúlpame si me extiendo más en los 23 porque son los que estoy viviendo ahora, la verdad es que contigo puede ser distinto. Puedes leerme ahora, tener 20 años y haber descubierto anoche que lo que siempre pensaste que te gustaría, ahora te aburre. Sin mentirte este año de vueltas y mareos me han enseñado que nunca sabré del todo lo que viene en la vía, y eso no debe asustarme ni un poco, al menos mientras sólo se trate de una metáfora y no esté realmente manejando.

Te doy un consejo que a escondidas me estoy dando a mí misma, no se trata de definirse todo el tiempo, seamos honestos es imposible. Estamos en ese momento de nuestras vidas en donde podemos creer en algo en la mañana y acostarnos en la noche con otra visión totalmente distinta del mundo. Se trata de completarse a uno mismo con cualquier pieza que consigas en el camino.

Que sí, yo entiendo que las responsabilidades han cambiado, que mis prioridades a los 23 se ríen en la cara de las que yo creía importantes a los 19. Pero ¿sabes qué te digo? Que todavía tengo la oportunidad de ser quien me provoque cuando sea grande y yo la voy a aprovechar.

Todo esto está dedicado a un gran amigo que hace poco me preguntó si no estaba nerviosa por lo poco que falta para yo que cumpla los 24 y me retó a escribir mi respuesta por aquí. Toda mi respuesta se resume a un rotundo no sin ninguna duda en mi corazón. Te pregunto, si otro número en mi edad sólo significan más años de vida, más experiencias nuevas por venir, más tinta que gastar escribiendo y tachando, más canciones que bailar o que cantar y mucho más por aprender ¿Por qué debería estar nerviosa? Hoy no puedo decidir todo lo que viene mañana y al menos hoy me siento confiada de que vale la pena sólo planear un día a la vez y que lo demás venga poco a poco

¿Qué dices tú?

Paso 2: inicia con un intercambio

Ahora que ya tienes tu currículo armado, hay que ponerle contenido, esto es experiencia laboral. Y ya sabes que un intercambio profesional con AIESEC no sólo hará resaltar tu CV, sino que también te dará un sin fin de herramientas y una nueva forma de ver las cosas. ¿Pero cómo obtenerlo?

PONTE EN CONTACTO

Primeramente si estás en tu universidad, puedes dirigirte a tu centro de estudiantes y pedir información sobre la organización, dónde se encuentra y cómo contactarlos. Si no obtienes una respuesta concluyente, es hora de entrar a Internet y buscar cuál es el comité más cercano a ti. Luego de registrarte, el comité te contactará y tendrás una sesión informativa.

En este punto, el comité buscará saber más de tus habilidades e intereses respecto a la oportunidades que buscas; así como también te introducirán a AIESEC, para asegurarse que tu meta esté alineada a la de la organización. Una vez esto haya sido superado con éxito, te indicarán como entrar a la página de oportunidades en EXPA.

Lo más recomendable es que te registres en EXPA luego de que un miembro del comité te haya asesorado. Una vez en el portal, podrás explorar las oportunidades disponibles y seleccionar aquella que más se adecue a tus intereses. Ya escogido el intercambio, es importante que pases a firmar tu respectivo contrato, donde expresas tu decisión de tomar un intercambio profesional con AIESEC. Aquí pagarás el 50% del precio total.

APLICA A LA OPORTUNIDAD

Antes de aplicar, es recomendable que revises los requerimientos junto con la persona del comité que este llevando tu solicitud. Esto para que puedas tener la mayor cantidad de información sobre los detalles de la oportunidad y de la lógica correspondiente, sobre todo para que conozcas quién es el comité que te va a recibir. También en este punto, deberás tener tu CV ya revisado por tu comité.

¡Ahora sí, a aplicar! Deberás enviar tu CV a la dirección correspondiente dentro de las fechas asignadas. Pronto recibirás la respuesta a tu solicitud de intercambio. En caso de no ser aceptada, tendrás otros 6 meses para buscar otra oportunidad. Es importante demuestres interés en este punto, porque si los 6 meses concluyen, deberás renovar el contrato.

Cuando eres aceptada, deberás pagar el 50% restante y firmar un segundo contrato. A partir de ese día hasta la fecha en que debas abordar el avión, tendrás tiempo para prepararte. Es de suma importancia que en estas fechas te reúnas con tu comité y te informes sobre el país al que vas. Y listo, ¡a disfrutar!

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Haz lo que “no puedes” – Casey Neistat.

Este es uno de los mejores momentos en la historia del mundo para ser creativos. Podrías dejar de leer hasta ahí y tendrías todo el mensaje de lo que quiero decir en este artículo o podrías seguir leyéndolo y unirte al nuevo movimiento.

Esta semana vi un vídeo que me inspiro a escribir todo esto, es de un cineasta estadounidense llamado Casey Neistat que tiene como título DO WHAT YOU CAN’T que significa haz lo que “no puedes” en español. Resumiendo un poco la carrera de Casey, a la cual admitiré ser un poco adicta, él podría ser la historia real de esa película que quizás hayas visto de Will Smith llamada En Busca de la Felicidad.

Neistat tuvo un hijo a los 16 años de edad teniendo que dejar de estudiar y enfocándose únicamente en trabajar para poder mantenerse a flote, con varias personas diciéndole que no sería capaz de lograrlo. Años después sin mucho dinero más que el suficiente se mudó a Nueva York con el sueño de ser cineasta, compró una cámara y con su hermano grabó algunos vídeos caseros, incluyendo uno que luego le permitiría realizar una serie en HBO que se llamó The Neistat Brothers y no triunfó ni un poco. Ah perdón, ¿esperabas que te dijera que fue el gran éxito de su vida? Pues la verdad es que no, pero aquí lo importante es lo que vino después, luego de que su serie no triunfara y de todas las veces que su padre le dijera que su sueño no iba a funcionar y que Nueva York era muy grande para él.

Casey se hizo famoso con uno de estos vídeos caseros grabado con una videocámara de mala calidad y publicado en internet mucho antes de que existiera YouTube, cuando para que un vídeo se hiciera viral debía compartirse por correo con un mensaje amenazador como “comparte esto o todas tus pesadillas se harán realidad”. Él simplemente publico un vídeo enviándole un mensaje al mundo de la mejor manera que pudo, compartiendo una historia con otros y el mundo decidió oírle. Hoy en día tiene uno de los canales de YouTube más importantes de la plataforma, con casi 7 millones de seguidores y con más de 2 millones de vistas sólo en este vídeo que me inspiró.

Como él hay millones de personas que tienen cosas que decir, mensajes que todavía no han llegado a nuestros oídos pero que a alguien le dan vueltas en la cabeza todos los días. Sólo aquellos que se atreven a crear en este mundo son los que son capaces de ayudarlo a dar vueltas. Son personas como él, los que prefieren no frenarse por los no y crearse caminos llenos de si propios, los que no sólo le dan vuelta al mundo sino que además tienen el poder de decidir a qué velocidad va este.

Lo que debes saber ahora es que realmente no hay una fórmula secreta para lograr lo que él logró y que los vídeos no son las únicas maneras que hay en el mundo para hacerte oír. Tienes la ventaja de vivir en la época del internet, de las mil y un oportunidades de expresarte y encontrar a alguien que te entienda, así no esté en tu mismo país. Porque te prometo que no será la primera vez que alguien a tu alrededor te diga que no le gusta lo que haces, pero queda de tu parte escucharlo o buscar mejores opiniones.

Hoy me despido inspirada, con ganas de comerme al mundo, o siguiendo la metáfora de darle vueltas, simplemente de hacer todo lo que me han dicho que no puedo. Desde ahora te invito a venir conmigo.

Inteligencia cultural: ¿Qué es y cómo nos beneficia?

¿No sé si les paso como a mi? ¡En mi vida había leído u oído sobre este tema! Pero era algo en lo cual he estado interesada en experimentar desde siempre incluso sin saber cómo llamarlo, aun así, buscando sobre qué escribir descubrí su nombre, todos los días aprendemos algo nuevo, así que… ¡Henos aquí!

Como venezolana puedo decir que, a pesar de todo, amo a mi país, pero nunca me he sentido plenamente suya, sino del mundo, una ciudadana global, porque siempre me atrajo la vida y cultura de otros países, siempre he leído un poco sobre diferentes países…

Con el conocimiento de estas diferencias, tendría cuidado al: Asentir con la cabeza de arriba a abajo para indicar “no” o moverla de lado a lado indicando “sí”, lo cual es lo normal en el Norte de la India y en Bulgaria, mientras que acá y en el resto del continente es todo lo contrario, otro ejemplo, el de hacer el signo de “Okey” con la mano para hacer énfasis en que algo está bien, mientras que en Turquía seria llamar “homosexual” a un hombre; o que, en Tailandia, cruzar las piernas en público es de muy mala educación, mientras que en otros países podría ser considerado un signo de elegancia; o que en Japón, se quitan los zapatos antes de entrar en la casa de alguien, y en otros simplemente se limpia un poco la suela para no ensuciar la casa ajena.

Ahora bien, ¿Qué tiene que ver todo esto?

Conocer estos pequeños detalles te impulsan a alcanzar cierta competencia cultural, que puede ayudarte a tener una carrera internacional más tranquila y exitosa, y convertirte así, en un ciudadano global con más conocimiento y una perspectiva más amplia que te permite tomar mejores decisiones y evitar algunos fracasos o errores, aunque bien es cierto que “nadie aprende en cabeza ajena”, sí, nos da, como se diría en derecho, una “máxima experiencia” que nos lleva a ser mejores líderes y ganadores.

Con esta nueva era, la tecnología, la globalización, las relaciones interculturales son casa vez más frecuentes en los distintos ambientes (llámese trabajo, estudios, sociedad), lo que ha permitido el aumento de la tolerancia y comprensión de las distintas culturas, creencias y pensamientos, lo cual encuentro muy enriquecedor, porque podemos tener este contacto incluso con un click, y hablar con la gente de otros países, las culturas vivas y las realidades, a veces muy diferentes de la nuestra. ¡Es realmente impresionante!

Esto nos beneficia en las relaciones interpersonales, al adaptar nuestras acciones y discursos, con el objeto de tener éxito, especialmente en el área empresarial, pues, no solo es el conocimiento adquirido a través de los estudios y especializaciones en ciertas materias, o, las experiencias profesionales que dan forma a nuestro perfil profesional.

También, es crucial para tomar buenas decisiones y lograr el éxito en un mundo sin fronteras, dándole versatilidad a nuestro perfil profesional, adaptándose a diferentes ambientes y culturas. Asimismo, nos hace más atractivos a la hora de optar un cargo en las empresas, pues las misma, ahora no solo buscan conocimiento en un área, sino también, la capacidad de hablar otros idiomas, liderazgo y la simpatía social a los fines de venderse mejor como marca.

La inteligencia cultural, nos permite ser mas competentes al hacer frente a los problemas que se han presentado a lo largo de los años, dándonos sensibilidad cultural frente al racismo, y nos permite buscar la equidad entre naciones y mejores decisiones.

Una de las tantas cosas que le puedo agradecer a AIESEC es el permitirme desarrollar aún más esta inteligencia, incluso desde la comodidad de mi casa y perderme en un nuevo mundo sin fronteras. Entonces, ¿Consideras que el programa líder global es un desperdicio de tiempo? ¡Como yo lo veo, no! Pues, poder crecer y poner en practica esta inteligencia, te hace mejor, te motiva a la excelencia y comprensión, que es lo que necesitamos para ser una mejor sociedad.

¡Anímate a ser un Líder global! Y en consecuencia, un ciudadano del mundo, sin olvidar que eres venezolano, ante todo, “máxima experiencia” para aplicar lo que consideremos mejor para avanzar como país.

Productividad para flojos

Aquellas personas que me conocen saben que suelo ser alguien que nunca está al día, a veces es como si el mundo va corriendo y yo trotando, viendo el paisaje y cantando lo que sea que este sonando en mis audífonos. No tienes ni idea la cantidad de veces que me he tenido que quitar los audífonos y correr hasta quedarme sin aliento detrás de todas mis tareas pendientes. Son muchas las veces que dejar todo para última hora es tentador, más que eso es algo en lo que podemos caer casi sin darnos cuenta. Llamarme una experta en estas carreras no sería uno de mis mejores atributos de no ser porque casi siempre logro cruzar la meta y te diré que no hay mejor sensación de llegar a tiempo.

En este artículo me gustaría hablarte desde lo que yo suelo hacer, como la floja número 1, para ponerme al día con todo lo que se me va acumulando con el tiempo. Te advierto que seré lo más honesta posible, no pretendo que hagas esto mañana y te conviertas una de esas personas que aparenta tener su vida en orden cuando todos les vemos las costuras. Lo que quiero con todo esto es decirte lo que me funciona a mí y quizás pueda ayudarte a ti en el futuro, las enumeré sólo para hacerlo más fácil, espero que te sirvan de algo.

  1. LISTAS DE TODO: sé que no soy la única persona que le ha pasado esto, vas muy feliz por la vida, al día con el par de cosas que tienes sobre la mesa y ¡BOOM! Como por arte de magia aparecen 357 asignaciones que no esperabas, ya sea una semana de parciales en la universidad de la cual estabas convencido que “todavía quedaba tiempo” para estudiar o la boda de tu hermano que pensabas que era para el mes siguiente y eres dama de honor, ambas historias reales. El hecho es que los improvistos pasan y la tarea principal siempre será reducir las cargas sobre los hombros a un buen ritmo. Date un tiempo de anotar en alguna parte todas, repito TODAS las cosas que debas hacer esa semana lo más detallado posible, créeme que es mucho mejor verlas en un papel que tenerlas sólo en tu mente y que como suele pasarme a mí el 76.3% de las veces, que se te olviden fácilmente. En mi caso anotarlas nunca es suficiente, suelo pegarlas en algún sitio que sé que siempre veré durante esa semana como en la puerta de mi cuarto o en la pared detrás de mi escritorio, de manera de que me persiga en cualquier momento. Lo que viene después de eso es cumplir con todo lo de la lista, glorioso no empieza a explicar la sensación de tachar hasta la última meta que tenías.
  2. ORDENAR METAS: esta va un poco de la mano con las listas de arriba. Como te dije son muchas las veces que tienes la lista repleta, pero lo mejor que puedes hacer es decidir que es lo más importante. Un truco que suelo hacer es que en el momento que he terminado con alguna de mis metas y debo decidir cuál es la siguiente, siempre alterno entre aquellas que son muy importantes y las que puedo hacer rápidamente. Me explico un poco mejor, si haces todas las metas pequeñas primero luego te viene la carga más pesada sin descanso y honestamente ese es el momento en el que puede que me rinda y no me provoque hacer nada. También pasa cuando haces todas las metas grandes pensando que luego tendrás tiempo para hacer las que consideras insignificantes y ahí es cuando te llevas las peores sorpresas. Barajear un poco las cosas te permite balancear las cargas al punto que algunas tareas puedan ser el escape de otras.
  3. ELIGE TUS DISTRACCIONES: en un mundo paralelo en el que todos somos seres superiores, ordenados y siempre al tope de todo, te diría que eliminaras todas tus distracciones pero de nuevo, decirte eso sería una de las mentiras más grandes que he dicho jamás. Despegarte de tu teléfono y todo lo que pueda estar pasando en el mundo mientras tú estás en tu casa en pijama estudiando, en mi opinión es uno de los mayores retos por los que puede pasar el ser humano y me atrevo a decir que no estoy exagerando. Sé que no todos somos adictos a nuestro teléfonos o que no todos se distraen fácilmente, pero la verdad es que todos odian esa sensación de “podría estar haciendo algo mejor” cuando estamos ocupados en algo que no nos llama la atención. Mi truco es elegir con que quiero distraerme, determinar el tiempo que puedo disfrutarlo y ofrecérmelo a mí misma en modo de recompensa cada vez que cumpla con una meta. Estos pequeños regalos pueden ser desde ir a comerme algo entre una tarea y otra hasta ver un capítulo de alguna de las series que tenga en la cabeza. La idea es cambiar las distracciones por momentos de descarga, que puedas respirar un poco de todo lo que has hecho y descansar.

Ser productivo no es para todos pero cuando debas aparentar que tu vida está en orden y que puedes lograrlo todo, espero que esto te sirva de algo. Y si no es así, al menos me sirvió a mí.

Impacta

Llega un punto en nuestras vidas en el que nos estancamos, en el que por más que busquemos descubrir, por más que intentemos crecer, no lo logramos, y es como si de pronto todo esa subida exponencial que habíamos logrado se detuviese y no pudiésemos ascender más. Imagina que tanta sangre, sudor y lágrimas derramadas no valiese para nada al final, tanto esfuerzo para sentirte tan o más incompleto que antes, lo peor del caso es que no encuentras el porqué de ese hecho, porqué lo que antes era toda luz hoy se vuelve sombra.

Sé que todos en algún momento hemos pasado por ello, sin embargo, este no es un artículo para hablar sobre nuestras pesadumbres, no, este es un artículo para darte la clave de cómo salir de ese hueco y volver a tu sendero hacia la gloria. Puede que pienses que dicha clave no sea algo que esté dentro de tus posibilidades, o incluso, que sea algo cliché, ¿Pero qué sería la vida sin los clichés? y es que realmente todos sabemos cómo vivir nuestra vida de la mejor manera, pero muy pocos se atreven a sacrificar lo suficiente para que así sea.

Sin ganas de extenderme demasiado, te diré la clave para impulsar de vuelta nuestro ascenso, dicha clave es: Impacta.

Y es que es el momento de que todo ese desarrollo y crecimiento que has adquirido lo pongas en práctica, es hora de que le demuestres al mundo todo tu potencial, porque impactando al mundo no sólo lo haces un mejor lugar para ti, sino también para los demás. Sé que a veces puede sonar difícil el hecho de impactar, incluso puede surgir la pregunta ¿Cómo puedo yo impactar?, la respuesta a dicha pregunta es lo sencillo, y es que la mejor manera de impactar es siendo tú mismo, obrando siempre por el desarrollo y bienestar de la comunidad.

Una frase de Martin Luther King que me impactó desde el primer momento fue:

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”

Ese tiene que ser el impacto que debemos lograr, un impacto que nos llene y nos haga sentir que estamos haciendo lo correcto, un impacto que nos haga convertir el mundo en un lugar mejor que el encontramos, y sin darnos cuenta, dicho impacto nos convertirá en líderes, no sólo líderes de nuestras vidas, sino líderes de un propósito, líderes de una visión, líderes de un movimiento.

En ese sentido, una vez que descubramos, crezcamos, y finalmente, impactemos, nos convertiremos cada vez más en mejores versiones de nosotros mismos, nos convertiremos en los líderes del mañana.

No esperes más tiempo para desarrollarte como un líder, desde ya descubre, crece, impacta.

Duna Manent, una española en Venezuela

Esta es la historia, desde mis ojos, de Duna Manent, una catalana de 23 años de edad que vino a mi cuidad a cambiar vidas. Llegó a Venezuela el 5 de enero del 2017, para ese entonces yo tenía algo menos de 2 meses en AIESEC pero muchísimas ideas en la mente y expectativas al máximo, eso sin contar que no era la única que estaba en la misma posición.

Los días previos a que llegara Duna ya podías ver lo invertidos que estaban todos los que la recibiríamos. Recuerdo cómo días antes Albani Jaimes, quien, para ponérselo más fácil al que lee, era la encargada número 1 de que la experiencia de Duna fuese inolvidable, me escribió para vernos y terminar de pulir los últimos detalles de su estadía.

La española” como naturalmente la habíamos apodado antes de que llegara, se quedaría en mi casa en el oeste de Caracas las primeras 3 noches y luego pasaría a mudarse al este de la ciudad en donde estaría el resto de las 6 semanas que incluía el proyecto para el que había venido a Venezuela. La idea de que Albani y yo nos viéramos ese día, incluía hablar sobre el proyecto, que en su caso era “Trazando Metas” y se trataba de discutir con niños sobre los Objetivos del Desarrollo Sostenible de la ONU, mediante dinámicas que ellos pudieran disfrutar y entender. Además, también aprovecharíamos el día para hacer el recorrido que Duna haría: desde donde viviría hasta el lugar donde la recogerían, para llevarla al barrio La Bombilla en Petare donde está ubicada la Fundación María Luisa Casar y los niños con quien ella trabajaría.

Honestamente saber que alguien vendría a mi país a hablar con niños, el futuro en miniatura, sobre temas como acabar la hambruna o la pobreza para el 2030, me emocionaba más de lo que soy capaz de escribir. Siempre he pensado que una sola persona no es capaz de cambiar el mundo, de acabar con todas las guerras y destruir todo lo que podamos considerar malo de la actualidad, pero sí veo la posibilidad de muchísimas personas como Duna regadas por el mundo contagiando a otros con la esperanza de un mundo mejor, y estoy segura que es desde esas esperanzas que comienzan las buenas ideas.

Duna llegó ese jueves y en los pocos días que estuvo en mi casa tuvo la oportunidad de conocer a mis padres y todo lo que eso implica. Ellos son fieles amantes de Venezuela, conocen el país como las palmas de sus manos. Verlos mostrándole desde videos de la Gran Sabana el primer día con tan sólo horas de haber llegado, hasta como comerse unos tostones la última noche que estuvo en mi casa me hizo darme cuenta de un montón de cosas. Este país, como cualquier otro en el mundo, puede tener sus fallas, sus malos ratos y sus defectos, pero son esos fieles amantes del país los que realmente lo curan de todo mal y Venezuela tiene gente de sobra así.

Después de que se mudara con Vanessa Da Silva, quien sería su alojamiento y algo así como su hermana en la ciudad -me atrevería a decir-, trate de ver a Duna durante los fines de semana que me permitía mi rutina. Las veces que nos veíamos también venían varias personas que al igual que yo querían hacer de sus días aquí los más inolvidables posibles.

En el camino vi personas como Vanessa que se enfocó en mostrarle hasta el último rinconcito del Ávila, lo más bonito que tiene Caracas, y a cambio Duna le enseño muchas otras experiencias que sé que ella valorara por siempre. También puedo hablar de otros quienes siempre estuvieron alerta de que Duna no pasara ni un solo día sin salir de casa desde el primer viernes con Leonardo, los demás días con Katherine, José, Ayimi, María Fernanda, Diveana, Sofía, María Carolina y pare usted de contar, hasta el último con Jesús y Alejandra. Siendo esta última una de las que más se enfocó en mostrarle al máximo cuan divertido puede llegar a ser venezolano o latino en general y quien sé que aprendió mucho de todo el tiempo que pasó Duna aquí.

Porque de eso se trataron estas 6 semanas, de esto se trata toda la experiencia de los voluntariados en AIESEC, de aprender. Esta organización se enfoca en crear líderes y Duna vino a este país a demostrarle a un montón de niños que por más grande que este mundo sea, las diferencias jamás deberán intimidarnos. A medida que pasó el tiempo pude ver como ella fue tocando a varios con su personalidad, fue cambiando vidas, y aunque no lo vi venir, también noté como otros la tocaron y cambiaron a ella. Vi personas como Albani cambiar hasta su manera de pensar en sí misma, la confianza que todas estas semanas creó en ella es algo que jamás va a olvidar.

Que estas experiencias se repitan será, de ahora en adelante, una de mis grandes metas en esta organización. Que más personas como ella vengan a mi país y se enamoren de él, será solo el comienzo. Y que tú te inspires luego de haber leído todo esto, es sólo parte del primer paso.

Gracias Duna por todo, espero volverte a ver.

Desenredando esa maraña del liderazgo

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Mucho se habla en la actualidad sobre el liderazgo, la importancia que tiene dentro de una sociedad, la necesidad que aparentemente tenemos de tomar un rol de influencia en un grupo de personas y direccionarlos hacia un objetivo en común o por lo menos en alguien que lo aparenta. ¿Hasta qué punto esto es correcto? Las opiniones varían de acuerdo a la perspectiva del lector, probablemente muchos se han preguntados así mismo ¿Soy un líder?, algunos ¿Llegaré algún día a ser un líder?, y otros menos optimistas ¿De qué sirve ser un líder? Las respuestas a cada una de estas interrogantes varían de acuerdo a la óptica del lector y las circunstancias del momento.

¿Qué se entiende por Liderazgo? Desde una concepción simple, el liderazgo es el proceso humano, mediante el cual una persona llamada líder asume la posición de dirigir e influir sobre la conducta de un colectivo en pro de alcanzar “algo”, a su vez dicho colectivo influye en ese líder. ¿Soy las 24 horas del día y los 7 días a la semana un líder? Claro que no, sería una actividad desgastante y sumamente desalentadora, adicionalmente; parte del liderazgo, implica de acuerdo a la situación o circunstancia, ceder el mismo, a una persona con las cualidades necesarias, asumiendo tú, un papel de jugador dentro del equipo de trabajo.

¿Entonces ser seguidor también cuenta? Es correcto, dentro de cualquier dinámica de liderazgo, es necesaria la existencia de la figura del líder guiando y moviendo al equipo y de los seguidores quienes no sólo dan legitimidad a este líder, sino que toman las acciones pertinentes con el fin de alcanzar ese algo.

Hablemos ahora de ese algo, el ejercicio del liderazgo va orientado a obtener, alcanzar, materializar, hacer posible, generar resultados, metas, objetivos y propósitos ¿Cómo por ejemplo? Depende de la circunstancia, hay variedad de aspiraciones que cumplir a través del liderazgo, manejar un gran proyecto social, el desarrollo de un Start-Up, una gestión de gobierno local-estadal o nacional, la realización de un evento cultural y para tú de contar, lo imprescindible es que se busque generar algo, no existe liderazgo sin resultados,lo ideal es además, que la generación de ese algo, beneficie al colectivo, pero esto último no siempre sucede.

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¿Pero dado esto no estamos frente a una dinámica de liderazgo? Incorrecto, existe dentro de las definiciones, un liderazgo para el mal, que es aquel orientado a obtener un resultado que beneficie a un determinado grupo perjudicando así al colectivo. ¿Entonces por ejemplo Adolf Hitler fue un líder? Correcto, al igual que Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Hugo Chávez, y otras figuras más quienes en su momento, haciendo uso de sus cualidades humanas, supieron capitalizar las necesidades existentes en el colectivo, influyendo a tal punto, que lograron que otros realizarán acciones que perjudicaron a grandes masas de individuos.

Entonces a ver si entiendo ¿Los tipos malos llegan a ser líderes? No sólo eso, sino que llegan muchas veces a ser líderes recordados y amados por sus seguidores, escribiendo episodios dentro de la historia de la humanidad que son recordados por generaciones, muchas veces omitiéndose u olvidándose el daño que ocasionaron en su momento.

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¿Cómo evitamos a este tipo de líderes? En mi opinión, depende mucho del grado intelectual y cultural de las personas que lo están siguiendo, muchas veces, se idolatran personalidades y se rinde un culto excesivo al líder, distorsionando totalmente la realidad, perjudicando la obtención de ese algo, que jamás debe ser, beneficiar exclusivamente a quien ejerce el rol de liderazgo; por ende es muy necesario establecer los límites desde un principio y que quienes estén junto al líder, ejerzan también un papel de contraloría efectiva.

Hoy en día se habla mucho del papel del Influenciador o en inglés “Influencer” ¿Es lo mismo que un líder? En lo absoluto, si bien el líder ejerce un papel de influencia frente a sus seguidores, moviéndolos a ejecutar acciones, busca algo más allá, materializar un objetivo, pero además, desarrolla a quienes junto a él están en ese proceso, reconociéndolos como iguales, dándoles la posibilidad de eventualmente relevarlo a él, en el ejercicio del liderazgo.

El influenciador en cambio, es un perfil que dada una posición privilegiada en el ámbito social, económico, político o cultural, influye en los hábitos y costumbres de un colectivo, haciendo que tal vez adquieran un producto, usen una tendencia, participen en un evento, copien un estilo, pero jamás los lleva a reconocer su potencial, en pro de lograr objetivos en común, construyendo así su propia historia de liderazgo.

Parece que el asunto es un tanto más complejo, tal vez tu percepción de liderazgo es o era muy distinta, pero lo importante aquí, es que busques la manera de empezar a desarrollar esa flama de líder en ti, trata de aprovechar ese potencial que seguramente tienes, con el propósito de hacer un cambio en el mundo, que a veces juzgamos de pequeño, pero que en definitiva tiene un valor y hoy más que nunca, necesitamos manos que sumen y sean motores en la sociedad.