Trabajo: una palabra con mil acciones para mejorar la calidad de vida

El mercado laboral es el punto de encuentro donde personas y empresas se reúnen. También es allí donde se crean los puestos de trabajo y las nuevas estrategias para enfrentar los problemas de la sociedad.

Cuando una persona comete un error suele decirse que ocurrió porque no fue consciente de las consecuencias que trajo su decisión; o que no vio las cosas desde la perspectiva correcta. Tales motivos nos llevan a analizar nuestra propia formación.

¿En qué debo invertir mi tiempo, trabajo y dinero?

La vida se trata de tomar decisiones, de elegir una opción sobre la otra: gasto o compro, estudio o trabajo. Muchos dicen que la educación es el camino, otros dicen lo contrario. Situaciones similares pasan con el dinero y el tiempo, el último realmente no regresa.

Aristóteles dijo que todas las acciones están orientadas a un fin: la felicidad. Pero ésta no se alcanzaba a través de la riqueza, el honor o el placer. Para él lo importante era ser prudente, es decir, tomar el tiempo para pensar qué hacer o qué decir. Más importante aún, que eso te sirva para alcanzar la felicidad.

Por lo tanto, cada momento que se invierta en mejorarse uno mismo, será siempre beneficioso. Esto no se debe confundir con cosas superficiales, porque se trata de algo mucho más profundo. Se trata de que tus actos perduren aunque terminen en el presente.

Cuando las personas se desarrollan integralmente es que pueden acceder a las oportunidades que, posteriormente, mejoraran su calidad de vida. Esto, inevitablemente, traerá efectos positivos sobre sus alrededores.

¿Entonces hay que dejar de estudiar?

Por supuesto que no. Pero esta educación de la que hablo va más allá de una teoría, es  humano. Todos buscamos alcanzar una misma meta aunque distintos sean los caminos a ella. Pero primero, hay que establecer las reglas del juego. Pensarás que tal trabajo le corresponde a las instituciones públicas, cuando en verdad es cosa de todos.

¿Dónde se aprende? En la casa, la escuela, la universidad, en el ascensor, calle o en el carro. Toda interacción con la sociedad va dejando huella en nosotros, nos hace quienes somos. Y si mi entorno no es el más adecuado…

¿Cómo puedo cambiarlo?

Las oportunidades llegan a los hogares por medio de las empresas, ya que son ellas las que crean los productos y servicios. Por consiguiente, es a ellas a quienes buscamos a la hora de mejorar nuestra calidad de vida. Sumando estos elementos tenemos un lugar de encuentro, donde se realiza una actividad de doble beneficio. Todos ganamos si todos cooperamos.

Más allá de eso, recuerda que una empresa es un grupo de personas. Así, como tú, que empezaron con muy poco, pero que se unieron y están constantemente trabajando por sus metas. Ellos toman riesgos y los convierten en oportunidades.

Aunque son mentes individuales, que reciben una recompensa por su trabajo, trabajan para con todos y no sólo para sí. Puede que no lo sientas tan cercano, pero ahora mismo hay personas luchando por tu futuro, educación y salud. Son ellos los que hacen posible que hoy estemos donde estemos.

No lo pueden hacer solos, necesitan de ti. El mundo te espera, haz un intercambio profesional y sé parte del cambio.

Las mejores experiencias son las nuevas

¿Alguna vez te ha pasado que tienes una experiencia que nunca antes pensaste tener y te abre la mente más allá de lo que esperabas? Déjame explicarme un poco mejor. Lo que pasa es que últimamente he sentido que muchos de nosotros limitamos nuestras posibilidades a vivir lo que debemos vivir, lo que es normal que personas de nuestra edad vivan y no exactamente lo que nos provoca en algún momento vivir.

Hace unas semanas hablaba con un amigo de esto y él me llegó a decir algo que siempre tendré grabado en la mente “…es que no es la experiencia en sí, es el hecho de que es nueva para ti lo que la hace maravillosa, es descubrirla a ella y descubrirte a ti mismo.” Hablábamos de que son muchas las veces que hacemos algunas cosas por impulso y suelen salir mejor de lo que algo planeado pueda salir jamás. Nos reíamos de lo fácil que se pueden ver algunas cosas por fuera y lo complicado que pueden llegar a ser cuando nos toca afrontarlas, pero ahí está la magia.

He llegado a aprender, en mis cortos 23 años de vida, que las nuevas experiencias siempre serán una oportunidad de retarte a ti mismo, de ver hasta donde puedes llegar. El año pasado lo comencé con un montón de retos en los bolsillos, la mayoría sin saber que estaban ahí guardados, esperando el momento perfecto para ocurrir.

Quiero intentar esto contigo, quien lee. Piensa en un momento de tu vida que has hecho algo nuevo y que has aprendido de eso. Ahora piensa lo maravilloso que sería tener más experiencias así.

Una nueva experiencia puede ser cualquier cosa, puede ser desde probar un platillo que nunca has probado o besar a alguien por primera vez, hasta aprender un nuevo idioma o viajar a algún sitio que sólo has visto por Google (y quizás hacer un voluntariado con AIESEC en el proceso *tose*). Lo importante es que podrías aprender de todo eso, es muy probable que termines descubriendo tu nuevo platillo favorito o inclusive hasta como decirlo en alemán.

Sé que si aún lees también pasa por tu mente todas las cosas nuevas que podrías estar haciendo en este momento, te reto a que empieces ahora mismo.

Las nuevas experiencias sólo pasan si tú las llevas a cabo, yo te aconsejaría empezar de una vez. Poco a poco puedes llegar a vivir como realmente te provoque cuando te provoque. Puedes empezar hoy cambiando algo en tu rutina diaria y poniéndole un poco más de sazón a la vida, quien sabe si te enteras que realmente eres alguien de té más que de café como siempre lo has sido.

Y si en el camino tienes alguna nueva experiencia que no funciona recuerda que:

“Los errores son los umbrales del descubrimiento.” – James Joyce.

Crece

“Crecer” es una palabra que tenemos bien presente a lo largo de nuestras vidas, ya sea porque la escuchamos, la dijimos, o pensamos. Básicamente desde que nacimos, incluso desde antes de nacer ya estábamos en un constante e indetenible crecimiento, realmente en la vida siempre se está en crecimiento de muchas formas, sin embargo, quiero enfocarme en un único tipo de crecimiento, y ese es el Crecimiento personal.

La definición para el crecimiento personal es:

Tomar mayor autoridad, importancia o crecimiento.

Ahora bien, ¿Cómo se logra eso? Lo principal es que debe haber un descubrimiento, hay que salir de la cotidianidad, de la rutina, de la zona de confort, y una vez que esto sucede, automáticamente se entra en un estado de crecimiento, porque se estarán observando nuevas facetas, entornos y realidades que no se habían percibido antes, pero eso no es todo, porque el nivel de crecimiento que tengamos dependerá de la disposición que tengamos a crecer, bien dijo el famoso escritor John Maxwell:

“Crecer es una decisión que puede hacer realmente la diferencia”.

Y es así, creceremos tanto como lo decidamos, porque el ser humano no tiene límites más que los que el mismo se impone, si ya tomaste el primer paso descubriendo ¿Qué esperas para crecer? Te reto a que salgas de tu ciudad, de tu país, conozcas nuevos sitios, nuevas culturas y compartas mano a mano con ellas. Te reto a que seas la mejor versión de ti, a que te atrevas a tocar tu cima, a que labres tu nombre al lado de las figuras más grandes que han pisado este mundo ¿Por qué no? La única diferencia entre ellos y tú, es que ellos se atrevieron a descubrir, ellos se atrevieron a crecer.

Desenredando esa maraña del liderazgo

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Mucho se habla en la actualidad sobre el liderazgo, la importancia que tiene dentro de una sociedad, la necesidad que aparentemente tenemos de tomar un rol de influencia en un grupo de personas y direccionarlos hacia un objetivo en común o por lo menos en alguien que lo aparenta. ¿Hasta qué punto esto es correcto? Las opiniones varían de acuerdo a la perspectiva del lector, probablemente muchos se han preguntados así mismo ¿Soy un líder?, algunos ¿Llegaré algún día a ser un líder?, y otros menos optimistas ¿De qué sirve ser un líder? Las respuestas a cada una de estas interrogantes varían de acuerdo a la óptica del lector y las circunstancias del momento.

¿Qué se entiende por Liderazgo? Desde una concepción simple, el liderazgo es el proceso humano, mediante el cual una persona llamada líder asume la posición de dirigir e influir sobre la conducta de un colectivo en pro de alcanzar “algo”, a su vez dicho colectivo influye en ese líder. ¿Soy las 24 horas del día y los 7 días a la semana un líder? Claro que no, sería una actividad desgastante y sumamente desalentadora, adicionalmente; parte del liderazgo, implica de acuerdo a la situación o circunstancia, ceder el mismo, a una persona con las cualidades necesarias, asumiendo tú, un papel de jugador dentro del equipo de trabajo.

¿Entonces ser seguidor también cuenta? Es correcto, dentro de cualquier dinámica de liderazgo, es necesaria la existencia de la figura del líder guiando y moviendo al equipo y de los seguidores quienes no sólo dan legitimidad a este líder, sino que toman las acciones pertinentes con el fin de alcanzar ese algo.

Hablemos ahora de ese algo, el ejercicio del liderazgo va orientado a obtener, alcanzar, materializar, hacer posible, generar resultados, metas, objetivos y propósitos ¿Cómo por ejemplo? Depende de la circunstancia, hay variedad de aspiraciones que cumplir a través del liderazgo, manejar un gran proyecto social, el desarrollo de un Start-Up, una gestión de gobierno local-estadal o nacional, la realización de un evento cultural y para tú de contar, lo imprescindible es que se busque generar algo, no existe liderazgo sin resultados,lo ideal es además, que la generación de ese algo, beneficie al colectivo, pero esto último no siempre sucede.

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¿Pero dado esto no estamos frente a una dinámica de liderazgo? Incorrecto, existe dentro de las definiciones, un liderazgo para el mal, que es aquel orientado a obtener un resultado que beneficie a un determinado grupo perjudicando así al colectivo. ¿Entonces por ejemplo Adolf Hitler fue un líder? Correcto, al igual que Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Hugo Chávez, y otras figuras más quienes en su momento, haciendo uso de sus cualidades humanas, supieron capitalizar las necesidades existentes en el colectivo, influyendo a tal punto, que lograron que otros realizarán acciones que perjudicaron a grandes masas de individuos.

Entonces a ver si entiendo ¿Los tipos malos llegan a ser líderes? No sólo eso, sino que llegan muchas veces a ser líderes recordados y amados por sus seguidores, escribiendo episodios dentro de la historia de la humanidad que son recordados por generaciones, muchas veces omitiéndose u olvidándose el daño que ocasionaron en su momento.

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¿Cómo evitamos a este tipo de líderes? En mi opinión, depende mucho del grado intelectual y cultural de las personas que lo están siguiendo, muchas veces, se idolatran personalidades y se rinde un culto excesivo al líder, distorsionando totalmente la realidad, perjudicando la obtención de ese algo, que jamás debe ser, beneficiar exclusivamente a quien ejerce el rol de liderazgo; por ende es muy necesario establecer los límites desde un principio y que quienes estén junto al líder, ejerzan también un papel de contraloría efectiva.

Hoy en día se habla mucho del papel del Influenciador o en inglés “Influencer” ¿Es lo mismo que un líder? En lo absoluto, si bien el líder ejerce un papel de influencia frente a sus seguidores, moviéndolos a ejecutar acciones, busca algo más allá, materializar un objetivo, pero además, desarrolla a quienes junto a él están en ese proceso, reconociéndolos como iguales, dándoles la posibilidad de eventualmente relevarlo a él, en el ejercicio del liderazgo.

El influenciador en cambio, es un perfil que dada una posición privilegiada en el ámbito social, económico, político o cultural, influye en los hábitos y costumbres de un colectivo, haciendo que tal vez adquieran un producto, usen una tendencia, participen en un evento, copien un estilo, pero jamás los lleva a reconocer su potencial, en pro de lograr objetivos en común, construyendo así su propia historia de liderazgo.

Parece que el asunto es un tanto más complejo, tal vez tu percepción de liderazgo es o era muy distinta, pero lo importante aquí, es que busques la manera de empezar a desarrollar esa flama de líder en ti, trata de aprovechar ese potencial que seguramente tienes, con el propósito de hacer un cambio en el mundo, que a veces juzgamos de pequeño, pero que en definitiva tiene un valor y hoy más que nunca, necesitamos manos que sumen y sean motores en la sociedad.

Líderes venezolanos: Hensli Rahn Solórzano

La lectura es un hábito que se nos inculca desde que estamos pequeños, sin embargo a medida que vamos creciendo tenemos otros intereses y comenzamos a dejarla de lado. Atrás quedaron los tiempos de jóvenes escritores compitiendo para crear realismo mágico en Latinoamérica; es por ello que casos como el de Hensli son dignos de mención. Este joven caraqueño pensaba destinar su vida a la música, pero en un viaje realizado a la Guayana Francesa hace 4-5 años, donde perdió las cuerdas de su guitarra, dedicó su tiempo a la creación de su primera obra literaria: Dinero Fácil.

Ha sido merecedor de los premios otorgados en el Concurso de Cuentos de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Savcen) 2013 y el Premio de Cuento Policlínica Metropolitana para Jóvenes Autores 2010. Su estilo de escritura consiste en un montón de cuentos separados, que juntos en su obra transmiten un mensaje único y especial. Hensli también es colaborador del portal web prodavinci.com, y se posicionó dentro de la élite literaria caraqueña con su segundo libro. Su primera obra “Crónicamente Caracas” es un trabajo también digno de mención. Argumenta que no se apega a un solo género literario, sin embargo le gusta rendir tributo a su favorito, la poesía.

Los estereotipos sociales casi siempre son un obstáculo para los jóvenes, y la carrera de escritor, músico, artista o similar aún tienen muchas dificultades que superar; pero con la ayuda de jóvenes como Hensli podemos ver que no todos los millenials enfocan su energía, tiempo y talento en la tecnología. Dedicarse a la música y la escritura no es una decisión fácil, pero es igual de valioso el legado que se deja para futuras generaciones. Hensli Rahn es un líder venezolano.

Protagonistas anónimos: Eugenia del Rosario

Además de ser dueña de una mirada intensa y una sonrisa enérgica, Eugenia es de esas personas que tiene una facilidad increíble para llenar de buenas vibras cualquier lugar.  De un momento a otro pasa de ser una persona graciosa y risueña que te cuenta una historia graciosa a una mucho más seria. Impone autoridad y te motiva a estar atento a cada una de sus palabras.

Para mí AIESEC es real, tangible y lo que hago aquí afecta y cambia vidas de manera positiva. Eso no tiene precio.

Ella puede llegar a una reunión con una bota de seguridad en la pierna porque se torció el pie bailando en una fiesta, o explicar que la franela de la organización le hace ver “cauchitos”.

Eugenia te alegra el rato, pero cuando adopta su papel de Presidenta de AIESEC en UCV es clara y precisa. Ella siempre sabe lo que tiene que decir.

“Nunca, jamás de los jamases” se hubiese imaginado siendo presidenta de una organización, pero se dio cuenta que fue una de las mejores decisiones. Ha aprendido muchas cosas a lo largo del camino.

Eugenia cambió

Como miembro de la organización llegó a realizar un intercambio de corte social (voluntariado) que le cambió la vida. Vivió seis semanas con una familia que la aceptó como a una hija. Llegó a una ciudad en donde no sabía dónde queda el metro (Medellín, Colombia). Hizo amigos que no sabía si volvería a ver. Conoció una cultura nueva –para ella–, y se dio cuenta de lo diferente que es leer sobre algo a vivirlo.

Eugenia cuenta que con su proyecto social enfrentó a su miedo más grande: “darse cuenta que a veces tu mejor intención y tu mayor esfuerzo no son suficientes. Que hay cosas que no se pueden cambiar. Que la vida es realmente injusta… pero está en nuestras manos hacerla lo más vivible y feliz para los demás que nos sea posible”.

Trabajó con niños y se esforzó por hacerlos reír, enseñarles algo que no sabían y mostrarles un mundo de oportunidades.

Ese fue mi pequeño aporte a sus vidas y eso me hace estar orgullosa de mí misma.

Eugenia y AIESEC

Más allá de AIESEC

Eugenia también formó parte de un Modelo de Naciones Unidas. Para ella fue de las mejores experiencias. Aprendió sobre oratoria, negociación y métodos de estudio efectivos. Fue una fase: la vivió, aprendió y se preparó para la vida.

Esas etapas le han permitido definirse como alguien dinámica, coherente y soñadora. Además tiene siempre en cuenta una frase: “No siempre podrás estar motivado, tendrás que aprender a ser disciplinado”.

 

Protagonistas anónimos: miembros de AIESEC

AIESEC está llena de personas que creen en lo que hacen. La organización promueve el liderazgo a través de experiencias de intercambio y muchos de sus protagonistas son jóvenes que rompen fronteras geográficas.

Jóvenes que deciden tomar voluntariados para ir a otros países para aportar un grano de arena. Jóvenes que deciden venir a Venezuela para conocer nuestra realidad y ayudar a nuestra sociedad a crecer. Incluso hay quienes deciden trabajar en el exterior y de igual forma impactar otras comunidades, enriquecerse con otras culturas.

Pero, ¿qué ocurre con los que forman parte de la organización? ¿Qué hay de aquellos que están en un comité dedicándole tiempo a un área? ¿Quiénes son esos que entrevistan a los intercambistas y los ayudan en sus experiencias en otros países? Ellos también son protagonistas. Son parte del cambio, del futuro, del esfuerzo. Sólo que sus rostros no son tan conocidos porque para ellos ha sido más importante la satisfacción de los logros cumplidos.

La vida detrás de un comité y los protagonistas ocultos

En cada comité de AIESEC hay jóvenes de diferentes carreras que hacen un espacio en su agenda para la organización. Son voluntarios que no reciben ningún pago monetario por lo que hacen pero aun así se sienten felices. Estudian, trabajan, hacen cursos, talleres y le dedican fines de semanas o noches a mantener en pie su comité.

Hay quienes se encargan del diseño de los flyers, quien entrevista los perfiles idóneos para un proyecto de voluntariado o de práctica profesional. Están los que siempre son una mano amiga para los intercambistas. Otros crean los correos más creativos que recibirán los interesados en formar parte de AIESEC.

Todos forman parte de este “sistema de orquesta” en el cual son valiosos.

Dedican su tiempo porque creen en lo que hacen. Porque saben que están dando a conocer su país y porque les permiten a otros desplegar sus alas. Intentan adquirir habilidades, se preparan para la vida.

La meta

Estos jóvenes han visto en AIESEC una posibilidad para crecer y conocer a otras personas que también sienten Venezuela. Es una organización, una comunidad, un comité, una familia. Puede ser tantas cosas, pero todo depende de los logros silenciosos de aquellos que están disponibles para quien pregunta: ¿qué es AIESEC?

Hay muchas emociones, ideas, motivos y razones por las cuales los jóvenes entran a AIESEC pero siempre se mantienen por lo mismo: crecimiento.

Esto también forma parte de la experiencia. Ellos realmente son los protagonistas de los logros de nuestra organización.

 

Cada joven que viaja es AIESECo

Imaginar que todos los millones de jóvenes que viajan anualmente por el mundo lo hicieran con AIESEC no es imposible, si el verdadero cambio de la persona y trabajo en la paz se viera forzado al compartir comidas, a compartir un puesto en el bus, a compartir historias, incluso gustos musicales. ¿Quién sabe si a un ruso le termina gustando la música de Simón Díaz? ¿Qué pasaría si cada joven que viaja es AIESECo?

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Robert Molina, de 21 años de edad, estudiante de Contaduría Pública de la Universidad Central de Venezuela fue a enseñar Inglés con We Speak en Bogotá, Colombia en un colegio llamado Minuto de Dios. Su proyecto social consistía en organizar actividades para que los estudiantes hablaran y leyeran en la lengua anglosajona, sacándolos de sus zonas de confort y así mejoraran.

El ser un embajador venezolano le resultó positivo, se siente como si antes de embarcar el avión en Maiquetía te tatúan Venezuela en la frente y se tiene esa gran responsabilidad de mostrar la mejor cara de Venezuela. Las toneladas de preguntas sobre la crisis no pueden ser disfrazadas con mentiras cuando los medios se encargan de exagerarlas, como embajador se tiene como función explicar todos nuestros problemas y luego de ello aprovechar para contar las historias de lo majestuoso que es el país y sus personas.

Siempre se tiene ese pensamiento de que Colombia y Venezuela son parecidos por la cercanía, por los colores de la bandera, pero a Robert le dio curiosidad saber que era diferente de ellos, y por qué tenían más intercambistas que querían conocer de su cultura. Para su sorpresa, Colombia y Venezuela son muy diferentes. Para Robert, Colombia demostró tener un gran campo desarrollado: la tecnología.

Sin embargo, el venezolano no es el único que se quiere ir de su país, y así lo entendió Robert. Venezuela no es la única nación que sufre de este mal, sin embargo, tanto Colombia como Venezuela tienen en ellas personas dispuestas a trabajar para mejorar las naciones mientras se mejoran ellos mismos.

Lo más fructífero de este intercambio es haber logrado despertar el interés en varios estudiantes en aprender no sólo inglés, sino varios idiomas. Demostrar que saber más de una lengua extranjera no es un capricho sino una herramienta que abre puertas tanto en la vida personal como en la profesional. El proyecto no consistía en hacer que cada uno de los estudiantes siguieran sus sueños, pero así lo sintió Robert y les hizo creer a cada uno que no hay barrera que no se pueda romper con trabajo y esfuerzo. Cuando el UCVista les contó a los chicos que esta experiencia era un sueño hecho realidad recibió mensajes increíbles de parte de ellos, le transmitieron qué querían hacer con sus vidas, trazarse metas más grandes, dejar huellas más profundas en el mundo; esto no tuvo precio para Robert.

Una experiencia que hizo que un chico de 21 años que nunca había vivido solo viviera con otros intercambistas desconocidos, una experiencia que lo obligó a ser más independiente, a ubicarse en una ciudad totalmente diferente a su ciudad natal, a administrar sus bienes. Una experiencia que le demostró que la vida da milones de oportunidades y no es fundamental trazarse un solo camino sin saber todas las puertas que se abren al cambiar de dirección. Vivir más experiencias y no cerrarse a nuevas posibilidades, siempre buscando la mejor manera de crecer.

Aunque los niños del colegio Minuto de Dios tienen reservado un lugar especial en el corazón de Robert, él desea recorrer cada rincón del mundo para que todos ellos pertenezcan al corazón de él y para que él deje otra pisada que impacte de manera positiva al mundo.

Imaginemos de nuevo que cada joven que emprenda un viaje a otra nación lo haga con AIESEC, sería otro joven que aportaría a la vida de niños o de una comunidad, sería otro joven que cambiaría su forma de ver el mundo, incluso su propio país, incluso la manera en como él se ve a sí mismo. Y cito lo que dijo Robert en su entrevista ‘‘tejiendo lazos con personas de diferentes partes del mundo, apreciando otras culturas, entendiendo problemas de otros países y sintiéndonos responsables por cambiar todo aquello que no nos gusta en nuestra sociedad’’.

Shapers Venezolanos

¿Qué tiene de atractivo enseñar inglés en Colombia?  Es una pregunta que muchos se han hecho muy seguido. Shape es una iniciativa de la Secretaría de Educación de Bogotá de la mano con AIESEC, un programa profesional que tiene nuestro país hermano, un programa que recoge a más de 200 profesionales del mundo (futuros Shapers) para que le enseñen en sus escuelas públicas inglés y francés a chicos de bajos recursos, que no están acostumbrados a otro idioma.

Marialy Colmenarez, de AIESEC en Barquisimeto es una Shaper, quien describe la expericiencia como una de las más increíbles. Comenta que ambos países a pesar de la cercanía tienen muchas cosas distintas, desde las costumbres hasta la forma de hablar. El mundo de esta Shaper se vio expandido por el intercambio Cultural que vivió con más de 15 nacionalidades distintas, no solo la colombiana. Demostrándole que en este mundo hay muchas cosas por las que trabajar, y que enseñar inglés en Colombia no es sólo enseñar inglés, es enseñar valores, costumbres y amor a niños de escuelas.

Por su parte, a Fredwar Sequra de AIESEC en Maracaibo, quien enseñó a niños de bajos recursos, esta experiencia le dejó claro que hay que aprovechar las oportunidades, tener la mente abierta, de trabajar con 200 personas de 45 países, de aprender a vivir solo en una ciudad que él no conocía.

Paula Chávez, de AIESEC Maracaibo también, lo define como una oportunidad de desarrollo no solo para los niños sino para ellos como profesores, un grupo multicultural que aprende enseñando.

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Si éstas experiencias de tres shapers venezolanos te dejaron con ganas de ser uno de ellos, regístrate en nuestro portal para una oportunidad como ésta.

¿Qué es más verdadero que la verdad?

Como blogger me corresponde hacer llegar al público las pasiones descubiertas y explotadas en los intercambios, sociales y profesionales. Pasiones descubiertas por esos mismos venezolanos que una vez llegaron a pensar que no había más remedio para la situación de nuestro país y se atrevieron a apostar en otro, sin darse cuenta que al hacer esto se retaban a sí mismos, se retaban a una pequeña porción de lo que es Venezuela; ya que ellos mismos son Venezuela. ¿Qué es más verdadero que la verdad? Respuesta: la propia historia.

Todas las historias me causan cierta empatía e interés por lo que cada persona vive, pero hubo un intercambista que en particular me causó una cierta curiosidad. Viene acá Gustavo Vargas, de 26 años haciendo su intercambio social en la maravillosa capital de Chile, portadora de organizaciones como la OIT, CEPAL, entre otras. Gustavo se fue a trabajar con el proyecto Mi mundo, Tu mundo.

 

¿Por qué en particular la de Gustavo? Gustavo, quien es Ingeniero Mecánico y estudiante de Ingeniería Industrial apostó por ver el mundo de una manera distinta a la normal. Gustavo entendió el por qué de muchas cosas, incluyendo la situación en la que vivimos no sólo como Latinoamericanos sino como ciudadanos de este mundo. Su proyecto consistía en asesorar a mujeres en problemas financieros, de mercadeo, procesos financieros, para que ellas pudieran alcanzar sus metas personales.

Como otros, Gustavo resalta la satisfacción de hacer un voluntariado, una experiencia en donde le es emocionante ver la receptividad de su trabajo cambiando su vida y la de un grupo de personas en unas semanas.

“El poder compartir con personas de otros países  ayuda a desarrollar una mentalidad global, a buscarle solución a cada uno de los problemas que se nos presentan y ayudar a los demás aportando soluciones a sus problemas. El crecimiento personal es el mejor regalo que un voluntario puede recibir.”

Gustavo, agente de cambio de AIESEC, está viviendo tantas emociones y experiencias que no habían sido experimentadas por su cuerpo, y al mismo tiempo está conociendo la cultura arropada bajo el cielo chileno que espera ser descubierta por quienes se atrevan a visitar la tierra. Estos son los recuerdos que quedan abrazados en su corazón por si su cerebro decide dejar de guardarlos.