Contra todo pronóstico, seguimos aquí

La publicidad es el medio de difusión a través del cual se da a conocer un producto, este a su vez tiene cualidades que le permitirá subsanar una necesidad o carencia del individuo; en el caso de nuestros voluntariados el producto es Venezuela y la necesidad es ser un líder global. Puede sonar sencillo, como sumar 2+2 y obtener el 4, pero no todo es tan simple como la matemática; existen reportajes y denuncias en los medios internacionales que han agudizado la crisis que vive actualmente nuestro país, volviéndolo un destino poco atractivo para aquellos jóvenes que deseen experimentar una experiencia de intercambio con AIESEC.

En las sociedades desarrolladas, AIESEC tiene una fórmula estipulada para funcionar. Sus miembros trabajan en pro de realizar campañas de atracción para posibles intercambistas, encontrar patrocinios, abaratar costos de viaje y ofrecer mejor servicio; pero en una sociedad donde se te raciona la comida por número de cédula el panorama se complica un poco más. Pocas son las empresas en capacidad de brindar patrocinios a jóvenes voluntarios, la inflación nos ha vuelto uno de los destinos más costosos a nivel mundial y la mala publicidad en medios de comunicación no nos ayuda.

A pesar de todo lo anterior, existen más de 400 jóvenes venezolanos, divididos en 10 comités locales, enfocados en brindar un servicio personalizado a nuestros jóvenes intercambistas. Creando proyectos para garantizar que dejen su huella en nuestro país, fomentando el liderazgo de la siguiente generación que dará grandes cosas a nuestra tierra y el mundo. Control cambiario, menos aerolíneas, restricciones por parte del gobierno para realizar actividades e hiperinflación son solo algunos de los elementos que tienen en contra AIESEC en Venezuela; y a pesar de todo, contra todo pronóstico, seguimos aquí: formando líderes globales.