El ojo de quien entrevista. Serie 1/4

En AIESEC he aprendido a realizar una entrevista y a ser entrevistada. Ha sido un proceso que ha involucrado a varias personas y también una experiencia de varias partes.

No lo aprendí todo a la vez, todo fue dependiendo de las circunstancias. Tampoco resultó ser una experiencia -exclusiva- de mi carrera dentro de la organización. Involucró mi crecimiento dentro de mi comité y fuera de él. Es otra manera de demostrar cuánto me marcaron AIESEC y los miembros con los que compartí.

Es por ello que creo necesario ir a través de mis etapas. Que sea un recorrido que permita revivir esos momentos y tal vez acompañar a alguien más desde la distancia. Así puedo sentir que ayudo a alguien a prepararse -y asumir el reto- o simplemente compartir lo que sé y he vivido.

Debo acotar que mis experiencias no irán en el orden en el que ocurrieron, creo que es más por la forma en que me impactaron.

Quien entrevista observa

Hace unos meses tenía una reunión con los Vicepresidentes de AIESEC en UCV. Quedamos en encontrarnos en un café de Caracas a las 5:00 p.m. Yo llegué a las 4:50 pero antes de entrar me fijé que afuera del lugar estaba un hombre pidiendo dinero. Traté de evitarlo porque no tenía sencillo pero también noté que desde adentro del local, en una mesa junto al vidrio -ubicación que permitía ver toda la calle-, se encontraba uno de los vicepresidentes.

Ella estaba, con su café en las manos, viendo fijamente al hombre. Pero no lo veía sólo a él, me veía mí. Veía a todos los que cruzaban la calle, veía al cajero, a los que estaban cerca de ella. Veía. Ella era la única que había llegado -hasta el momento.

“Te noto un poco preocupada”, fue lo primero que me dijo al verme y estaba en lo cierto. Mi rostro seguramente se tornó un poco confundido ante su pregunta por ella de una vez respondió:

-No es porque te haya visto ahorita. Es porque siempre te he visto y ya me doy cuenta de tus cambios de ánimo. Por eso me gusta hacer una entrevista, porque observo. Desde el primer momento en el que veo a quien debo hacerle la entrevista hasta que lo veo por los pasillos de la universidad o en la calle. No basta con oírlos hablar de sus cualidades o leer su currículo, hay que observar. Eso me gusta. Fijarme en sus expresiones, en cómo reaccionan ante las situaciones cotidianas, los gestos que hacen con sus manos, con sus ojos. Cómo se mueven y caminan, todo habla de ellos.

La obra de Bárbara

No sé si es necesario agregar que ella era mi ex Vicepresidenta de Talento Humano, la encargada directa de cada entrevista. Bárbara se llama. Ella estudia Artes, hace Teatro y observa. Yo ya me había dado cuenta de su interés por ver detalladamente a las personas pero no sabía que le servía para las entrevistas. Ni que en toda ella había poesía.

En ese Café me di cuenta de que observar podía ser construir una obra de teatro. El momento de la entrevista sería una simple escena. Y en ella se seleccionaría a los actores principales para poder crear la obra maestra: mantener en pie a un comité. Bárbara ha sido la directora de Casting por mucho tiempo y creo, al igual que una obra o una película, tiene un gran peso.

¿Qué sería de una buena película sin un buen reparto? Dudo mucho de su éxito. Por eso confío plenamente en el ojo de Bárbara y su poder de observación. Sé que ella observa para crear arte, conocer a las personas, elegir bien los perfiles y cambiar el mundo.

Lo sé porque yo también la he observado, es parte de su legado como vicepresidenta. Sin su ayuda yo nunca hubiese podido realizar una buena entrevista.


Continúa la experiencia de las entrevistas.

http://aiesec.org.ve/venezuela/errores-de-una-p…revista-serie-24/