La importancia de las habilidades blandas

Antes era posible ir a cualquier entrevista de trabajo y limitarse a demostrar que tenías logros académicos. Pero eso ha cambiado. Ya no basta con presentar un currículo lleno de conocimientos técnicos o específicos para una tarea; ahora también es importante poseer habilidades blandas.

Las habilidades blandas –soft skills– han ganado relevancia en los últimos años porque se percibe su utilidad en el ambiente laboral. Cada vez son más las empresas, instituciones y organizaciones que hacen hincapié en las habilidades sociales.  Pero, ¿qué son?

Las habilidades blandas se relacionan con el comportamiento de una persona y la actitud que pueda adoptar frente a una situación. Son competencias interpersonales y sociales que se enfocan en el crecimiento personal.

Estas habilidades son inherentes a la Inteligencia Emocional y nuestra capacidad de enfrentarnos a situaciones difíciles. Entre ellas se encuentran la comunicación efectiva, manejo del tiempo, empatía, proactividad y todas aquellas características que podamos desarrollar individualmente. Es decir, que ameritan de “control” emocional y nuestra propia relación con el entorno.

Por lo general las adquirimos a lo largo de nuestra vida con práctica, atención e interés personal. No son enseñadas en las escuelas o universidades. Tampoco hay un profesor que dedique una hora de su cátedra a promover las relaciones sociales. Dependen de nosotros mismos, de nuestro desarrollo personal.

IMPORTANCIA

Es probable que para muchos sea obvio el por qué de su importancia, pero para otros no es tan fácil de observar. Eso pasa porque no todos pueden enfrentarse a situaciones incómodas o con mucha tensión. Quizás  sufren de ansiedad y estrés cuando tienen que hablar en público y conocer a nuevas personas. Eso es justamente lo que ha permitido la búsqueda de nuevos perfiles para un trabajo determinado: las relaciones sociales.

No todos los trabajos se tratan de estar encerrado solo en una oficina frente a una computadora. Actualmente se quiere alcanzar un buen clima organizacional y para ello es necesario tener empleados dispuestos a lograrlo. ¿Y qué se necesita para alcanzarlo? Exacto, habilidades blandas.

Sólo con estas habilidades vas a poder comunicarte con un cliente, aportar soluciones en menor tiempo, cumplir con tus tareas a tiempo, saber actuar ante un problema sin derrumbarte. Y, sobre todo, estar dispuesto a relacionarte positivamente con tus compañeros de trabajo. No se trata de sonreír todo el día, todos los días. Tampoco es querer ser amigo de todos los que te rodean. Es cuestión de saber convivir con los demás y aceptar que en todo trabajo hay momentos de estrés pero no podemos dejar que nos derrumben.

Nuestras aptitudes y conocimientos académicos y técnicos no han dejado de ser importantes. Pero la vida nos obliga a evaluar nuestra actitud y recordar que nuestro currículo también necesita de emociones.

¿Cuáles son tus habilidades blandas?