Mi historia AIESECa

A veces creemos que estamos muy seguros de lo que queremos, hasta que sin pensar, un día las cosas cambian sin más, sales de tu zona de confort y empiezas a disfrutar cada paso. AIESEC siempre logra sacar lo mejor de nosotros.

Decisión o casualidad

Al momento de elegir una carrera universitaria el bachiller común tomaría la decisión en base a lo que siempre le ha gustado, o más fácil, por descarte de lo que sabe que no le gusta. En mi caso, mi elección se basó en querer trabajar con matemática y computadoras, en lugar de personas y textos. Un mundo cuadrado con mínima interacción social se veía como lo ideal para mí. Debido a eso, soy estudiante de Ing. Informática en UCAB Guayana.

Ya siendo universitario sentía que no haría “vida universitaria” si no formaba parte de alguna actividad extracurricular, es en ese entonces cuando escuché como unos compañeros discutían acerca de su inducción en AIESEC Guayana. Inevitablemente captaron mi atención, me vendieron la idea y lograron que llenara mi aplicación aunque no estaba convencido, ¿Qué podría perder?

Este lugar no es para mí

“AIESEC te prepara para el entorno laboral” fue lo que me mantuvo motivado, pero al escuchar la charla informativa sentía muchas dudas. Parecía que había lugar para los comunicadores, contadores, estudiantes de relaciones industriales, administradores, pero nada enfocado en informática o ingeniería en general.

“¿Sera esto una pérdida de tiempo?” me decía a mí mismo constantemente mientras terminaba el proceso.

Al final fui aceptado, sin saber que esperar dado que mi perfil no parecía ser necesario en su estructura. Me asignaron como miembro de logística en un proyecto basado en cursos de emprendimiento, me pareció bastante entretenido, sin embargo, no terminaba de hallarme a mí mismo como un “AIESECo”.

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Lo que menos esperaba

Una vez terminado el proyecto soy informado de mi asignación al área de Talento Humano del Comité Local, área a la que sentía tenía una afinidad nula. Para mi sorpresa en el equipo solo la vicepresidente era estudiante de relaciones industriales, no entendía qué hacía en la misma área junto a comunicadoras, contadores y administradores.

Conectando los puntos

Mi historia AIESECa

“Empíricamente evolucionaba como líder, practicaba gestionando un equipo para alcanzar un objetivo en específico donde no ponía en práctica lo que aprendía en la universidad.”

La estructura organizacional de AIESEC es jerárquica, y la velocidad en la que puedes escalarla no está escrita. Si eres como yo, alguien que ama sentirse retado, no habrías dudado en hacer lo mismo que yo… Aplicar para ser vicepresidente del comité local luego de seis meses.

Resulte electo en un rol que consistía en dirigir una prueba piloto de área nueva. Sin haber terminado dicha gestión también me involucré en el desarrollo de un evento nacional y así muchos otros “corotos” llegaban a mi vida. Empíricamente evolucionaba como líder, practicaba gestionando un equipo para alcanzar un objetivo en específico donde no ponía en práctica lo que aprendía en la universidad.

También fui presidente del comité local que me vio nacer como AIESECo, un rol que me iba a permitir vivir la experiencia AIESEC más intensa hasta el momento. Un año completo como gerente de una oficina local, guiando un equipo de talentosas personas y buscando maneras para obtener mejores resultados me enseñó mucho sobre lo que un verdadero líder debe hacer y tácticas de gerencia aplicables a cualquier organización. Finalmente algo que podría aplicar al graduarme, teniendo como meta algún día tener mi propia empresa.

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En Julio del 2016 inicia una nueva aventura dentro de la organización donde, inicia la gestión de la nueva junta directiva nacional, y tendré la oportunidad de dirigir el área que una vez me pareció el lugar menos indicado para mí.

Consejos

  • Sal de tu zona de confort siempre que puedas, quizás descubras algo de ti mismo
  • Disfruta lo que hagas, porque alcanzar el éxito con una sonrisa vale más que solo cumplir una tarea
  • Aprende a confiar en los demás, en este mundo ser un lobo solitario no es lo ideal.
  • Sé ambicioso pero planifica el camino, porque un líder no alcanza el éxito de un día para otro
  • Celebra los logros y aprende de los errores, no solo los tuyos sino también de los que te rodean.
  • Toma el camino largo de vez en cuando, esforzarte haciendo algo difícil hoy te permitirá ser más sabio en el mañana

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Jesús Ernesto Castro