Mi zona de confort, ¿por qué salir de ella?

Un líder, ¿nace o se hace? Esta pregunta tiene tanto nivel de complejidad como qué vino primero, si el huevo o la gallina. Y lo cierto es que todo en esta vida dependerá del ojo con que se vea. Si bien es cierto que las personas somos moldeadas por la sociedad en la que vivimos, los amigos que tenemos, y las creencias que se nos inculcan, también es cierto que en determinada etapa de nuestra vida comenzamos a sentir una “chispita”. Hacemos introspección y nos preguntamos “¿qué es eso que le falta a mi vida?”. El 99% de las veces la respuesta es: emoción.

La zona de confort es ese lugar donde todo lo que influye en nosotros es conocido, por ende ya sabemos como actuar cuando estamos en ella; al principio pasamos por un proceso de adaptación, pero cuando ya somos conscientes de las variables, entonces dejamos de evolucionar. Y es que lo único que nos empuja hacia adelante es resolver un problema.

Los conflictos no deben ser a gran escala para manifestarse, decidir qué desayunar hoy es un conflicto, que sus consecuencias no serán tan graves, sí, pero sigue siendo una disyuntiva. Entonces, como el tiempo pasa y no se detiene, nosotros debemos madurar con él, y esa madurez solo llega cuando salimos de la zona de confort. La velocidad de este proceso dependerá de cada individuo, hay quienes son introvertidos y se tardan más, otras personas son extrovertidas y aman hacerlo casi a diario. Es por ello que de una u otra forma todos nos vemos en la necesidad de salir de nuestra zona de confort alguna vez.

Ya que estamos hablando sobre solucionar situaciones, la experiencia de AIESEC te brinda exactamente eso. Un ambiente totalmente desconocido para ti, que lleva consigo un choque cultural, además de la necesidad de volverte una persona empática, asertiva e independiente. Cuando realizas un intercambio cultural no estás probando la misma comida que en tu país, las condiciones de vida son diferentes, la realidad y el lenguaje es otro, ¿qué mejor manera que salir de esa zona de confort que aventurándote a vivir en un lugar desconocido para ti? La razón para salir de la zona de confort es simple: crecer; porque de cualquier manera lo vas a hacer – físicamente – por ende esta es la oportunidad perfecta para que emparejes ese proceso con tu crecimiento personal…

Atrévete a salir de tu zona de confort y sé el siguiente en decir #YoApuestoPorVenezuela.