Nos llegó el momento, vamos de salida

Hoy asimilé lo que ya desde hace un tiempo venía ignorando, hoy se me puso el corazón chiquitico, entré en un pánico raro, pero que al mismo tiempo era medio sabroso. Hoy caí en cuenta de que me queda solo un poco más de un mes, un mes de Vicepresidente –hay que chapear hasta el final–, pero también un mes como miembro oficial de una familia, un mes de esas experiencias llenas de esa intensidad, alegría, tristeza, rabia (sí, todo junto) pero sobre todo llenas de una energía excepcional de esas que solo se viven siendo AIESECer. Así, sin anestesia, vamos de salida.

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Aquí empieza ese sustico del que les hablaba, sin duda todos estamos felices porque llegamos al último Q con vida, tal vez con unos añitos, kilitos y canitas de más, pero llegamos. Queremos seguir viendo casi todos los días a ese equipo excelente en donde conseguimos esos amigos de verdad, gente con la que trabajaste, peleaste, te reíste y le contaste hasta los más raros -y asquerosos- detalles de tu vida, gente con la que dormiste y que te vieron en horas en las que nadie te debería ver, gente valiosa, tu gente. Tal vez como yo se empezaron a preguntar qué viene ahora, dónde y cómo vamos a seguir con este camino de crecimiento personal y en el tenemos la necesidad de hacer más por cambiar la realidad en la que nos encontremos, camino en el que ya nos metimos y en el que, irremediablemente, seguiremos adelante.

Es también un sustico medio sabroso porque nada se compara con ver cómo esas personas que te han acompañado y en las que has confiado se preparan para ser tu generación de relevo, siembre he dicho que la mejor forma de actuar sustentablemente es trabajar porque la experiencia del que viene después de ti sea la mejor posible, que sea mejor que la tuya y, fue nuestro trabajo garantizar justo eso, que esa generación de valientes tenga la mejor experiencia de sus vidas porque solo así dejarán el mejor legado posible. Y no hablo solo de un cargo, hablo de lo mejor que tenemos para ofrecer, experiencias. Si te esforzaste por mejorar, te felicito, has puesto un granito para brindar la mejor experiencia posible. Eso nos hace diferentes, raros, AIESECers, nos preocupamos por todo aquello que está más allá de nuestras narices, por los demás, por ser parte de la solución y no del problema.

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Creo que mejor reformulamos mi frase inicial, no vamos de salida, no. Esto apenas comienza, comienza porque nos toca cambiar el mundo desde donde estemos, éste mundo nos necesita para ser multiplicadores de acciones, de valores, de ciudadanos. Como AIESECers descubrimos qué tenemos para aportar a los demás, es tiempo de que demos un pasito más lejos de nuestra zona de confort y encontremos el mejor lugar para seguir haciendo ese aporte y hacer de nuestra sociedad ideal una realidad. Nos corresponde ahora aprovechar todos esos conocimientos y experiencias que vivimos para efectivamente hacer algo más, ser un cambio, poner nuestro granito para mejorar la realidad en la que nos encontremos y ser las mejores personas que podamos ser, viviendo de verdad esos valores con los que tanto nos identificamos y que tanto queremos.
No vamos de salida, permítanme recordarles: Once an AIESECer, always an AIESECer.