¿Por qué yo?

Entender por qué hacemos lo que hacemos, puede resultar más difícil al momento de simplemente asumir la responsabilidad y el reto de hacerlo. Cuando tenemos una oportunidad justo al frente de nosotros, nos preguntamos cualquier cantidad de veces si realmente vale la pena, si es importante para mí, qué puedo ganar yo por esto, si realmente soy yo el indicado, si no me arrepentiré, etc. Preguntas que no suelen tener respuesta hasta el día en que realmente te encuentras allí, haciendo eso que te cuestionabas. Muchas veces asumimos la responsabilidad, sin tener la más mínima idea de lo que el destino nos deparará, simplemente esperamos que sea algo bueno para nosotros.

            Y así es con todo en la vida, con la carrera que elegimos estudiar, con el trabajo al que decidimos postularnos y/o aceptar, con la salida un viernes por la noche con nuestros amigos, y muy seguramente también lo fue en el momento en que consideramos unirnos a la organización de jóvenes más grande del mundo: AIESEC.

También te puede interesar: Me gradué ¿y ahora qué hago?.

Porque yo

lamento decirles que la elección de una experiencia nueva dentro de la organización (y también fuera de ella), nunca puede girar en torno a “por mí” o a “porque no me queda de otra”.

            Sin embargo, en mi humilde experiencia de 2 años y algunos meses en la ONG, he logrado descubrir, que sumarme a este movimiento de jóvenes líderes no sería la decisión que más difícil se me haría, sino que lo serían, más bien, todas aquellas puertas abiertas que iba a tener justo al frente, y a las cuales cuestionaría con las mil preguntas, una y otra vez. Y es porque siempre buscaremos que tal oportunidad sea de gran beneficio para nosotros, que realmente aprendamos algo de ella, que disfrutemos la experiencia y que nosotros seamos quienes obtengamos algo, luego de haber asumido tanta responsabilidad, por el cargo, por el domingo sacrificado, por las tareas de más, por el poco tiempo que me quedaría en la semana para poder dormir, etc.

            Pero lamento decirles que la elección de una experiencia nueva dentro de la organización (y también fuera de ella), nunca puede girar en torno a “por mí” o a “porque no me queda de otra”. La toma de dicha decisión siempre debe girar en torno de dos preguntas elementales: “¿si no soy yo, entonces quién?” y “¿si no es ahora, entonces cuándo?”.

            El día en que me volví miembro de AIESEC, no tenía idea del paquete en el que me estaba metiendo, muy probablemente llegamos acá con las ganas de hacer algo distinto, encontrar nuevos amigos, viajar, disfrutar la juventud, etc., y lo cierto es que sí, este es lugar indicado para encontrar todo esto, pero además, conlleva una gran carga de responsabilidad, no con la organización, sino con el mundo. Cuando tú eres un AIESECo debes saber que existen 4 pilares fundamentales y 6 valores elementales que regirán tus acciones desde el momento en que te unes, para siempre, y eso no será en vano.

Porque yo 3

. “La historia nos ha mostrado lo que un gran líder puede hacer, así que imagina lo que un millón de grandes líderes pueden alcanzar.”

            Eres parte de un grupo de personas privilegiadas, personas que, a diferencia de muchas otras, que quisieran poder formar parte de éste movimiento de jóvenes líderes y aún no se encuentren ante las posibilidades hacerlo, tienen la capacidad de contribuir al desarrollo humano que estamos buscando. Por ello tenemos que asumir la gran responsabilidad de que, nosotros que sí tenemos el privilegio de vivir  AIESEC, debemos trabajar más fuerte que nunca, con un propósito muy claro: brindarles la experiencia de vida que se merecen. Es un compromiso que no debe postergarse, el de empezar cambiar el mundo donde vivimos, porque entendemos que es urgente que hagamos algo hoy,  porque después no habrá tiempo, porque los problemas no aguardan por nosotros y nosotros no debemos aguardar por ellos.

            Y es por eso que tú y yo  somos quienes debemos agradecerle al mundo por las cosas buenas que nos ha permitido vivir, porque nos ha dejado crecer,  desarrollar habilidades, ser más humano, pero sobre todo, accionar y tomar las oportunidades de manera comprometida. Porque sí, estamos convencidos de que el liderazgo joven y responsable es la clave, es la solución para todos los problemas mundiales. “La historia nos ha mostrado lo que un gran líder puede hacer, así que imagina lo que un millón de grandes líderes pueden alcanzar.” Y es por eso que luchamos día a día para llegar a todas las personas, en cualquier parte del mundo.

También te puede interesar: Mi experiencia AIESECa (Capítulo I): ¿qué clase de gente es esta?

            Porque como organización y como jóvenes, no pretendemos que todos formen parte de AIESEC, ni que todos los que formen parte de ella permanezcan eternamente. Solo queremos brindarles una experiencia retadora, esa que nos cambia la vida, que nos permite ampliar el horizonte, pensar globalmente, y nos crea la conciencia de tomar acciones hoy por el mundo, porque esta experiencia solo te permitirá vivir eso y desarrollar muchas nuevas herramientas, para que el día de mañana, sea yo, seas tú, un ciudadano del mundo más, joven, responsable y capaz de asumir las riendas en nuestra sociedad para trabajar por un mundo mejor.

            Sólo espero que luego de que hayas leído éstas líneas, llegues al punto en que entiendas el ¿por qué yo? y no esperes a mañana para tomar una decisión de vivir una experiencia que te puedo asegurar responderá positivamente a todas esas preguntas que rodean tu cabeza unas cuantas veces, pero sólo espero que, al momento de tomarla, estés convencido de por qué haces lo que haces.

2 replies

Comments are closed.