Protagonistas anónimos: Anabell Mora

Anabell entró a AIESEC por coincidencia. Para ese entonces (octubre del 2008), ella estudiaba Economía. Pasando un día frente a una de las tantas carteleras de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (UCV), vio un papelito –mal impreso.  Tenía una imagen de Kofi Annan y el slogan de la organización que para ese tiempo era: “It’s up to you”.

Eso la atrajo y decidió enviar un correo y buscar información. “Sin duda una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida”.

El (re)surgimiento de AIESEC en UCV

Cuando Anabell entró a AIESEC, formaba parte del comité de la Universidad Simón Bolívar. Y desde ese momento tuvo el sueño de reabrir AIESEC en UCV.

Para ella no tenía sentido que la organización no estuviera en la primera universidad del país. Además que para ese tiempo ella ya sabía gran parte de la historia de AIESEC en Venezuela.

Por eso necesitaba formarse, aprender todo lo posible y estar lo más preparada para cuando el momento llegara.

“AIESEC en USB también es una parte de gran importancia en mi vida. Fue mi casa, mi inspiración por años y quiénes -y de cierta manera– hicieron posible a AIESEC en UCV.”

AIESEC ha sido para Anabell su campo de juegos, su caja de arena, su laboratorio de experimentos, un espacio de reflexión y de autoconocimiento. “La mesa que hizo que me encontrara con varios de mis mejores amigos, y hasta con el amor”.

Anabell dice que AIESEC la hizo más flexible, más empática –y simpática. Le hizo darse cuenta que “de los errores no sólo se aprende, sino que se disfrutan”. En general, le gusta pensar que algún impacto positivo tuvo en la vida de los otros miembros de AIESEC. Que los motivó, que servió de apoyo, que fue un medio para que vivieran experiencias importantes en sus vidas.

“Yo no pensaba en “cambiarle la vida” a alguien. Simplemente quería dar lo mejor de mí y de la manera más íntegra posible.”

Tanto la cambió AIESEC que descubrió que su verdadera vocación era ser Comunicadora Social. Ya se graduó de la Universidad Central de Venezuela.

Anabell como emprendedora

Desde hace varios años ha buscado integrar sus intereses y motivaciones personales: la comunicación, la tecnología y el desarrollo social, en su trabajo. Actualmente trabaja para una organización multilateral de impacto regional. Espera poder sumar una nueva experiencia internacional.

En el 2015 ganó el Concurso Ideas. Para ella fue “un momento genial”. Un proceso lleno de aprendizajes y consejos de personas expertas que saben de lo que hablan.

El Concurso Ideas es un espacio ideal para validar tus ideas. Para definir si aquello que tienes en mente es viable de la manera en que lo estás pensando. Para Anabell fue un momento muy especial porque su iniciativa “Conectavida” puso en agenda el tema de la donación de sangre. Hizo que se recordara por un rato el problema tan profundo que existe con respecto a eso, y en definitiva hizo que se visibilizara.

Conectavida es una plataforma tecnológica que busca conectar donantes de sangre y receptores a fin de ir cerrando la brecha tan grande que existe en el país con éste recurso.

Anabell y Conectavida

“Ganar el Concurso Ideas te da confianza para seguir vinculándote al tema del emprendimiento. Te motiva a seguir haciendo cosas nuevas”.

Además, comenta Anabell, también fue un momento especial porque pudo recibir el premio en manos del Sr. Ramón Sosa. Él actualmente es uno de los directores de Cargill Venezuela, pero que en su momento fue el Presidente Fundador de AIESEC en UCAB y presidente de AIESEC en Venezuela.

Ella dice que se conocían previamente, pero fue bonito escucharlo decir: “Tenías que ser de AIESEC”.