Protagonistas anónimos: Daniela Hernández

Daniela Hernández se enteró de AIESEC unos días después de haber entregado su tesis.  Vio una publicación en un grupo de Facebook de su escuela sobre oportunidades profesionales en el extranjero. Escribió un correo pidiendo información y le dieron la fecha del proceso de selección.  Confirmó su participación y cuando vio a las personas que estaban dando la charla tan seguros de sí mismos, divirtiéndose y siendo tan devotas a la idea de “cambiar el mundo” su corazón se emocionó.

“Quiero ser parte de esto, esta gente y lo que dicen me parece mágico y demasiado bueno, voy a continuar con el proceso de selección a ver qué tal”, pensó.

Daniela comenta que en su reclutamiento vio gente tan sobresaliente que sinceramente no pensaba quedar. Para su sorpresa, quedó seleccionada. “A partir de ahí toda mi vida cambió”, dice Daniela.

Daniela entre las fundadoras

Daniela Hernández, junto con Anabell Mora,  forma parte de esas personas que deseaban tener un comité dentro de la Universidad Central  de Venezuela. “Ser fundadora en la UCV iba más allá de resultados para AIESEC. Era darle a nuestra Alma Mater la oportunidad de tener una organización diferente. Una que estuviese lejos de lo que siempre vemos (centros de estudiantes y organizaciones políticas). Y era también ofrecerle a AIESEC la perspectiva de los UCVistas y el rescate de un comité con tanta importancia histórica para la región.

Formó parte del comité de AIESEC en USB y de AIESEC en UCV, lo cual fue un regalo, según dice. Para ella, estar en los dos comités significó todo. Cree que eso fue lo que determinó su carrera en AIESEC.

El comité de la USB fue una escuela. Conocí personas maravillosas con buenos corazones que estaban dispuestos a compartir sus aprendizajes para que fuéramos excelentes miembros. Eso llevó a la construcción de un sueño: AIESEC en UCV.

Dentro de la organización tuvo que encargarse del área de Intercambios y fue su mayor reto. Aprendió a entrevistar a extranjeros, negociar los tiempos con la ONG aliada y llenar notas de aceptación. “El resultado: dos estupendas brasileñas que llegaron en diciembre de 2010 a Venezuela. Ellas conquistaron a nuestro comité y a varias de nuestras familias”, relata Daniela.

De AIESEC al éxito

Daniela resume su experiencia en AIESEC como mágica. Para ella la organización es un tesoro. “Cuando hablan de tesoros usualmente están escondidos en lugares recónditos del mundo y hay un mapa que no todo el mundo logra descifrar. Eso es AIESEC para mí. Una experiencia que está ahí, pero que depende ti descubrir cómo leer esa mapa y encontrar el tesoro. Eres tú quien se da la oportunidad de vivir algo significativo o no”.

Todas las experiencias en AIESEC y en la vida son distintas pero considero que fui muy afortunada. Viví momentos increíbles de la organización y conocí a las mejores personas para hacer negocios, amigos y familia.

Daniela y Lidera

A Daniela la motivan los sueños y el logro de metas. Actualmente está trabajando independiente como Asesora en Gestión y Desarrollo de Talento Humano. Todos los temas relacionados a la gestión de personas y su impacto en el desarrollo organizacional le apasionan.

Empezó de manera informal a brindar asesorías. Con el paso de los meses comenzó a formalizar sus servicios y ahora tiene proyectos con clientes en captación de talento y estructura organizacional.

A ella le fascina el emprendimiento y ahora está en “modo generadora de ideas”. Aunque le gustaría tener otra experiencia laboral en la empresa privada dice que el emprender se encuentra en su día a día y está aprovechando las oportunidades que van apareciendo.

Para Daniela, el éxito es un concepto que está sujeto a la esencia de cada quien. En su caso es la armonía y el equilibrio en su vida. Es decir, que los aspectos: profesional, personal, familiar, amoroso, etc., se encuentren balanceados.

El AIESEC de Daniela

“AIESEC es un espacio que al principio cuesta entender cómo funciona y no es tan simple encontrar el rol que ocupas. Cuando empiezas a tener conciencia de lo que quieres para tu vida, se hacen visibles todas las oportunidades que la organización brinda.

Por eso, tómense unos minutos y hagan un análisis de cuál es su propósito, si ya lo saben… ¡GO! Hagan que todos sus esfuerzos estén encaminados a eso. Si no lo saben, no se preocupen: observen y estén atentos a todo lo que pasa a su alrededor.

Más temprano que tarde hay algo que enciende esa chispa en nosotros y nos indica cual es nuestra pasión.

Para mí, el verdadero valor de AIESEC es salir de nuestro pequeño mundo y realmente impactar (positivamente) vidas fuera de él.”