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Liderazgo en tiempos de crisis

El liderazgo entre tantas cosas siempre ha sido clave importante para la resolución de conflictos, justo por ello es que en los tiempos de crisis es cuando más se necesita de un líder o líderes que guíen eficientemente a las multitudes hacia el sendero correcto del crecimiento y la reestructuración de la sociedad. Ahora bien, pueden surgir varias interrogantes con respecto a lo que acabo de decir, por ejemplo: ¿Cómo se crea este liderazgo?; ¿cualquiera puede ser líder?; ¿es realmente necesario el liderazgo para salir de una crisis?, estas y otras preguntas las responderé a continuación.

Para empezar, el liderazgo nace debido a la necesidad de direccionamiento que pueda tener un grupo, esto se debe a que no se puede alcanzar efectivamente una meta si no existe una organización o planificación para conseguirla. Seguidamente, a un buen líder se le reconoce más por sus habilidades cualitativas que cuantitativas, no necesariamente el líder o los líderes requieren ser obligatoriamente los que tengan más edad o experiencia, sino que se les reconocerá por su capacidad para resolución de conflictos, delegación de tareas, organización de equipo, entre otras. Además, un buen liderazgo viene acompañado de cualidades como empatía, honestidad y empoderamiento, por mencionar algunas. Como se puede observar, las cualidades que debería de tener un líder no son innatas, por lo que cualquier persona tiene la capacidad para desarrollar su liderazgo.

Una vez ya mencionado todo con respecto al liderazgo, todavía queda una pregunta latente: ¿es realmente necesario el liderazgo para salir de una crisis?, la respuesta quizás ya la sepas, y es que sí, es totalmente necesario debido a que toda crisis requiere de 3 factores para resolverse:

  1. Identificar la problemática.
  2. Planificar o idear la solución de dicha problemática.
  3. Ejecutar la resolución de la problemática.

Y estos 3 factores son sólo viables a través de un buen liderazgo que sepa dirigir etapa por etapa al grupo para que al final logren alcanzar de la manera más eficiente su meta.

Mi invitación para ti es que te desarrolles día a día como líder, para que seas un agente de cambio en este mundo que tanto lo necesita.

La educación en Venezuela

En algún momento todos nos hemos preocupado por Venezuela y sabemos que existe un problema, pero no estamos al tanto de la gravedad de este o la manera en que impacta a cada sector de la población.

Para reflexionar…

Uno de los sectores que más debe preocuparnos son los jóvenes. Todo esto es un desafío muy grande para los adultos, imagina qué tan difícil debe ser para un menor.

Así pues, nuestro papel cómo adultos es procurar el desarrollo íntegro de los jóvenes; procurar su salud y estar seguros que su educación es de calidad. Esto debe ser prioridad.

No solo debemos formar personas con conocimientos prácticos y teóricos sino desarrollar individuos que se involucren. Aquellos que se volverán el futuro del país, aquellos que ayudarán a prosperar y aprenderán de la historia de su nación.

Seamos realistas.

El problema importante: “La educación en Venezuela no está cumpliendo con estos requisitos“. No se puede asegurar la formación idónea de los estudiantes que sea accesible para todos o que fomente los valores; tampoco busca inculcar la semilla del conocimiento en los jóvenes.

¡Podemos actuar!

¡Basta ya de permitir que esto siga sucediendo! Jóvenes, líderes en potencia, amantes de la rectitud y los grandes desafíos podemos cambiarlo.

AIESEC en Venezuela se ha comprometido con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) que la ONU propuso en el 2015 y una de ellas es:

¡Educación de Calidad!

Pero para alcanzar estas metas, todos deben hacer su parte: los gobiernos, el sector privado, la sociedad y personas como tú.

Tú tienes en la oportunidad de hacer un cambio, ayuda a que la educación en Venezuela mejore.

¡Yo quiero actuar!

Puedes empezar por decirle a todos acerca de estos objetivos. Y si estás más interesado puedes entrar a: http://youth4globalgoals.org dónde podrás saber más sobre nuestra organización y como puedes impactar.

¡Creemos en tí y en tu potencial como agente de cambio!

Paz, Justicia e Instituciones Sólidas en Venezuela

Para iniciar esta serie, me gustaría comenzar con este hashtag

#EsTiempoDeSerRealistasYContribuirConSoluciones 

Difícilmente podemos hablar de paz en Venezuela hoy, si en este hermoso país no respetan los derechos humanos, si no hay estabilidad legislativa, sin libertad de expresión, sin seguridad social y económica y por último pero no menos importante, no hay paz si el pueblo no tiene confianza plena en sus gobernantes y dirigentes políticos. Estos factores afectan el pleno desarrollo de un Estado.

No te sientas culpable por estar enojado. Siéntete culpable por ser cruel.

Hablar actualmente de Venezuela, es hablar de la crisis causada por una ideología mal implementada y la pérdida de valores y fe, y que ha generado el aumento de violencia armada, inseguridad, un continuo decrecimiento económico y la dificultad de emprendimientos nacionales, resentimiento, frustración, corrupción, violencia sexual, censura, homicidios, robos, hurtos, hambre y falta de medicinas, desmejoras en infraestructuras y servicios públicos, esta ola ha arrastrado todo el territorio nacional, razón por la cual se imposibilita la protección de la sociedad, ya que una gran parte de la misma se encuentra inmersa en estos hechos.

Pero, aun así, hablar de Venezuela es hablar de un pueblo valiente y bravo, ya que, en medio de esta situación existen jóvenes con anhelo en su corazón y fe en Venezuela, que lucha por el cambio de mente a través de la educación e información, y proponen para la construcción de Paz, Justicia e Instituciones Sólidas en Venezuela:

  1. Libertad de desarrollo, invertir en la educación y el deporte, con el fin cultivar la mente y disminuir la ignorancia y pobreza, reduciendo de a poco los índices delictivos
  2. Libertad de participación, tomar parte en la dirección de los asuntos públicos, votar, consentir procesos, asociación y reuniones pacificas
  3. Libertad del miedo, desarme masivo de las bandas organizadas para delinquir, educación y entrenamiento a político y ético-moral a los organismos de protección del estado, políticas económicas liberales, castigo a la corrupción
  4. Libertad de credo y pensamiento, tolerancia a la fe, valores, principios y ideologías propias de una comunidad u persona
  5. Libertad de expresión, dialogar con las comunidades y pueblos para encontrar soluciones duraderas a los conflictos e inseguridad, reconciliarnos, así como, dar a conocer y manifestar su postura u criterio propio
  6. Libertad de soñar, anhelar la libertad, desarrollo y mejora de nuestra calidad de vida y entorno, garantizando el pleno uso y goce de nuestros derechos y estabilidad social-económica, ser nuestra mejor versión todos los días
  7. Libertad para vivir, experimentar la paz, felicidad, prosperidad y unión que podemos llegar a tener si todos trabajamos para la construcción de un mejor país.

Estas libertades promueven el desarrollo sustentable de un país, concientizando al ciudadano común, funcionario público y políticos, sobre la importancia de tenernos los unos a los otros presentes en nuestras decisiones, dejando atrás el egoísmo y los intereses personales, para buscar el bien común.

La estabilidad y bienestar social es posible a través de la evolución, aceptación y dialogo entre las partes y el respeto al derecho ajeno.

Nunca mientas, ni siquiera una mentira piadosa. Sé honesto, sé real y di la verdad. Este compromiso te obliga a tomar mejores decisiones y a ser una persona más fuerte.

Cada persona debe comprometerse a garantizar el pleno derecho del otro, solidarizarse con las vivencias del mismos, y colocándose en los zapatos del otro, con el fin de actuar desde donde estemos, desde los más pequeños, como los mejores ciudadanos, dejando atrás la violencia, el conflicto. Siendo así la esperanza de una nueva y mejor Venezuela.

Consolidemos nuestro desarrollo, por medio de nuestras acciones apliquemos justicia honesta, equitativa, ¡creemos conciencia!

 

 

Venezuela, una gran oportunidad de crecimiento

Últimamente he notado que las personas de otros países que vienen a visitar Venezuela tienden a enamorase de este hermoso país y querer visitarlo en próximas oportunidades, a creer en que tiene el potencial para salir adelante a pesar de la adversidad; que tiene personas que trabajan día a día buscando un mejor país tanto para ellos como para la sociedad futura; que a pesar de todo el venezolano no se queda de brazo cruzados y sigue buscando desarrollarse; que al mal tiempo el venezolano siempre busca ponerle buena cara; que por muy poco que pueda tener el venezolano siempre busca compartir y ayudar al que lo necesita, y que por sobre todas las cosas creen firmemente que Venezuela es una gran oportunidad de crecimiento.

 Quizás me he quedado corto en cuánto a todo lo que he escuchado decir a esas personas que vienen a visitarnos, pero me quedo mucho con esa frase de “Venezuela es una gran oportunidad de crecimiento”, me quedo con ella porque sin dudarlo pienso que es así, y me causa mucha alegría y satisfacción el saber que personas de otros países lo creen tanto como yo, que lo creen incluso mucho más que tantos venezolanos que ya han perdido la esperanza en nuestro país.

 En AIESEC en Venezuela tenemos una gran campaña llamada “I bet on Venezuela”, en la cual queremos demostrarles a personas de otros países que Venezuela es mucho más de lo que ven en las noticias, que Venezuela es su paisaje que parece sacado de un cuento de hadas, en donde tenemos desde picos templados hasta desiertos, en donde tenemos desde una costa gigante hasta una selva amazónica. Que Venezuela es su gastronomía tan exquisita que parece que converge de todas las demás gastronomías del mundo, en donde tenemos a la mundialmente conocida arepa, como también el pabellón, el patacón, la cachapa, y el tan delicioso tequeño que no puede faltar en ninguna buena fiesta. Hablando de fiestas, el venezolano siempre busca la manera de celebrar y brindar por lo bueno, celebraciones que van desde fiestas nacionales, hasta cosas como que algún amigo haya pasado un examen final, y cómo no, el venezolano baila de todo, desde música nacionalista hasta las canciones más remotas del medio oriente, y es que así no sea un buen bailarín siempre termina atreviéndose a “echar un pie” como decimos. Que Venezuela ciertamente tiene a las mujeres más hermosas de Latinoamérica, y a los hombres más galanes.

 Pero sobre todas las cosas, Venezuela tiene a su gente, gente que de punta a punta del país siempre te recibirá con buena cara, te ofrecerá por lo menos una taza de café, y se sentará a conversar contigo sobre tus gustos y tus disgustos. Gente muy afectuosa que te tratará como si fueses parte de la familia, como si te conociera de toda la vida, que sin preguntarte de dónde provengas te abrirá la puerta de su casa, o te invitará a salir, te hablará de lo bueno y no tan bueno de Venezuela, y escuchará con mucha atención sobre tu cultura y tu forma de vivir dado que eso nos parece un tema sumamente interesante.

 La verdad es que amo a mi país, amo a Venezuela, y es algo que no puedo evitar, quizás muchas veces dudé de él, a todos nos ha pasado, pero en mi caso gracias a AIESEC en Venezuela he logrado conocer a personas de todo el país y el mundo que apuestan y dan todo lo que tienen por este país, por formar personas que un mañana serán los líderes que reconstruyan esta hermosa tierra.

 Realmente, no sé si este artículo lo he escrito con la intención de reflejar mi amor por Venezuela, o con la intención de que muchos amigos y compatriotas se sientan identificados con estas palabras, o aún más, con la intención de que personas de otros países vean realmente lo que es Venezuela, lo que somos, que se den la oportunidad de venir y conocer lo que es un país que sin duda los recibirá como otro venezolano más y que muy probablemente lleven en el corazón toda su vida. Sea cual sea el caso, el objetivo es el mismo y espero se haya logra, que no es más que dar a conocer a los venezolanos y al mundo que Venezuela más que una problemática, es una gran oportunidad de crecimiento.

El poder de las personas

Hablemos de otros, hoy quiero hablar de los demás. De esto he escrito antes pero nunca tan inspirada como lo estoy hoy.

Hace unos días fui a la un evento de AIESEC que tan sólo de acordarme me saca una sonrisa en la cara. Para quien esté leyendo esto y no sepa mucho sobre la organización, ésta cuenta con un montón de personas con metas, tanto dentro como fuera de la organización, que se ayudan entre todos para lograrlas en un tiempo determinado. En mi opinión ver a personas ayudándose entre sí siempre será lo más cercano que pueda estar de la magia.

El evento se basó en reunir en Caracas a los comités de la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello, para pasar la mañana hablando de temas que pudiesen ayudarnos a mejorar nuestro potencial y conocernos un poco mejor. En resumen, quiero que lo veas de la siguiente manera, estas reuniendo al menos a unas 50 personas que son parte de una organización que se basa en crear líderes. En cuestión de minutos tienes esa magia de la que te estoy hablando, tienes intercambio de ideas y de perspectivas que jamás pensaste compartir con otras personas y mucho menos con desconocidos.

Así como dije arriba esto ocurrió en la mañana, para ser más específicos un domingo a las 8:30 a.m. Tienes que considerar el poder que pueden tener estas personas, que no pasan de los 30 años de edad, y que podrían haber pasado su domingo en casa durmiendo o haber salido la noche anterior pero prefirieron dar un poco de sí mismos y buscar un mundo mejor. Personas como Fadia Frangie, Felipe Laucho o Diveana Rodriguez, que como líderes de cada uno de los comités que antes nombré, te hacen darte cuenta que vale la pena apostar por organizaciones como estas que les permiten a personas tan jóvenes como ellos impactar tan positivamente en el mundo.

Porque de eso se tratan todos estos poderes y toda esta magia. Se trata de unir ideas, de apoyarse entre todos y de conseguir soluciones hasta para el más mínimo problema. Se trata de saber que no estás solo cuando sueñas en que las cosas pueden estar mejor en tu país, porque quizás hay otros que en este momento están intentando hacer tu sueño realidad.

Y es que dime si no te ha pasado antes, que ves como alguien puede hacer algo y automáticamente piensas que tú también puedes hacerlo. Que ves a alguno de tus amigos lograr algo que te llena de orgullo y quieres apoyarlo a que te siga sorprendiendo. O que ves que alguien dice algo que tú siempre has pensado, pero nunca has tenido la valentía de decir, y lo único que te provoca ahora es gritarlo a los 4 vientos y aplaudir a quien te provocó ese sentimiento.

Este tipo de eventos son los que impulsan los buenos cambios, este tipo de días son los que me hacen querer escribir sobre todo lo bueno que este mundo tiene para ofrecer. Son mañanas como estas las que me hacen sentir mejor si tengo sueño, porque al menos sé que tuve la oportunidad de ver magia materializarse ante mis ojos, con trucos tan simples como decir “…soy parte de un Todo ahora” y hacer que todos aplaudan. Es escribir sobre haber vivido esto lo que me da esperanzas en el mañana y lo que me hace saber que no estoy sola cuando pienso que la paz es posible, si hay personas como estas a tu lado.

¿Por qué salir a conocer el mundo?

Quizás al leer la pregunta hayas pensado en salidas, vacaciones o viajes, sin embargo, esta vez quiero que veas más allá de lo que se nota a simple vista.

Muchas personas han visitado numerosos países sin haber conocido realmente al entorno en el que estaban ¿Qué es conocer el mundo? No es sólo salir de tu país, no es sólo visitar sitios nuevos, no es sólo quedarte unos días en una ciudad extranjera. Conocer el mundo es estar en constante contacto con la nueva cultura que encuentras, es experimentar de primera mano lo bueno y lo no tan bueno que ofrece el sitio al que llegaste, ya sea la gastronomía, las tradiciones, las religiones, etc.

Menciono lo no tan bueno, ya que cada sociedad tiene distintas problemáticas, es un hecho del que no se puede hacer la vista gorda, y para realmente conocer el mundo debes conocerlo con sus pros y sus contras, porque al final, es la unión de todos estos factores lo que definen la cultura y la sociedad. Incluso, puedes tomar parte en la solución de dichas problemáticas y así formar parte de una red global de voluntarios que son agentes de cambio.

Ahora bien, ya sabiendo el cómo se conoce el mundo, podemos dar paso a la respuesta de la pregunta principal que está como título de este artículo.

Al salir a conocer el mundo te das la oportunidad de expandir tus conocimientos, de salir de tu zona de confort, de experimentar nuevos estilos de vida, pero más aún que todo ello, te estarás redescubriendo, porque conocerás aspectos de ti que quizás nunca pudiste observar o no tan profundamente cuando estabas en tu hogar.

Así, como bien he explicado, razones para salir a conocer el mundo sobran, razones que van desde lo externo hasta lo interno, desde conocer nuevos estilos de vida hasta hacer un voluntariado. Atrévete a crecer, a descubrir, a experimentar. Atrévete a conocer el mundo.

Impacta

Llega un punto en nuestras vidas en el que nos estancamos, en el que por más que busquemos descubrir, por más que intentemos crecer, no lo logramos, y es como si de pronto todo esa subida exponencial que habíamos logrado se detuviese y no pudiésemos ascender más. Imagina que tanta sangre, sudor y lágrimas derramadas no valiese para nada al final, tanto esfuerzo para sentirte tan o más incompleto que antes, lo peor del caso es que no encuentras el porqué de ese hecho, porqué lo que antes era toda luz hoy se vuelve sombra.

Sé que todos en algún momento hemos pasado por ello, sin embargo, este no es un artículo para hablar sobre nuestras pesadumbres, no, este es un artículo para darte la clave de cómo salir de ese hueco y volver a tu sendero hacia la gloria. Puede que pienses que dicha clave no sea algo que esté dentro de tus posibilidades, o incluso, que sea algo cliché, ¿Pero qué sería la vida sin los clichés? y es que realmente todos sabemos cómo vivir nuestra vida de la mejor manera, pero muy pocos se atreven a sacrificar lo suficiente para que así sea.

Sin ganas de extenderme demasiado, te diré la clave para impulsar de vuelta nuestro ascenso, dicha clave es: Impacta.

Y es que es el momento de que todo ese desarrollo y crecimiento que has adquirido lo pongas en práctica, es hora de que le demuestres al mundo todo tu potencial, porque impactando al mundo no sólo lo haces un mejor lugar para ti, sino también para los demás. Sé que a veces puede sonar difícil el hecho de impactar, incluso puede surgir la pregunta ¿Cómo puedo yo impactar?, la respuesta a dicha pregunta es lo sencillo, y es que la mejor manera de impactar es siendo tú mismo, obrando siempre por el desarrollo y bienestar de la comunidad.

Una frase de Martin Luther King que me impactó desde el primer momento fue:

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”

Ese tiene que ser el impacto que debemos lograr, un impacto que nos llene y nos haga sentir que estamos haciendo lo correcto, un impacto que nos haga convertir el mundo en un lugar mejor que el encontramos, y sin darnos cuenta, dicho impacto nos convertirá en líderes, no sólo líderes de nuestras vidas, sino líderes de un propósito, líderes de una visión, líderes de un movimiento.

En ese sentido, una vez que descubramos, crezcamos, y finalmente, impactemos, nos convertiremos cada vez más en mejores versiones de nosotros mismos, nos convertiremos en los líderes del mañana.

No esperes más tiempo para desarrollarte como un líder, desde ya descubre, crece, impacta.

Crece

“Crecer” es una palabra que tenemos bien presente a lo largo de nuestras vidas, ya sea porque la escuchamos, la dijimos, o pensamos. Básicamente desde que nacimos, incluso desde antes de nacer ya estábamos en un constante e indetenible crecimiento, realmente en la vida siempre se está en crecimiento de muchas formas, sin embargo, quiero enfocarme en un único tipo de crecimiento, y ese es el Crecimiento personal.

La definición para el crecimiento personal es:

Tomar mayor autoridad, importancia o crecimiento.

Ahora bien, ¿Cómo se logra eso? Lo principal es que debe haber un descubrimiento, hay que salir de la cotidianidad, de la rutina, de la zona de confort, y una vez que esto sucede, automáticamente se entra en un estado de crecimiento, porque se estarán observando nuevas facetas, entornos y realidades que no se habían percibido antes, pero eso no es todo, porque el nivel de crecimiento que tengamos dependerá de la disposición que tengamos a crecer, bien dijo el famoso escritor John Maxwell:

“Crecer es una decisión que puede hacer realmente la diferencia”.

Y es así, creceremos tanto como lo decidamos, porque el ser humano no tiene límites más que los que el mismo se impone, si ya tomaste el primer paso descubriendo ¿Qué esperas para crecer? Te reto a que salgas de tu ciudad, de tu país, conozcas nuevos sitios, nuevas culturas y compartas mano a mano con ellas. Te reto a que seas la mejor versión de ti, a que te atrevas a tocar tu cima, a que labres tu nombre al lado de las figuras más grandes que han pisado este mundo ¿Por qué no? La única diferencia entre ellos y tú, es que ellos se atrevieron a descubrir, ellos se atrevieron a crecer.

Humanidad

La humanidad es como es. No se trata de cambiarla, sino de conocerla.

– Gustave Flaubert.

Tenía ya bastante tiempo dándole vueltas a esa cita en la cabeza, sin saber cómo expresar lo que me hacía sentir, hasta hace poco que me di cuenta que el reto más que darme escalofríos, me emociona. Al punto de que no he parado de darle vueltas a las mil y una cosas que quiero hablar de esta organización.

Comienzo hablando de humanidad porque creo que es una de las cualidades que más he visto desde que entré a AIESEC y una de las cosas que más he tenido presente desde entonces. Me he topado con un montón de extraños que no han hecho más que abrirme sus brazos y enseñarme cosas que sé que valoraré por siempre, todo esto lo digo teniendo en cuenta que apenas entré en noviembre del año pasado. Personas que no paran de creer en que ser humanos es lo mejor que podemos ser y que me han demostrado que de eso se trata ser parte de AIESEC.

Este párrafo va para ti, quien lees. Quiero que entiendas, antes de leer todo lo que escriba más abajo, que desde que tengo recuerdos siempre me he visto enamorada del mundo en el que habito. Con sus altos y bajos, este siempre ha sido mi musa más preciada, escribir de él solo es mi manera de demostrarlo.

Sé que no soy la única persona que ha pasado por ese momento, en el que vas caminando por la calle pensando en tus cosas y algo que te llama la atención, te cambia el día por completo. Que vas pendiente de tus preocupaciones más inmediatas, ya sea el próximo examen que tienes de la universidad, ese mensaje que está en tu Whatsapp que todavía no sabes cómo responder o algún recuerdo que no te sacas de la cabeza, pero en un segundo todo cambia y te das cuenta de tus alrededores.

Todos los días estamos rodeados de personas, de sentimientos e ideas que quizás nunca conoceremos del todo. Así como sé que no soy la única qué ha sentido lo que nombré arriba, sé que no estoy sola cuando es justo en ese momento que te das cuenta de que tan grande es este mundo.

Hasta el momento, basado en lo que acabo de buscar en Google, somos 7.481.348.867 personas en el mundo, regados en más de 5 continentes y con al menos 7.000 idiomas. Dependiendo de cómo lo quieras ver puedes pensar que esos números son demasiado grandes, pero a mí en lo personal toda esta información me da ganas de saber más sobre lo que esto implica.

¿Puedes tan sólo pensar en la cantidad de culturas que hay en el mundo? Todas las memorias que quedan en los años, las palabras dichas y no registradas, todo lo bueno y todo lo malo. Imagínate por un segundo como sería saberlo todo, como sería estar siempre al tanto del último descubrimiento de la ciencia, de quien acaba de nacer y de quien acaba de morir, de la respuesta a cualquier mínima duda.

Estoy consciente de que son pensamientos bastante soñadores, por así decirlo. Pero si te soy sincera desde que entré a AIESEC lo veo más posible que nunca. Puede que no a la extensión de convertirnos en un planeta lleno de genios, pero si veo más humanidad en el futuro.

No se trata de cambiar al mundo, se trata de conocerlo. Se trata de dejar a un lado los prejuicios y abrirnos a cualquier nueva experiencia que nos pueda dar el mañana. Es simplemente escuchar a los demás, lo que tienen para decirnos y lo que pueden enseñarnos. Se trata de saber que las opiniones nunca serán correctas o incorrectas, que las perspectivas de otros son las mejores oportunidades de entrar a nuevos mundos. Y finalmente para mí, se trata de unirme a AIESEC descubrir que quiero ser tan humana como pueda, para dejarlos bien en alto.

La poesía que me ha enseñado Caracas

No soy de Caracas pero me mudé cuando comencé la universidad hace casi cuatro años. Desde ese momento me propuse recorrerla para sentirme parte de ella. Me enamoré de Caracas porque he tenido la oportunidad de perderme en ella y encontrar sus salidas. En esta ciudad me di cuenta de lo mucho que me gusta descubrir historias y ver la poesía de la vida.

Eso fue lo que le dije a un amigo que me preguntó si leía poesía. Le dije que no. No la leía, la sentía, la veía. Me gusta creer que cada vida es como un verso que rima con cada situación y va componiendo al Universo. Me gusta creer que en nuestros movimientos e ideas hay ritmo. Hay arte, nuestras vidas se pueden apreciar. Aquél que se monta en el Metro va danzando con sus penas mientras el ritmo de un vagón sucio lo ambienta. ¿Qué esconden quienes se mueven con el vaivén de una camioneta en el transporte público? ¿Qué espera realmente aquel que ve hacia el semáforo desde su carro? Esta ciudad me ha invitado a observar. Me ayuda creer que compongo música para esas historias, o por lo menos las convierto en rimas.

Caracas escrita

Parte de esas ganas de vivir una ciudad también viene de los profesores que he tenido. Maestros que me han enseñado a oler, oír, sentir el caos. Puedo dedicarles toda una entrada a cada uno de ellos pero por ahora me quedaré con Caracas y lo que encontré en mi agenda. Ya había dicho que estaba buscando mis anotaciones y tratando de cumplir con algunas tareas pendientes. De alguna manera, esa es la razón de esta entrada .

En una de las hojas de mi agenda encontré varias frases. No son mías, ni de una película o alguna canción. Son frases que oí en la calle, de camino a una fuente oficial para un reportaje que tenía que hacer.

Me gusta escuchar a las personas y “capturar su esencia” para poder escribir sus -posibles- historias. Digamos que siento que las reconstruyo a través de lo que me comparten inconscientemente. Para mí es un ejercicio de empatía, me ayuda a conectarme más con ellos, con la ciudad, con el mundo. Todos deberíamos escuchar más la poesía de nuestra ciudad, apropiarnos de ella, sentirla. Para cuidarla, para amarla y compartirla.

Frases que esperan por una historia

*¡Qué belleza tan fea la tuya!

*¿Cómo se llama tu nombre?

*Una emoción tan alegre que invade el corazón.

*Ay, hija, si supiera que yo ando tan perdida como usted.

Todavía recuerdo los rostros de todos los que dijeron esas frases y sus suspiros. Recuerdo el momento y sus intenciones, solo me ha faltado imaginar su pasado, pero esas historias están ahí. Están a la espera de un inicio y un fin, aguardan por nosotros al igual que lo hace la ciudad.