Posts

¿Educación para qué?

Venezuela, el país de infinitos paisajes, cálidos recuerdos y vastas riquezas, hoy se consume a pedazos como efecto de una profunda crisis; una crisis que corroe los cimientos de la institucionalidad, los valores y la educación. Este último es, sin duda, la base de cualquier sociedad y por ello abordaremos el tema, buscando no solo una perspectiva objetiva acerca de él sino una forma en la que, como sociedad civil, hallemos formas de contribuir positivamente a la situación.

La educación en Venezuela, así como otros rubros, atraviesa una serie de altibajos desde el 2003. Según el INE, el índice de deserción en educación media varió positivamente durante los primeros años del nuevo milenio; sin embargo, mientras que en el 2009/10 la tasa era de 7.39, en el 2011/12 se elevó a 7.82. Observando la reincidencia, y sin tomar en cuenta el vacío estadístico de los otros cinco años, consideramos que existe un obvio déficit educacional en nuestro país, y que tal deterioro debería ser tratando con urgencia como un interés público y colectivo.

Pero, ¿educación para qué? Ante el desastre organizacional que atraviesa la Venezuela del 2017, en medio de sangrientas protestas, de una alta tasa de criminalidad, escasez, insuficiencia de los organismos públicos, falta de institucionalidad y justicia, entre otras trabas. Para explicar esto, me gustaría citar a Arnold H. Glasow diciendo

Uno de los principales objetivos de la educación debe ser ampliar las ventanas por las cuales vemos al mundo”.

La educación siembra cultura, valores, el patriotismo de una nación; eleva el intelecto y convierte a cada individuo perteneciente a un grupo en un cuestionador natural sobre lo que es correcto y lo que no. ¿Educación para qué? Para forjar a cada miembro de la nación. Para izar nuestra bandera en todo lo alto. Educación para generar bienestar a cada venezolano.

Junto a la pérdida de valores y principios, parece que olvidamos también el rol importante que forma la educación en nuestra sociedad, y es que somos nosotros los responsables de promover que cada sujeto busque la prosperidad a través de la formación individual. Junto a AIESEC, somos nosotros los que velamos por los intereses de nuestro país, y es por medio de la educación y fortalecimiento del liderazgo que forjamos a las nuevas generaciones que tomarán las riendas, y reconstruirán las ruinas de un país sumido en el caos.

La educación en Venezuela

En algún momento todos nos hemos preocupado por Venezuela y sabemos que existe un problema, pero no estamos al tanto de la gravedad de este o la manera en que impacta a cada sector de la población.

Para reflexionar…

Uno de los sectores que más debe preocuparnos son los jóvenes. Todo esto es un desafío muy grande para los adultos, imagina qué tan difícil debe ser para un menor.

Así pues, nuestro papel cómo adultos es procurar el desarrollo íntegro de los jóvenes; procurar su salud y estar seguros que su educación es de calidad. Esto debe ser prioridad.

No solo debemos formar personas con conocimientos prácticos y teóricos sino desarrollar individuos que se involucren. Aquellos que se volverán el futuro del país, aquellos que ayudarán a prosperar y aprenderán de la historia de su nación.

Seamos realistas.

El problema importante: “La educación en Venezuela no está cumpliendo con estos requisitos“. No se puede asegurar la formación idónea de los estudiantes que sea accesible para todos o que fomente los valores; tampoco busca inculcar la semilla del conocimiento en los jóvenes.

¡Podemos actuar!

¡Basta ya de permitir que esto siga sucediendo! Jóvenes, líderes en potencia, amantes de la rectitud y los grandes desafíos podemos cambiarlo.

AIESEC en Venezuela se ha comprometido con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) que la ONU propuso en el 2015 y una de ellas es:

¡Educación de Calidad!

Pero para alcanzar estas metas, todos deben hacer su parte: los gobiernos, el sector privado, la sociedad y personas como tú.

Tú tienes en la oportunidad de hacer un cambio, ayuda a que la educación en Venezuela mejore.

¡Yo quiero actuar!

Puedes empezar por decirle a todos acerca de estos objetivos. Y si estás más interesado puedes entrar a: http://youth4globalgoals.org dónde podrás saber más sobre nuestra organización y como puedes impactar.

¡Creemos en tí y en tu potencial como agente de cambio!

Deserción escolar y analfabetismo (2/2)

Cuando la educación inicial que recibe el niño es precaria, se tiene un analfabeta funcional, que de entrada no querrá ir a la escuela porque no entiende. Su frustración se verá reflejada en sus notas y, más temprano que tarde, será otro que practica la deserción escolar. En vez de ver la educación como una oportunidad, la tendrá en mente como un castigo:

Según la UNICEF hay 117 millones de niños y jóvenes en América Latina; de estos 22.1 millones se encuentran fuera del sistema educativo o están en riesgo de hacerlo. Este dato sólo incluye a los estudiantes entre 5 a 14 años (Lugo, 2013)

Razones de la deserción

Al momento de preguntarle a un estudiante de una institución pública sobre otro de una privada, dirá: ellos pasan porque pagan. Mientras que el de la escuela privada dirá sobre el que asiste a una pública: a ellos los pasan porque igual [a los profesores] les van a pagar. Aquí chocan dos estereotipos y dos realidades muy distintas, pero hay una figura común: el profesor.

Encontrar un buen profesor en estos días es como buscar una aguja en un pajar. Desde mi experiencia puedo confirmar que existen actualmente increíbles profesores altamente preparados, por ejemplo a nivel universitario. Pero que también están los denominados “profesores piratas”, que son más comunes en la educación primaria y media.

El objetivo de un profesor nunca debe ser el de colocar un millón de conocimientos en la cabeza de su alumno, sino realmente mostrarle cómo hacer uso de ese conocimiento. No sólo aprenderlo de memoria, sino aplicarlo en su vida, al contrario del analfabetismo funcional.

¿Qué sucede en casa?

Entonces, ¿quién se ve más afectado, la educación privada o la pública? La verdad es que cada caso es particular, pero existe un punto que se comparte por ambos:

Alvarado manifestó su preocupación explicando que “La crisis está sacando a niños de las aulas, no solo porque tienen que acompañar a sus padres a hacer cola para comprar comida sino porque tienen que buscar cómo ganar dinero para ayudar al sustento del hogar” (Martín, 2016)

De manera que, tanto el que estudia en una institución privada como el que está en una pública se encuentra en peligro de deserción. El de la pública, si bien no paga una matrícula, termina desertando y buscando un trabajo informal, que le permita aportar comida en su mesa. Mientras el de la privada, deberá desertar para invertir ese dinero en comida y otras necesidades básicas. Por esta razón y muchas otras, la deserción escolar es asociada con los aumentos del nivel de pobreza.

Embarazo y deserción

Una de las principales razones para la deserción escolar en adolescentes es el embarazo precoz:

En Venezuela se registra la más alta tasa de embarazo adolescente entre los países de Suramérica, con 101 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años de edad, cifra obtenida por el diagnóstico mundial 2012 llevado a cabo por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)

¿Qué sucede con este tipo de embarazos? Las razones son multifactoriales: está involucrado el tema de la educación desde el hogar y la escuela, y la gran cantidad de desinformación sobre la educación sexual por el hecho de la dificultad en los padres y familiares para discutir formalmente sobre el tema. (Massiah, 2016)

He aquí uno de los motivos por los cuales la educación o la figura de una escuela es tan importante, pues es la institución, luego de la familia y antes del Estado, capaz de formar a las personas en todos los sentidos. De brindarle apoyo y herramientas a sus estudiantes para tomar las mejores decisiones. No se trata sólo de colocar un montón de conocimiento en sus cabezas, sino de formar personas con valores y principios.

Analfabetismo en aumento (1/2)

En el 2005, el gobierno de Venezuela, bajo la presidencia de Hugo Chávez, se declaró como un territorio libre de analfabetismo. Según la UNESCO, un país se cataloga como tal, cuando su índice de analfabetismo se encuentra por debajo del 4%. Ahora, esto implica claramente que aún hay gente analfabeta. Y que esa cifra es sólo un promedio, lo que significa que hay personas analfabetas fuera de este cálculo.

En el 2003, el gobierno venezolano lanzó el programa educativo “Misión Robinson”, cuyo objetivo era el de enseñar leer y escribir a todos aquellos que fueron excluidos del sistema educativo: “(…) enseñaron a leer y a escribir a un millón 482 mil 543 compatriotas, de todas las edades, que estaban sumidos en la ignorancia” (Embajada de Venezuela en Argentina, s/f). Luego, a finales de ese mismo año, se creó la “Misión Robinson 2”, para culminar la primaria.

“Sin embargo, cuando revisamos los resultados del Censo 2011 encontramos que la tasa de analfabetismo, para ese momento, es de 5,23%, lo cual implica un retroceso con respecto al logro reportado en el 2005” (PRODAVINCI, 2013)

Fracaso de las misiones: analfabetismo en aumento

El último censo nacional venezolano, hecho en 2011 ubica los niveles de alfabetismo 95,1%, para la población de 10 años y más, por lo que la tasa de analfabetismo corresponde al 4,9%. Esto implica que para ese año había en Venezuela 1.101.706 personas que no sabían leer ni escribir, lo que contradice las propias declaraciones oficiales

En términos absolutos, la tasa registrada en el Censo del 2001, 7,02 %, equivale a 1.082.485 personas, mientras que la registrada en el Censo del 2011, 5,23 %, es igual a 1.039.217 personas (Cunto, 2016)

Esto nos dice que realmente sólo se alfabetizaron unas 43 mil personas. El fracaso puede deberse, en parte, a que se buscó alfabetizar a un grupo de personas en el acto y no la institución de un plan educativo sólido e innovador. De igual manera se ha dejado de lado a la educación preescolar, vital para el desarrollo motriz-cognoscitivo y social en los infantes. Así, tenemos unos niños en edad para la primaria, que no pueden acceder por su falta de desarrollo y entendimiento de reglas y valores básicos. Y que, por ende, quedaran fuera del sistema educativo.

Lo que parecía una medida para erradicar el analfabetismo terminó en una situación contraproducente. Un niño sin oportunidades se convierte en un adulto sin futuro, que se refugiará en cualquier otro sector para proveerse de bienes y una calidad de vida, precaria por supuesto. Son los denominados analfabetas funcionales, saben escribir y leer, pero se hallan incapaces de poder analizar y comprender hasta las situaciones más sencillas. Y una mente así, es fácilmente manejable.

Para estadísticas completas del nivel de analfabetismo en Venezuela, visita PRODAVINCI

La educación es la clave

La elocuencia es la herramienta con la que me gusta mostrar esas tuercas que hacen que tengamos razón de existir como AIESEC, de sacarlas del anonimato y hacer conocer sus experiencias al mundo. Pero antes que nada, siempre siento la necesidad de preguntar por qué alguien se iría de intercambio sabiendo la necesidad que pasa nuestra nación en estos días. Albern Mendoza, quien cree que la educación es la clave, futuro internacionalista de la majestuosa Universidad Central de Venezuela, con 20 años se atrevió a ser uno de los que responde esta y otras de muchas preguntas que están sobre la mesa.

Albern entró a AIESEC con la idea de irse de intercambio, como muchos. Fueron los procesos, los intercambistas que apostaban por Venezuela, y las ganas de aportar a lograr alcanzar la paz y el pleno potencial humano lo que terminó de motivarlo a tomar el intercambio. Este chico no solo quiere cambiar la forma en cómo él ve los problemas presentes en nuestro país sino buscar una solución para ellos; y este paso lo hará trabajando en la educación de Perú, donde vivirá en carne propia los problemas que ellos tienen, para poder cambiarlos y venir con mente fresca a nuestra nación. Lo mejor de toda esta experiencia es que él proporcionará herramientas que alguien con 20 años en otro contexto puede que no las tenga.

Creyendo firmemente que la manera de que salgamos de esta turbia época es aprendiendo de los demás, Albern está decidido a emprender su viaje a Perú para traer ese conocimiento y esas ganas de vuelta a nuestra Venezuela. Creyendo firmemente en que el crecimiento sustentable es la base para crear una mejor Venezuela, este jovencito se va con la idea de sobrevolar el factor político como problema y trabajar en factores sociales como la educación y enseñar el valor del esfuerzo.

Perú tendrá la oportunidad de lo que es tener a un venezolano que trabaje no solo por su beneficio personal, sino por un mundo donde se tiene el mismo objetivo: mejores ciudadanos. Perú tendrá la oportunidad, con Albern, de ser quienes en esta ocasión van a generar más cambios en más vidas. Con la bandera tricolor en alto, este UCVista se siente orgulloso de llevar en su sangre vinotinto los valores con los que fuimos criados, como el compañerismo, la cordialidad y sobre todo la solidaridad.

Y estamos seguros que dejarás el nombre de Venezuela tan alto como tus expectativas. ¡Feliz viaje Albern!

Mi experiencia AIESECa (Capítulo III): Mi intercambio en el proyecto Alfabeta

Unos días después de haber llegado todos a Bogotá, nos dieron una charla para explicarnos cómo movernos en la ciudad, cómo era el transporte, cuáles eran los sitios turísticos, etc. Mauricio era de AIESEC Colombia y estudiaba ingeniería ambiental, qué carrera más rara pensábamos, pero él es un apasionado por ella; un día fuimos con él al jardín botánico y nos explicó sobre todas las hojitas y flores, incluso hizo que algunos olieran unas que causaban una leve alergia, fue bastante divertido y jamás pensé que existiera todo ese mundo verde.

Mi intercambio en el proyecto Alfabeta 1

“onocimos a la directora del comedor social y a los abuelitos, no sabíamos muy bien qué hacer pero de lo que estábamos seguros era que nuestras vidas cambiarían en esas seis semanas. “

La primera vez que fuimos al sitio donde haríamos el voluntariado, fuimos con otra chica de AIESEC Colombia, Paula se llama, ella se convirtió en un ángel para mí (luego les cuento). Paula siempre tiene una sonrisa en la cara y una buena vibra que contagia, pero definitivamente es muy mala con las direcciones y bueno, nos perdimos. Yo con mi instinto maternal me dispuse a cuidar a los pollitos, llamé a un amigo que estaba ya en el comedor al que debíamos llegar y le pedí que me explicara –una dirección en un lugar que ni sabía que existía minutos atrás- pero una vez más resolví y llegamos. Conocimos a la directora del comedor social y a los abuelitos, no sabíamos muy bien qué hacer pero de lo que estábamos seguros era que nuestras vidas cambiarían en esas seis semanas.

Los primeros días nos preocupamos por hacer materiales de enseñanza, cartillas, dibujos, juegos didácticos y todo lo que considerábamos útil para esta ardua tarea. Cada uno de nosotros se quedó con 2 o 3 abuelitos para enseñarlos y para tener la dicha de que ellos nos adoptaran como sus nietos. Los días pasaban y ellos aprendían a leer y escribir mientras nosotros aprendíamos a valorar cada minuto de nuestras vidas, empezamos a sentirnos agradecidos de poder haber estudiado en colegios, tener nuestros títulos de bachiller, estar estudiando las carreras que nos gustan en la universidad o incluso ser ya profesionales; estas cosas siempre las dimos por sentado e incluso nos daba fastidio ir a clases y nunca pensamos que hay gente que daría lo que fuera por estar en una silla con alguien dedicándole tiempo y enseñándoles algo. Valiosa lección.

Con el pasar de los días, llegaron unas sorpresas, tres niños cuyos padres no tenían el dinero para pagarles el colegio; yo le presté a mi abuelita a un amigo, y me quedé con los niños. Ness; quien a final del intercambio se robó a mi abuelita, es de Valencia, fue AIESECo mucho antes que nosotros y ya había estado de intercambio en México, grandes historias que contar.

Mi intercambio en el proyecto Alfabeta 2

“Cada uno de nosotros se quedó con 2 o 3 abuelitos para enseñarlos y para tener la dicha de que ellos nos adoptaran como sus nietos. Los días pasaban y ellos aprendían a leer y escribir mientras nosotros aprendíamos a valorar cada minuto de nuestras vidas…”

Tuve que empezar de nuevo con mis pichurritos, dos niñas y un niño que era el hermanito mayor de una de ellas y que además tenía una condición especial, no me sentía preparada para darle la atención que él requería pero tenía todas las ganas del mundo de enseñarle lo más que pudiera. Durante esos días una de las niñas cumplió años, Stephany es una niña brillante, amante de la Princesita Sofía y de los libros de colorear, el día de su cumpleaños le regalé un globo de helio de la princesa Sofía y tres libros de colorear, su sonrisa y su cara de sorpresa fueron el mejor regalo que alguien pudo darme alguna vez, sin olvidar la cara de agradecimiento de parte de sus padres. ¡Qué día tan memorable!

Los días transcurrieron y llegaba el final del intercambio, sentimientos encontrados y a flor de piel, ellos no querían que nos fuéramos y nosotros no queríamos dejarlos, esas seis semanas habían pasado muy rápido, sin embargo, todo valió la pena al verlos reír, aplaudir e incluso llorar de alegría al recibir sus diplomas de graduación y recibir diferentes regalos de nuestra parte, incluyendo un show musical donde Derson, también de Valencia y también AIESECo empezó a tocar todos los instrumentos que le pasaran con el único fin de hacer bailar a todos y lo logró.

Fueron seis semanas llenas de aprendizajes, de caminar mucho, de compartir con otras personas, probar nuevas comidas, conocer nuevos lugares, buscar maneras divertidas de enseñar, tomar tinticos; días de crear historias, de comer arepas con huevo, de probar cualquier alimento con bocadillo, de odiar el bocadillo, pero lo que nunca, nunca faltó fueron risas y recuerdos que siguen presentes aún dos años después.

¿Como hacer una planificacion?: 5 pasos para una planificación efectiva

Desde que entré a AIESEC hace casi año y medio, todo ha sido sobre planificación, planificación y más planificación, independientemente del rol en el que me encontrara y es que, realmente una organización no puede ser llevada a la ligera sin un camino que seguir.  Al igual que nuestras vidas, requiere por lo menos una visión de lo que queremos alcanzar y algunos pasos para llegar a ello; es por esto que hoy voy a hacer una lista de algunos tips que he aprendido dentro de AIESEC que me han servido para planificar no solo mis actividades para la organización, sino mi vida personal y otros proyectos. Con estos tips a continuación, aprenderás a como hacer una planificación afectiva:

1) Ten un horizonte claro. Lo primero que tienes que conseguir antes de comenzar el proceso de realizar un planning son tus objetivos. Antes que nada, debes tener muy en claro qué quieres alcanzar con ese proyecto, caso de emprendimiento o mensualmente dentro del trabajo de cualquier organización. Mi recomendación es que plantees tres objetivos clave y los tomes como puntos de partida. Ej: Aumentar la presencia de AIESEC en los campus universitarios.

Tambien te puede interesar: ¿Qué se siente hacer un intercambio con AIESEC?

2) Mantente Realista. No importa si tus objetivos son muy buenos o cuánto quieres lograr si esas metas no son realistas. Tienes que tomar en cuenta cuáles son tus recursos tanto humanos comos económicos, e incluso si posees el tiempo necesario para concretar lo planteado.

3) Conviértete en un Estratega. Luego que hayas determinado cuales van a ser tus objetivos, es momento de comenzar a pensar en las estrategias. Básicamente, es una forma creativa de abordar el proyecto, acciones claras que te llevarán un poco más cerca de la meta. Ej: Colocar al menos dos stands de AIESEC en universidades de Valencia mensual.

4) Fija Pasos a Seguir. Ya tenemos nuestros objetivos y estrategias ¿y ahora qué? Lo siguiente en el proceso es crear una lista de pasos a seguir o action steps . Esta es un de las partes más fáciles pero a su vez, hay que ser muy minucioso. Haz una lista cada una de las acciones que debes ejecutar para concretar las estrategias, una a una. De este modo, tendrás una visión clara de qué debes hacer para comenzar a recorrer el camino hacia el éxito. Ej: 1- Pedir permiso en las universidades, 2- Imprimir el material de promoción, 3- Confirmar a las personas que van a asistir al stand.

5) Realiza una Línea de Tiempo. Ahora solo nos queda colocar todas estas ideas en tiempo real. Puedes establecer lapsos semanales, mensuales, trimestrales o por semestre, dependiendo de lo que se adapte más a tu proyecto. Toma cada una de tus estrategias y pasos a seguir y colocalas en un calendario. Así, no solo sabrás cómo comenzar sino cuando e igualmente podrás visualizar cuánto tiempo tienes para realizar una tarea.

También te puede interesar: Como medir el impacto de nuestras redes sociales

Luego que hayas realizado cada uno de los pasos, tendrás una planificación bastante completa y un proyecto mucho más estructurado. Por último te recomiendo que plantees objetivos tanto cualitativos como cuantitativos y además fijes fechas tope para la culminación de cada una de las tareas, de este modo, podrás cumplir con todas las fechas de tu calendario y verás los resultados en el momento que lo estipulaste. Lo más importante de todo es comenzar, dar ese primer paso en función de tu planificación . Probablemente no todo salga siempre 100% igual a lo que teníamos planteado pero ahí es donde la creatividad y el optimismo toman protagonismo para no entorpecer o frenar nuestro proyecto. Aunque si somos disciplinados y nos atamos al plan principal alcanzaremos esos objetivos y habremos crecido como organización, proyecto de emprendimiento o personas.

¡Mucho éxito!

Youth Speak: Mi voz también cuenta.

¿Sabías que para aproximadamente el 42% de los jóvenes de todo el mundo sus amigos son las personas más influyentes para tomar decisiones relacionadas con su carrera? Casi un 15% más influyentes que sus padres.

O que para el 23% de esos mismos jóvenes una mejor educación es el asunto de mayor relevancia que enfrenta el mundo, por encima de la seguridad alimentaria y acceso al agua que le siguen con un 10% de los encuestados.

Cerca del 70% de esa muestra de jóvenes considera “sumamente importante” que la compañía para la que trabajan sea socialmente responsable, y más del 31% espera convertirse en emprendedor en los próximos 5 años.

¿Te sientes identificado con alguna de estas tendencias? Es probable que tengas algo que decirle al mundo entonces, al igual que una de los 35.000 jóvenes que desde finales del año 2014 AIESEC ha tratado de alcanzar a lo largo de todo el mundo. Se trata de nuestra campaña Youth Speak.

Youth Speak es un movimiento global de jóvenes desarrollado por AIESEC. Su objetivo es entender los retos que rodean el ciclo que va desde la educación superior al empleo para jóvenes de todas partes del mundo. Pretende llegar a más de 100 países y sumar la voz de más de 50.000 jóvenes, con intención de comprometer a sectores gubernamentales, empresariales y civiles al entendimiento de nuestras preocupaciones e intereses de cara al futuro. En 2015 se espera presentar el reporte final del movimiento Youth Speak a las Naciones Unidas, en cuyos diversos órganos hoy AIESEC tiene representación.

youthspeak_orange

Youth Speak posee 3 elementos claves sobre los cuales pretende hacer énfasis, ellos son:

  1. Educación (¿Cómo podemos desarrollar un sistema educativo que sea más efectivo en la atención de las necesidades de estudiantes y empleadores?)
  2. Transición (¿Cómo garantizar una transición exitosa de la educación universitaria al empleo?)
  3. Empleo (¿Cómo pueden las empresas y otros sectores públicos/privados apoyar el desarrollo del potencial de los jóvenes en sus espacios de trabajo?)

Tambien te puede interesar: Las ventajas de amar lo que hacemos

Queremos involucrar a los jóvenes venezolanos con este movimiento mundial. Por esa razón te invitamos hoy a tomar 5 minutos de tu tiempo para elevar tu voz. Queremos decirle al mundo que los jóvenes venezolanos también tenemos importantes cosas que decir, preocupaciones de cara al futuro y que estamos comprometidos a entender el problema para poder darle solución desde diversas esferas. ¡Mi voz también cuenta! Para ser parte del Movimiento Youth Speak ingresa aquí