Trabajo: una palabra con mil acciones para mejorar la calidad de vida

El mercado laboral es el punto de encuentro donde personas y empresas se reúnen. También es allí donde se crean los puestos de trabajo y las nuevas estrategias para enfrentar los problemas de la sociedad.

Cuando una persona comete un error suele decirse que ocurrió porque no fue consciente de las consecuencias que trajo su decisión; o que no vio las cosas desde la perspectiva correcta. Tales motivos nos llevan a analizar nuestra propia formación.

¿En qué debo invertir mi tiempo, trabajo y dinero?

La vida se trata de tomar decisiones, de elegir una opción sobre la otra: gasto o compro, estudio o trabajo. Muchos dicen que la educación es el camino, otros dicen lo contrario. Situaciones similares pasan con el dinero y el tiempo, el último realmente no regresa.

Aristóteles dijo que todas las acciones están orientadas a un fin: la felicidad. Pero ésta no se alcanzaba a través de la riqueza, el honor o el placer. Para él lo importante era ser prudente, es decir, tomar el tiempo para pensar qué hacer o qué decir. Más importante aún, que eso te sirva para alcanzar la felicidad.

Por lo tanto, cada momento que se invierta en mejorarse uno mismo, será siempre beneficioso. Esto no se debe confundir con cosas superficiales, porque se trata de algo mucho más profundo. Se trata de que tus actos perduren aunque terminen en el presente.

Cuando las personas se desarrollan integralmente es que pueden acceder a las oportunidades que, posteriormente, mejoraran su calidad de vida. Esto, inevitablemente, traerá efectos positivos sobre sus alrededores.

¿Entonces hay que dejar de estudiar?

Por supuesto que no. Pero esta educación de la que hablo va más allá de una teoría, es  humano. Todos buscamos alcanzar una misma meta aunque distintos sean los caminos a ella. Pero primero, hay que establecer las reglas del juego. Pensarás que tal trabajo le corresponde a las instituciones públicas, cuando en verdad es cosa de todos.

¿Dónde se aprende? En la casa, la escuela, la universidad, en el ascensor, calle o en el carro. Toda interacción con la sociedad va dejando huella en nosotros, nos hace quienes somos. Y si mi entorno no es el más adecuado…

¿Cómo puedo cambiarlo?

Las oportunidades llegan a los hogares por medio de las empresas, ya que son ellas las que crean los productos y servicios. Por consiguiente, es a ellas a quienes buscamos a la hora de mejorar nuestra calidad de vida. Sumando estos elementos tenemos un lugar de encuentro, donde se realiza una actividad de doble beneficio. Todos ganamos si todos cooperamos.

Más allá de eso, recuerda que una empresa es un grupo de personas. Así, como tú, que empezaron con muy poco, pero que se unieron y están constantemente trabajando por sus metas. Ellos toman riesgos y los convierten en oportunidades.

Aunque son mentes individuales, que reciben una recompensa por su trabajo, trabajan para con todos y no sólo para sí. Puede que no lo sientas tan cercano, pero ahora mismo hay personas luchando por tu futuro, educación y salud. Son ellos los que hacen posible que hoy estemos donde estemos.

No lo pueden hacer solos, necesitan de ti. El mundo te espera, haz un intercambio profesional y sé parte del cambio.